Un consumo elevado de alcohol se vincula con un aumento en el riesgo de ACV, encuentra un estudio

Un consumo elevado de alcohol se vincula con un aumento en el riesgo de ACV, encuentra un estudio

MARTES, 5 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Beber mucho alcohol podría aumentar su riesgo de un accidente cerebrovascular (ACV), informan unos investigadores suecos.

El consumo empedernido de alcohol puede triplicar el riesgo de enfermedad de las arterias periféricas, que es un estrechamiento de las arterias que resulta en una reducción en el flujo sanguíneo, usualmente a las piernas. También puede aumentar el riesgo de ACV en un 27 por ciento. Además, hay evidencias de un vínculo con la enfermedad de la arteria coronaria, la fibrilación auricular y el aneurisma aórtico, señalaron los investigadores.

"Nuestro estudio indica que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de hipertensión y de ciertas enfermedades cardiovasculares, y por tanto, se debe consumir de manera moderada, o no consumirse en lo absoluto", comentó la investigadora principal, Susanna Larsson, profesora asociada de epidemiología del Instituto Karolinska, en Estocolmo.

Aunque el motivo de que el alcohol aumente el riesgo de ACV no está del todo claro, Larsson señaló que consumir alcohol aumenta la presión arterial, y que es una explicación probable.

Un aspecto único de este estudio es la forma en que se realizó. En lugar de depender de que las personas reportaran su nivel de consumo, los investigadores usaron un método conocido como aleatorización mendeliana. Observa los genes de las personas para determinar si portan mutaciones que se sabe que se asocian con factores de riesgo potenciales. En este caso, buscaron variaciones genéticas que influyen en la enfermedad cardiaca y el consumo de alcohol.

"Las variantes genéticas se agrupan al azar en la concepción, no se pueden modificar, y no se asocian con otras condutas autoseleccionadas ni factores ambientales que pudieran sesgar a los resultados", señaló Larsson.

Aunque el diseño del estudio permitió a los investigadores aislar el rol del alcohol, no les permitió determinar el nivel de consumo que provocaba daños.

"No podemos afirmar que el consumo de alcohol por debajo de cierto nivel sea seguro", apuntó Larsson.

El Dr. Larry Goldstein, presidente de neurología de la Universidad de Kentucky, en Lexington, revisó los hallazgos.

Dijo que los estudios que identifican un vínculo entre un factor de riesgo potencial y una enfermedad basándose en patrones en la comunidad tienen varias limitaciones que dificultan el establecimiento de la causalidad. La nueva investigación las contrarresta.

"En este estudio, las variaciones genéticas asociadas con el consumo de alcohol se usaron como un reflejo del consumo real de alcohol, y respaldaron una asociación causal con el ACV, quizá a través de un efecto en la presión arterial", apuntó. "Los resultados respaldan a estudios anteriores que usaron esta técnica".

En el estudio, el equipo de Larsson usó datos genéticos de varios consorcios a gran escala y del U.K. Biobank, que incluye a 500,000 personas.

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) anotó que el alcohol puede formar parte de una dieta saludable si se consume de forma moderada.

Un consumo moderado se define como no más de una copa al día para las mujeres y dos copas al día para los hombres. Una copa significa 12 onzas (35 centilitros) de cerveza (un 5 por ciento de alcohol); 5 onzas (casi 15 centilitros) de vino (un 12 por ciento de alcohol); o 1.5 onzas (4 centilitros) de licor de 80 grados, como el whisky americano, la vodka o la ginebra (un 40 por ciento de alcohol).

Como el número de bebedores empedernidos del estudio fue bajo, Larsson apuntó que es probable que el riesgo añadido de ACV no se restrinja solo a ellos. Dijo que no fue posible saber qué cantidad o con qué frecuencia bebían las personas.

El Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que muchos estudios han vinculado el consumo de alcohol con un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca y ACV. Esos estudios han contribuido a una percepción de que el alcohol podría tener beneficios protectores para el corazón, apuntó.

"Pero esos estudios observacionales están sujetos al sesgo, y no ha habido ensayos aleatorios a gran escala para proveer evidencias de alta calidad", advirtió.

Sin embargo, los nuevos hallazgos son evidencia de que el consumo de alcohol no tiene beneficios para la salud cardiaca, aseguró Fonarow.

"Sugiere además que los hallazgos de los datos observacionales anteriores probablemente fueran el resultado de factores de confusión", añadió. "También plantea la posibilidad de que podría haber otros riesgos cardiovasculares asociados con el alcohol que se deberían tener en cuenta".

El informe aparece en la edición en línea del 5 de mayo de la revista Circulation: Genomic and Precision Medicine.

Más información

Para más información sobre el alcohol y la enfermedad cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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