Tres países mantienen al COVID-19 controlado, y lo lograron de esta forma

Tres países mantienen al COVID-19 controlado, y lo lograron de esta forma
Los tres países están en una incómoda cercanía con China, el epicentro inicial de la pandemia. | Foto: GETTY IMAGES

Vietnam, Corea del Sur y Taiwán. Los tres países están en una incómoda cercanía con China, el epicentro inicial de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) que se ha propagado por todo el mundo. Pero tienen otra cosa en común, todos han logrado contener sus infecciones, evitando que el virus alcance proporciones epidémicas dentro de sus fronteras.

La forma en que lo lograron podría proveer lecciones para el resto del mundo, señalan los expertos.

La reacción temprana fue clave. Corea del Sur, Taiwán y Vietnam reconocieron al COVID-19 como una amenaza desde el principio, y evaluaron a los casos sospechados y monitorizaron las nuevas infecciones de forma agresiva, afirmaron los expertos en salud pública.

"Encontrar los casos y aislarlos para que no sigan transmitiendo es la forma comprobada de controlar un brote de una enfermedad infecciosa, y cuando se analiza lo que muchos países asiáticos hicieron, este es el núcleo", dijo el doctor Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore.

Los primeros casos de lo que ahora se conoce como COVID-19 aparecieron en Wuhan, China, entre principios y mediados de diciembre, y se vincularon con un mercado de animales vivos, pescado y marisco localizado al lado de una importante estación de tren.

La mayor parte del mundo adoptó un método de espera vigilante, pero Vietnam no, apuntó Ravina Kullar, investigadora en enfermedades infecciosas y epidemióloga de Expert Stewardship Inc., en Newport Beach, California.

"En realidad comenzaron a prepararse para esto el 31 de diciembre. Fueron proactivos, y creo que esa es la clave para la prevención de las epidemias. Tuvieron un exceso de precaución, y eso de verdad benefició al país", comentó Kullar.

Las autoridades gubernamentales vietnamitas también comenzaron a presentar conferencias de prensa al menos una vez al día, en que ofrecieron información honesta y directa sobre el estatus del coronavirus. "Fueron muy abiertos y honestos con los ciudadanos de Vietnam, y eso de verdad dio resultado", dijo la experta. Según la monitorización de casos de Johns Hopkins, ha habido apenas 153 casos confirmados en Vietnam, que tiene una población de más de 96 millones.

Una falta de pruebas de detección en otros países ha llevado a la implementación generalizada de medidas autoritarias, como los cierres, para evitar la propagación del coronavirus, anotó Adalja. Y agregó: "Si no se cuenta con la capacidad diagnóstica, podría haber una tendencia a usar herramientas muy contundentes, como las órdenes de refugiarse en casa, porque no se sabe dónde hay casos y dónde no".

Otros casos

Corea del Sur inició un sistema de "cabinas telefónicas" para los pacientes, para ayudar a las personas a hacerse las pruebas de COVID 19 de forma rápida y segura. "Una persona a la vez puede entrar a esta cabina con paredes de cristal, agarra un teléfono, y se conecta con un trabajador de hospital que está al otro lado del cristal", dijo Kullar.

Usando un par de guantes de goma fijado a la pared, el trabajador de atención de la salud puede tomar una muestra del paciente sin exponerse potencialmente al virus, detalló la especialista.

"El hospital puede entonces dar los resultados al paciente en un plazo de siete minutos. Lo implementaron rápidamente en la mayoría de los hospitales para que los pacientes dieran muestras de una forma en que no tuvieran un contacto directo con un trabajador de atención de la salud. No tenemos nada parecido", señaló.

Corea del Sur, un país con 50 millones de habitantes, tiene actualmente 9 241 casos confirmados de COVID-19, y si bien siguen en aumento, lo han hecho con una curva mucho más gradual tras un aumento marcado en febrero.

Junto con Vietnam y Taiwán aprendieron lecciones de la epidemia de SRAS de 2003, y mejoraron su infraestructura de salud pública para poder responder de inmediato a crisis futuras, explicaron los expertos.

Taiwán, que está a apenas 81 millas (o 130 kilómetros) de China continental, tenía todos los motivos para convertirse en un hervidero de actividad de COVID-19. Hay un flujo poblacional regular y constante entre la isla y China. Pero ha habido apenas 252 casos confirmados entre los 23 millones de ciudadanos de la isla.

Al igual que Vietnam, Taiwán comenzó a hacer pruebas de detección a los pasajeros que volaban desde Wuhan ya desde el 31 de diciembre, según el Asia Times. La isla expandió sus pruebas de detección en cuestión de una semana para que incluyera a todo el que hubiera viajado recientemente a Wuhan o a la provincia de Hubei, donde está ubicada la ciudad.

Taiwán también instauró controles fronterizos, órdenes de cuarentena, cierres de las escuelas, y creó un centro de control para que hubiera una comunicación rápida entre los gobiernos locales y sus ciudadanos.

Aunque Estados Unidos perdió la oportunidad de evitar la epidemia de COVID-19, y está de camino a convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia, estas lecciones de otros países podrían todavía usarse para ayudar a gestionar las infecciones en los próximos meses y años, plantearon Adalja y Kullar.

"Las medidas de salud pública, como las pruebas de detección rápidas y la monitorización de los contactos, se deben implementar y estar listas para activarse cuando los estados comiencen a levantar los cierres", dijo Adalja.

Y anotó: "Habrá un momento en que tendremos que comenzar a pensar en cómo pasamos a la próxima fase de la respuesta, y eso será encontrar los casos y aislarlos. Como parte de esto, deberemos tener las pruebas diagnósticas, con algo de suerte, en el punto de atención, para poder identificar a esos pacientes. Perdimos la oportunidad temprana de hacerlo, pero sí tenemos la capacidad de hacerlo ahora a medida que entremos en una fase distinta de la respuesta".

La experiencia de Taiwán y Corea del Sur muestra que las democracias pueden responder a una epidemia con efectividad, anotó Kullar. Y China, con su régimen totalitario, no ha tenido casos nuevos de propagación local en casi una semana.

Otro ejemplo, en Europa, es Alemania. Aunque el país tiene el quinto número más alto de casos confirmados en el mundo (43 646), apenas ha habido 239 muertes. Kullar citó al sistema de atención de la salud alemán como el motivo de que las personas sobrevivan al virus, en particular el cuerpo de enfermería del país.

"Tienen 13 enfermeros por cada 1 000 personas, uno de los números más altos entre los otros países muy afectados por COVID-18. Ese número más alto muestra que los enfermeros son la columna vertebral de los hospitales, sobre todo de la atención en la UCI. Se han asegurado de enfocarse de verdad en la gestión y la supervivencia de los pacientes", concluyó el profesional.

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