Una 'descarga' magnética en el cerebro se muestra promisoria contra la depresión grave

Una 'descarga' magnética en el cerebro se muestra promisoria contra la depresión grave

MARTES, 7 de abril de 2020 (HealthDay News) -- Intensificar una forma estándar de estimulación cerebral podría brindar alivio a las personas con una depresión difícil de tratar, sugiere un estudio preliminar.

En el estudio solo participaron 21 pacientes, pero el tratamiento logró que un 90 por ciento de ellos entraran en remisión en cuestión de unos días. Se trata de una tasa de éxito que nunca se ha observado en las evaluaciones iniciales de otras terapias para la depresión grave, señalaron los investigadores.

En la terapia se administra estimulación magnética transcraneal (EMT), en que se coloca una espiral metálica en el cuero cabelludo para administrar, de forma no invasiva, pulsos eléctricos a una región del cerebro implicada en la depresión. En Estados Unidos, la EMT es una opción aprobada para la depresión que no responde a los antidepresivos estándar.

Normalmente, la EMT se realiza una vez al día, a lo largo de seis semanas.

El método convencional puede ayudar, pero los síntomas entran en remisión en apenas alrededor de un tercio de los pacientes, comentó el Dr. Nolan Williams, investigador sénior del nuevo estudio.

"Entonces, pensamos en cómo podríamos mejorarla", dijo Williams, profesor asistente de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, en California.

Basándose en investigaciones anteriores, él y sus colaboradores crearon un nuevo protocolo para la administración de la EMT. Un cambio fue intensificar el tratamiento. Los pacientes recibieron más pulsos eléctricos en cada sesión, y las sesiones se consolidaron en 10 por día, durante cinco días consecutivos.

Los investigadores también buscaron individualizar el objetivo. La EMT convencional estimula a las células de una región del cerebro llamada corteza prefrontal dorsolateral, que regula funciones amplias, como la selección de los recuerdos adecuados y la supresión de las respuestas inadecuadas.

Aquí, los pacientes recibieron IRM para determinar los objetivos dentro de la corteza prefrontal dorsolateral que mostraban una relación con la cingulada subgenual. Es una estructura del cerebro que tiende a ser hiperactiva en las personas con depresión mayor.

Se cree que estimular esas áreas objetivo reduce la actividad de la cingulada subgenual.

De los 21 pacientes tratados, los síntomas de 19 entraron en remisión. En promedio, tardó unos tres días, reportaron los investigadores. Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 6 de abril de la revista American Journal of Psychiatry.

Una de esas pacientes fue Deirdre Lehman. La mujer de 60 años había luchado contra el trastorno bipolar la mayor parte de su vida, pero había estado estable durante unos 15 años con medicación y psicoterapia. Entonces, una mañana de 2018, se despertó con lo que describió como un "tsunami de oscuridad".

Temiendo que se dirigía hacia un suicidio, visitó a su psiquiatra, que la refirió al estudio de la Stanford. Tras un día de terapia, el "parloteo" de su cabeza se había tranquilizado, aseguró Lehman en un comunicado de la universidad.

"Se trata de hallazgos promisorios", dijo el Dr. Jeffrey Borenstein, presidente de la Brain & Behavior Research Foundation, en la ciudad de Nueva York.

Pero Borenstein, que no participó en la investigación, apuntó a una importante salvedad. Fue un estudio inicial "no enmascarado", lo que significa que los investigadores y los pacientes sabían que se estaba administrando un tratamiento real.

Esto significa que careció de un grupo de comparación de pacientes que recibieran una versión "falsa" de la EMT. Entonces, explicó Borenstein, no es posible decir exactamente qué tan efectivo es el protocolo. Algunos pacientes podrían haber mejorado debido al bien conocido "efecto placebo".

Para obtener unas respuestas más definitivas, el equipo de la Stanford está realizando un ensayo de mayor tamaño, en que la mitad de los pacientes se asignarán al azar a un grupo de placebo.

Williams aseguró que hay motivos para el optimismo. La tasa de remisión del 90 por ciento de este estudio nunca se había visto en los estudios sin enmascarar de otras terapias para la depresión resistente al tratamiento. Ninguna ha tenido un rendimiento superior al 55 por ciento, señaló.

Si el ensayo más grande confirma que el tratamiento funciona, dijo Borenstein, se deberán responder otras preguntas: ¿Cuánto tiempo durarán los beneficios? ¿Se mantendrán tras tratamientos repetidos?

En este estudio, los beneficios de algunos menguaron. Un 60 por ciento de los pacientes seguían en remisión tras un mes, mientras que un 70 por ciento seguían mostrando cierta respuesta.

En cuanto a la seguridad, los únicos efectos secundarios fueron fatiga e incomodidad durante el tratamiento, indicaron los investigadores. También evaluaron la memoria y las habilidades de pensamiento de los pacientes antes y después de la terapia, y no encontraron efectos nocivos.

En general, anotó Williams, la EMT conlleva un riesgo de convulsiones, con unas probabilidades de alrededor de 1 por cada 30,000.

Si el nuevo método de EMT da resultado, Williams apuntó a un uso potencial: ayudar a las personas que están hospitalizadas por una depresión grave. La investigación muestra que en esos pacientes el riesgo más alto de suicidio ocurre poco después de recibir el alta.

Entonces, una terapia efectiva que se pueda administrar durante la estadía en un hospital podría plantear una diferencia importante, añadió Williams.

Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la EMT para la depresión.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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