Si duermes mejor... ¿pierdes peso?

Si duermes mejor... ¿pierdes peso?
| Foto: ISTOCK

La falta de sueño podría cobrarte un precio cuando te subas a la báscula del baño, sugiere un nuevo estudio británico.

Las personas que sufren de insomnio que comienzan a dormir más reducen la cantidad de alimentos azucarados que tienden a comer, reveló un experimento del Colegio del Rey de Londres.

Los expertos de EE. UU. dijeron que los hallazgos muestran que el sueño puede ayudar a fomentar unos hábitos alimentarios más saludables.

"De verdad debemos considerar el sueño como uno de esos factores del estilo de vida que pueden contribuir a la obesidad", apuntó Lauri Wright, profesora asistente de nutrición en la Universidad del Norte de Florida y vocera de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics).

El estudio, dirigido por Wendy Hall, del departamento de ciencias de la nutrición del Colegio del Rey, reclutó a 42 personas que habitualmente dormían menos de siete horas por noche.

La mitad de las personas recibieron una consulta del sueño personalizada de 45 minutos, que les ofreció consejos para mejorar su sueño. La meta era alargar su sueño en hasta una hora y media por noche. La otra mitad no recibió consejos y sirvió como grupo de control.

Todos los participantes fueron equipados con un sensor de movimiento de pulsera que registró cuánto dormían cada noche, además de la cantidad de tiempo que pasaban en la cama antes de quedar dormidos. También llevaron diarios de alimentación para registrar lo que comían. Se monitorizó el sueño y la dieta durante una semana.

Patrones de sueño

Casi 9 de cada 10 personas que recibieron consejos aumentaron la duración del sueño durante la semana, entre 52 minutos a más o menos una hora y media. En el grupo de control no hubo cambios significativos en los patrones de sueño.

Las personas que durmieron más al final tuvieron una reducción de 10 gramos en la ingesta diaria de azúcares añadidos, encontraron los investigadores.

No es una cantidad inmensa de azúcar añadido: solo unas 2 cucharaditas, o 38 calorías, dijo Wright.

Pero a lo largo del tiempo, esos azúcares añadidos pueden acumularse, sobre todo si la falta de sueño evita que una persona sea más activa en su vida diaria, comentó Wright.

"Cuando uno está cansado, no tiene la energía para ser físicamente activo, ir al gimnasio o salir a caminar", explicó Wright.

La falta de sueño podría influir en la comida que una persona elige de varias formas, aseguraron los expertos en el sueño.

Cuando la gente entra en las etapas más profundas del sueño, se libera una hormona que controla el hambre, llamada leptina, apuntó el Dr. Rajkumar Dasgupta, profesor asistente de medicina clínica en la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California.

Una falta de sueño podría significar que, en vez de eso, los apetitos de las personas están siendo fomentados por la grelina, que se conoce como la "hormona del hambre", explicó Dasgupta.

"Como quizá no lleguen a los estados más profundos del sueño, experimentan una desregulación de hormonas importantes relacionadas con el hambre", dijo Dasgupta.

Falta de inhibición

Las personas con insomnio también tienden a desarrollar una falta de inhibición debido a su falta de sueño, señaló el Dr. Andrew Varga, profesor asistente de medicina del sueño en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Simplemente se hace más difícil resistirse a ciertos alimentos y otras cosas de las que en general uno sabe que no debe abusar", dijo Varga. "Es más probable que se actúe según los impulsos básicos".

Dasgupta se mostró de acuerdo. "Es así, cuando como refrigerios a altas horas de la noche, no elijo [agua] y apio", dijo, y anotó que es más probable que la gente elija comida basura y refrigerios.

Pero Varga apuntó que el nuevo estudio tiene algunas limitaciones potenciales.

Por ejemplo, el dispositivo de pulsera usado para monitorizar el sueño depende de la detección del movimiento, dijo Varga. Si uno se mueve, se supone que está despierto; si está quieto, se asume que está dormido.

El problema es que los insomnes "se quedan despiertos en la cama", dijo Varga. El dispositivo "detecta la falta de movimiento que se interpretaría como sueño, pero en realidad la persona está tumbada y despierta, contando ovejas".

Los expertos en el sueño dijeron que los consejos ofrecidos a los participantes en este estudio deberían ayudar a todo el que sufra de insomnio.

Los consejos incluyen:

  • Evitar la cafeína y el alcohol de cuatro a seis horas antes de ir a dormir.
  • Comer moderadamente de noche, para no irse a la cama ni demasiado lleno ni con hambre.
  • Hacer que la habitación sea más conducente al sueño al mantenerla tranquila, oscura y fresca.
  • Establecer una rutina de relajación que lo prepare para el sueño.
  • Irse a la cama solo cuando de verdad esté cansado.
  • Salir de la cama si no puede quedarse dormido en unos 20 minutos, para realizar alguna de las prácticas que le ayuden a relajarse.

Tenga en cuenta que lo que funciona varía de una persona a otra, anotó Dasgupta.

"El sueño no es sencillo. El sueño es un rompecabezas", añadió. "El rompecabezas de cada persona con insomnio tiene piezas distintas".

El estudio aparece en una edición reciente de la revista American Journal of Clinical Nutrition.

Más información

Para más consejos para mejorar su sueño, visite la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.

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