¿Por qué la COVID se propagó tan rápido en las prisiones de California?

JUEVES, 7 de julio de 2022 (HealthDay News) -- Una variedad de problemas, entre ellos el hacinamiento, condujeron a un aumento en los casos de COVID-19 en las prisiones de California en 2020-2021, afirma un nuevo informe.

Prevenir brotes en el futuro requerirá una completa lista de soluciones, desde reducir el hacinamiento en las 34 prisiones para adultos del estado hasta mejorar los edificios antiguos. También son necesarias campañas de vacunación y métodos para la detección rápida, apuntaron los investigadores.

¿Por qué la COVID se propagó tan rápido en las prisiones de California?

"Encontramos que muchos funcionarios y miembros del personal de prisiones de California hicieron un trabajo heroico bajo unas circunstancias muy difíciles", señaló la coautora del estudio, la Dra. Brie Williams, profesora de medicina de la Universidad de California, en San Francisco (UCSF).

"Pero en muchos casos, de cualquier forma no fue suficiente", lamentó Williams.

Cuando se declaró la emergencia nacional por la COVID-19 en marzo de 2020, el Departamento de Correcciones y Rehabilitación (CDCR) de California tenía unos 120,000 reclusos y unos 50,000 empleados.

En diciembre de 2020, los reclusos tenían 50,000 casos documentados de COVID, y el personal de prisiones 16,000. Alrededor de 240 de los reclusos fallecieron de COVID, al igual que 26 trabajadores.

El informe fue producido por investigadores de la Universidad de California en Berkeley, además de la UCSF, bajo el patrocinio de CalPROTECT, un proyecto conjunto de las dos universidades que investiga la transmisión de la COVID en las prisiones de California.

"La iniciativa de CalPROTECT subraya el importante rol que los equipos multidisciplinarios de investigadores en distintos campus puede tener al proveer retroalimentación a las agencias estatales mediante asociaciones entre las instituciones académicas y los estados", comentó el coautor del estudio, el Dr. Stefano Bertozzi, en un comunicado de prensa de Berkeley. Bertozzi es profesor de políticas y gestión de la salud de la Facultad de Salud Pública de Berkeley.

Las prisiones de California estaban en desventaja debido a unos edificios viejos, y a veces anticuados, encontraron los investigadores. Las instituciones alojan a miles de reclusos más que para los que se diseñaron, lo que hace que sea casi imposible practicar medidas preventivas como el distanciamiento social y aislar a los reclusos enfermos.

El equipo también encontró unos sistemas de calefacción y aire acondicionado inadecuados, lo que significaba que los reclusos y el personal tenían más probabilidades de respirar aire que contuviera el virus.

Los legisladores deberían haber priorizado la liberación temprana de los reclusos, debido a las condiciones de los edificios, sobre todo a los que eran mayores o los que tenían un riesgo más alto de infección, apuntaron los autores.

"En Estados Unidos, que tiene una cuarta parte de la población encarcelada del mundo, casi la mitad de las prisiones estatales reportaron que entre las personas encarceladas había cuatro o más veces más casos [y hasta 15 veces más casos] que la tasa encontrada en la población general de estado", señalaba el informe.

Los riesgos podrían haberse elevado porque al personal carcelario no se le requieren vacunas, y muchos se han negado a vacunarse, anotó el estudio.

Además, "todas las prisiones del CDCR superaban la tasa de casos respecto al condado en que estaban", apuntaron los autores.

Las tasas de mortalidad entre los reclusos fueron más altas que en el estado de California, y que en Estados Unidos en general, aunque la prisión tenía una tasa más baja de reclusos de más edad que la población local.

Más de 1,000 reclusos que estaban demasiado enfermos para ser tratados en los centros de salud de las prisiones fueron admitidos a los hospitales comunitarios locales durante la pandemia. Más de 150 fueron admitidos a unidades de cuidados intensivos. Los reclusos de color tenían unos riesgos más altos de hospitalización que los reclusos blancos.

"Creemos que los legisladores estatales y los gerentes de prisiones deben observar de cerca las lecciones que se aprendieron durante la crisis, para ayudar a garantizar que estemos mejor preparados para el futuro. Esto incluye prestar atención a una reducción masiva de la población de las prisiones en nuestro estado, en interés de la salud pública, ya que es probable que el hacinamiento sea la mayor amenaza de salud individual durante una pandemia respiratoria", enfatizó Williams.

Más información

El Proyecto de COVID en las Prisiones (COVID Prison Project) monitoriza los datos en las prisiones durante la pandemia de COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: University of California, Berkeley, news release, July 5, 2022

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