¿Podría el virus de la 'mono' subyacer a la COVID prolongada?

MIÉRCOLES, 30 de junio de 2021 (HealthDay News) -- Algunas personas que sufren de síntomas prolongados de COVID podrían en realidad estar experimentando un ataque del virus de Epstein-Barr (VEB), que provoca fatiga, plantea un nuevo estudio.

Dos terceras partes de un grupo de 30 pacientes con COVID prolongada tenían unos niveles altos de anticuerpos contra el Epstein-Barr, lo que sugiere que el VEB que estaba en estado latente en sus cuerpos había sido reactivado por su infección con el coronavirus, reportaron los investigadores.

¿Podría el virus de la 'mono' subyacer a la COVID prolongada?

"Aunque está claro que el SARS-CoV-2 provoca la enfermedad aguda de la COVID-19, las consecuencias inflamatorias de esto podrían conducir a la participación de otros agentes, en específico del VEB, en la compleja patogénesis de los problemas asociados con la enfermedad a largo plazo", señaló el investigador principal, Jeffrey Gold, de la Organización Mundial (World Organization), un grupo ambiental sin fines de lucro.

Más de un 95 por ciento de los adultos portan el Epstein-Barr, que es un herpesvirus, señalaron los investigadores en las notas de respaldo. El virus es la causa más común de la mononucleosis, una enfermedad que también deja a quienes sufren de ella persistentemente agotados.

"Está ahí. Sigue latente en la persona, y cualquier cosa que estrese al cuerpo puede provocarlo", comentó el Dr. Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore. "Si se observan las cargas virales del VEB de los pacientes de la UCI, están elevadas. Cuando cualquier persona está en cualquier tipo de situación estresante, hay probabilidades de que [el Epstein-Barr] se reactive o se replique".

Pero Adalja añadió que se necesitan más evidencias para probar la conexión, dado que el VEB es común en los humanos y el estrés físico o psicológico puede desencadenarlo.

En el estudio, Gold y sus colaboradores encuestaron a 185 pacientes con COVID, y encontraron que más o menos un 30 por ciento sufrían síntomas prolongados.

Al observar más de cerca a 30 de los pacientes con COVID prolongada, los investigadores encontraron que 20 de ellos portaban unos niveles de anticuerpos contra el VEB suficientemente altos como para sugerir la reactivación del Epstein-Barr.

Estos pacientes con síntomas prolongados con unos niveles altos de anticuerpos contra el VEB reportaron fatiga, insomnio, dolores de cabeza, dolores corporales y confusión como sus síntomas más comunes. Otros síntomas incluyeron tinnitus (zumbido en los oídos), pérdida auditiva y sarpullidos en la piel.

Los investigadores plantearon que la infección con la COVID está haciendo que el VEB se exacerbe en algunos pacientes, y que esto es lo que desencadena sus síntomas prolongados.

"El coronavirus que conduce a la enfermedad de la COVID-19 induce una activación significativa, local y sistémica, de cascadas inflamatorias", explicó el coautor del estudio, David Hurley, profesor y microbiólogo molecular de la Universidad de Georgia. "Se sabe que la activación inflamatoria local o sistémica reactiva a los herpesvirus que se han vuelto latentes, y el VEB en particular presenta una fuerte reactivación en los tejidos inmunitarios y epiteliales por los desencadenantes inflamatorios".

Se necesitan más estudios con más pacientes antes de que esto sea algo más allá que una hipótesis, dijo Adalja.

"No es nada que crea que es definitivo en este momento. Hay muchos detalles por estudiar", anotó.

El estudio no provee evidencias fuertes para plantear que estos pacientes estaban sufriendo de una reactivación del Epstein-Barr con la suficiente potencia como para ser la fuente de los síntomas prolongados, comentó Adalja.

"En realidad no lo probaron, porque observaron a los anticuerpos", aclaró Adalja. "En realidad no hacen mucho con las cargas virales, y el par de cargas virales que informan están en los cientos, lo que en realidad no es alto".

Si al final resulta cierto, esto podría ofrecer a los médicos nuevas formas para ayudar a las personas con COVID prolongada, aseguró Hurley.

"Hacer pruebas del VEB a principios del proceso ofrecería al médico una oportunidad para utilizar una variedad de fármacos diseñados para limitar la carga de herpesvirus en los pacientes, y minimizar el alcance y la duración de la afección de COVID prolongada", añadió Hurley. "La mayoría de los pacientes podrían beneficiarse de unas pruebas relativamente baratas, aunque solo signifique que no se observa una reactivación del VEB. El VEB se puede monitorizar mediante unas pruebas en suero que son sencillas y relativamente baratas".

El nuevo estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista Pathogens.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre el virus de Epstein-Barr.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jeffrey Gold, president, World Organization, Watkinsville, Ga.; Amesh Adalja, MD, senior scholar, Johns Hopkins Center for Health Security, Baltimore; David Hurley, PhD, professor and molecular microbiologist, University of Georgia; Pathogens, June 17, 2021

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