¿Podría la aspirina en dosis baja ayudar a proteger de la COVID-19?

LUNES, 15 de marzo de 2021 (HealthDay News) -- Millones ya la toman para evitar los problemas del corazón, y ahora una investigación preliminar insinúa que una aspirina en dosis baja al día podría también reducir las probabilidades de contraer la COVID-19.

Como anotó el equipo israelí, la aspirina es un antiinflamatorio, y estudios anteriores han mostrado que podría ayudar al sistema inmunitario a luchar contra algunas infecciones virales. Según los investigadores, la aspirina fue de uso común durante la pandemia de influenza española de 1918, varias décadas antes de que se confirmara su actividad contra los virus de ARN.

¿Podría la aspirina en dosis baja ayudar a proteger de la COVID-19?

Todo esto llevó al equipo a investigar si tomar una aspirina en dosis baja a diario podría reducir la susceptibilidad a la COVID-19, además de la duración de la enfermedad si ocurre una infección.

La dosis que se utilizó en Israel fue de 75 miligramos (mg). La aspirina en baja dosis en Estados Unidos es en general un poco más alta, de 81 mg.

La investigación fue dirigida por Eli Magen, del Centro Médico Barzilai en Ascalón, Israel. Su equipo dio seguimiento a los datos de casi 10,500 personas que recibieron pruebas de la COVID-19 durante la primera ola de la pandemia en Israel, de febrero a finales de junio del año pasado.

Como el estudio fue una observación retrospectiva de datos anteriores, no se diseñó para mostrar causalidad, sino solo asociaciones. Pero el grupo de Magen encontró que las personas que ya habían estado tomando aspirina en dosis baja para reducir su riesgo de enfermedad cardiaca tenían un riesgo un 29 por ciento más bajo de contraer la COVID-19, en comparación con las que no tomaban aspirina, y que las tasas de uso de aspirina eran mucho más bajas entre los pacientes con COVID-19 que entre los que no se infectaron.

Entre las personas que sí contrajeron la COVID-19, el tiempo que pasó para que una prueba de PCR del SARS-CoV-2 pasara de ser positiva a ser negativa fue significativamente más corto entre las que usaban aspirina, y la duración de su enfermedad fue de dos a tres días menos, dependiendo de las afecciones de salud preexistentes.

"Esta observación del posible efecto beneficioso de unas dosis bajas de aspirina en la infección de la COVID-19 es preliminar, pero parece muy promisoria", señaló Magen en un comunicado de prensa de la Universidad de Bar Ilán.

Pero solo unos estudios más grandes, realizados en otros hospitales y países, pueden ayudar a confirmar que la aspirina tuvo un beneficio de este tipo, enfatizaron los investigadores.

"El estudio actual buscaba comprender mejor los efectos favorables potenciales de la aspirina para ayudar al sistema inmunitario humano a luchar contra la COVID-19", comentó el investigador principal, Eugene Merzon, de los Servicios de Salud Leumit de la Universidad de Bar Ilán. "Pretendemos investigar en una cohorte más grande de pacientes y en ensayos clínicos aleatorios".

Dos expertos en Estados Unidos se mostraron de acuerdo en que estos hallazgos son interesantes, pero que se necesitan más estudios.

"Esto sin duda plantea algunas preguntas interesantes", aseguró el Dr. Michael Goyfman, director de cardiología clínica de Long Island Jewish Forest Hills, en la ciudad de Nueva York. Pero, por ahora, dijo, los datos son demasiado iniciales para ser más que "generadores de hipótesis".

Apuntó que unos factores "de confusión" podrían estar implicados. "Por ejemplo, ¿menos personas contrajeron la COVID-19 debido a su uso de aspirina? ¿O tal vez las personas que toman aspirina también toman otros medicamentos, cumplen mejor las recomendaciones de los médicos, y quizá son más propensas a practicar el distanciamiento social?", se preguntó Goyfman.

Y la aspirina en dosis baja dista mucho de ser un fármaco inocuo: Goyfman enfatizó que conlleva riesgos, de forma que las personas preocupadas sobre el coronavirus quizá deban pensárselo dos veces antes de comenzar a tomar aspirina a diario.

"Entre sus varios riesgos se encuentran la enfermedad de úlcera péptica, y las hemorragias gastrointestinales, intracraneales y de otros tipos", advirtió.

El Dr. Len Horovitz es pulmonólogo del Hospital Lenox Hill, también en la ciudad de Nueva York. Dijo que "la aspirina sin duda tiene unos beneficios antiinflamatorios, y si se realizan estudios con grupos de mayor tamaño, es concebible que la aspirina pudiera tener un rol en la prevención y el tratamiento de la COVID en ciertos pacientes".

Pero Horovitz comentó que los nuevos datos en los últimos años han deslucido un poco la reputación de la aspirina en cuanto a la salud cardiaca.

"Aunque la terapia con aspirina se usaba mucho en años anteriores, la adición de la aspirina a la terapia con estatinas no redujo de forma significativa la incidencia de un primer ataque cardiaco, y también resultó en una mortalidad significativa por hematomas y hemorragias", anotó.

El estudio se publicó en una edición reciente de la revista The FEBS Journal.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. explican cómo protegerse y proteger a los demás de la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Michael Goyfman MD, director, clinical cardiology, Long Island Jewish Forest Hills, New York City; Len Horovitz, pulmonary specialist, Lenox Hill Hospital, New York City; Bar-Ilan University, news release, March 10, 2021

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