Reducir los procedimientos dolorosos ayudaría a los bebés prematuros

Reducir los procedimientos dolorosos ayudaría a los bebés prematuros
| Foto: HEALTHDAY

Administrarles menos pinchazos a los recién nacidos prematuros en la unidad de cuidados intensivos podría mejorar el crecimiento de un área clave del cerebro, sugiere un estudio reciente.

El tálamo transmite información sensorial del cuerpo al resto del cerebro, donde se registra como dolor, tacto o temperatura.

En el estudio, los investigadores compararon a 86 bebés prematuros a los que se les colocó un catéter en las venas centrales y en las arterias centrales o periféricas durante más de dos semanas, con 57 bebés que tuvieron un catéter durante menos tiempo. Los catéteres actúan como accesos para la extracción de muestras de sangre, la nutrición y la medicación, lo que reduce la necesidad de pinchazos con agujas individuales.

Los bebés portadores de vías centrales durante periodos más largos recibieron menos pinchazos de aguja y menos procedimientos dolorosos. Estos bebés también tenían un tálamo más grande. Los estudios han demostrado que el volumen del tálamo puede estar relacionado con el desarrollo cerebral en la primera infancia.

"Los bebés nacidos de forma muy prematura están expuestos cada día a múltiples procedimientos desagradables y dolorosos, pero necesarios", afirmó la autora del estudio Emma Duerden, que realizó el estudio mientras estaba en el Hospital para Niños Enfermos de Toronto, Canadá.

La colocación de vías centrales para proporcionar los cuidados y monitorizar el progreso de los bebés reduce de forma drástica la cantidad de pinchazos dolorosos con agujas. Pero Duerden señaló que algunos profesionales clínicos evitan estos catéteres durante periodos largos debido al riesgo de infección.

"Nuestra investigación no solo halló que el uso prolongado de vías centrales arteriales y venosas se asoció con un volumen mayor del tálamo, sino que también descubrió que el uso prolongado no estaba asociado con un mayor número de infecciones", aseguró Duerden en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology).

Unas semanas después del nacimiento, a los bebés se les realizaron escáneres cerebrales para medir el tamaño de su tálamo. Entonces, se les hizo un seguimiento hasta una edad promedio de 5 años.

Los que tenían un tálamo más grande en la infancia obtuvieron mejores resultados en las pruebas de pensamiento y memoria que aquellos cuyo tálamo era más pequeño, encontró el estudio.

"Los bebés que nacen de forma prematura pueden tener numerosos problemas de salud, por eso si los médicos pueden reducir el dolor durante las primeras semanas después de su nacimiento, es posible que esto lleve a un mejor desarrollo cerebral con el tiempo, con el potencial de tener un gran impacto en sus vidas", añadió Duerden.

Si bien el estudio muestra una asociación entre la reducción del dolor y el desarrollo cerebral, no prueba causalidad, por lo que se necesita más investigación, concluyó.

El informe aparece en la edición en línea del 21 de octubre de la revista Neurology.

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