Por qué algunas mujeres no necesitan alivio del dolor durante el parto

Por qué algunas mujeres no necesitan alivio del dolor durante el parto

Una variante genética que actúa como un analgésico natural podría explicar por qué algunas mujeres no requieren alivio del dolor durante el parto, señalan unos científicos.

El nivel de dolor e incomodidad que se experimentan durante el parto varía mucho, y los investigadores de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, decidieron investigar por qué algunas mujeres sufren menos dolor durante el parto y el nacimiento.

"Es inusual que las mujeres no soliciten analgesia con gas y aire o epidural durante el parto, sobre todo cuando dan a luz por primera vez", comentó el autor coprincipal, el Dr. Michael Lee, asesor de medicina del dolor de la División de Anestesia.

"Cuando evaluamos a estas mujeres, estuvo claro que su umbral del dolor era en general mucho más alto que el de otras mujeres", observó en un comunicado de prensa de la universidad.

Lee y sus colaboradores evaluaron a mujeres que no solicitaron ningún alivio del dolor durante un parto vaginal de su primer hijo y sin complicaciones. Para evaluar su umbral de dolor, los investigadores aplicaron calor y presión a sus brazos, y les pidieron que metieran la mano en agua helada.

En comparación con un grupo de control de mujeres que requirieron alivio del dolor cuando dieron a luz, las mujeres del grupo de la prueba tenían una mayor tolerancia al dolor generado por el calor, el frío y la presión mecánica.

No se encontraron diferencias en las habilidades emocionales y de pensamiento de los grupos, lo que sugiere una diferencia en su capacidad de detectar el dolor.

Las pruebas genéticas de ambos grupos de mujeres encontraron que, en las del grupo de la evaluación, una variante rara del gen KCNG4 ocurría con una mayor frecuencia. Alrededor de 1 de cada 100 mujeres porta esta variante.

Esta variante limita la capacidad de las células nerviosas de enviar señales de dolor al cerebro, según los autores del estudio, que se publicó el 21 de julio en la revista Cell Reports.

"La variante genética que encontramos en las mujeres que sienten menos dolor durante el parto conduce a un 'defecto' en la formación del interruptor en las células nerviosas. De hecho, este defecto actúa como una epidural natural", comentó el coautor sénior del estudio, Ewan St. John Smith, líder del grupo del Departamento de Farmacología.

"Significa que activarlo requiere una señal mucho mayor, en otras palabras, unas contracciones más fuertes durante el parto. Esto hace que sea menos probable que las señales del dolor puedan llegar al cerebro", comentó Smith en el comunicado.

Los investigadores dijeron que esperaban que el descubrimiento condujera al desarrollo de nuevos fármacos para gestionar el dolor.

"Este método de estudiar a los individuos que muestran unos extremos inesperados en la experiencia del dolor también podría tener una aplicación más amplia en otros contextos, ayudándonos a comprender cómo experimentamos el dolor y a desarrollar nuevos fármacos para tratarlo", añadió el coautor sénior del estudio, el Dr. David Menon, director de la División de Anestesia.

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