Mudan los tratamientos con anticuerpos monoclonales para la COVID del hospital a casa

JUEVES, 21 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Las infusiones de anticuerpos ayudan a evitar que los pacientes con COVID-19 de alto riesgo tengan que ir al hospital, pero recibir la terapia puede ser difícil. Un sistema de salud de EE. UU. encontró una forma creativa de resolver el problema: infusiones a domicilio administradas por paramédicos.

Unos investigadores encontraron que la táctica era factible, y administraron infusiones de anticuerpos a 144 pacientes con COVID-19 en sus hogares a lo largo de tres meses a principios de año.

Mudan los tratamientos con anticuerpos monoclonales para la COVID del hospital a casa

La mayoría (alrededor de un 95 por ciento) evitaron la hospitalización por un empeoramiento de los síntomas de la COVID-19.

Aunque las hospitalizaciones por la COVID-19 han estado en declive recientemente, Estados Unidos sigue teniendo un promedio de 6,600 nuevas admisiones al hospital por la infección cada día, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Cuando las personas con un riesgo alto de una COVID-19 grave contraen el virus, hay una forma de reducir sus probabilidades de acabar en el hospital: una infusión de anticuerpos monoclonales.

Los anticuerpos monoclonales son proteínas cultivadas en el laboratorio que son similares a los anticuerpos que el sistema inmunitario produce para combatir a la infección. Los que se utilizan contra la COVID-19 se diseñan para que reconozcan a la proteína de pico del virus SARS-CoV-2.

Hay tres de estos fármacos con autorización para su uso en Estados Unidos, para que se administren a los pacientes con una COVID-19 más leve que están en un mayor riesgo de enfermar de gravedad. Los ensayos clínicos mostraron que reducen el riesgo de hospitalización en un 70 por ciento.

El problema es que la infusión de los anticuerpos monoclonales debe ser realizada por un profesional médico.

"Lo difícil es que requiere recursos humanos", señaló el Dr. Anurag Malani, del Hospital St. Joseph Mercy en Ann Arbor, Michigan.

Los sistemas de salud tienen distintas formas de proveer las infusiones, por ejemplo en la sala de emergencias o en clínicas ambulatorias. Durante un aumento de la COVID-19, esto puede presionar al centro de atención de la salud, y también requiere que los pacientes enfermos se desplacen.

Esto puede ser una barrera particular para los pacientes con unos ingresos bajos, anotó Malani.

"A veces, las personas no tienen transporte, tienen que tomar el autobús", dijo. "O quizá un pariente tenga que tomar un día libre del trabajo para llevarlos en coche".

Entonces, el sistema de salud de St. Joseph probó una opción adicional: hacer que los paramédicos proveyeran infusiones a domicilio.

Entre febrero y mayo, 144 pacientes de tres condados de Michigan recibieron infusiones en casa. El método funcionó mayormente sin problemas. Tres pacientes tuvieron una reacción de hipersensibilidad a la infusión y tuvieron que ser trasladados al hospital.

Al final, la mayoría de los pacientes evitaron una estadía en el hospital por la COVID. Ocho al final fueron hospitalizados por un empeoramiento de los síntomas de COVID-19, pero ninguno requirió un ventilador y todos sobrevivieron, según el informe, que se publicó en una edición reciente en línea de la revista JAMA Network Open.

No todos los pacientes con COVID-19 son elegibles para la terapia con anticuerpos monoclonales, pero un número sustancial sí lo son. Entre ellos se encuentran los adultos de a partir de 65 años, las mujeres embarazadas y las personas con sobrepeso o que tienen afecciones médicas como la diabetes, la enfermedad cardiaca, la hipertensión y enfermedades pulmonares crónicas como el asma.

Lo que resulta esencial es que los pacientes elegibles sean remitidos pronto a la terapia con anticuerpos monoclonales, apuntó el Dr. Richard Wadas, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh (UPMC).

Esto significa que las personas con síntomas potenciales de COVID-19 se deben hacer la prueba rápidamente, indicó.

Los anticuerpos monoclonales se deben administrar en un plazo de 10 días tras los síntomas iniciales, y mientras antes, mejor.

En el UPMC, apuntó Wadas, los esfuerzos para ampliar el acceso a los anticuerpos monoclonales comenzaron poco después de que fueran autorizados. Esto incluyó crear varios centros ambulatorios donde los pacientes en las áreas circundantes podían recibir infusiones.

"No queríamos que fuera solo en el centro de Pittsburgh", dijo Wadas.

Pero también hay infusiones a domicilio disponibles. El UPMC trabaja con una agencia de infusión a domicilio del área para proveerlas a los pacientes que no pueden acudir a los centros ambulatorios, debido a afecciones médicas o discapacidades, por ejemplo.

Wadas dijo que "aplaude" a la innovadora táctica del sistema de salud de Michigan. "Sin duda los paramédicos tienen las habilidades para hacerlo", aseguró.

Pero en la región del UPMC, lo servicios médicos de emergencia están ahora tan abrumados que no tendrían el "ancho de banda" para esta tarea adicional y que exige mucho tiempo, observó Wadas.

Distintas tácticas funcionarán en los distintos sistemas de salud, apuntó Malani, e implicar a los paramédicos para que provean infusiones a domicilio podría ser una buena opción para algunos.

En cuanto al costo, los anticuerpos monoclonales son gratuitos. Pero administrarlos de cualquier forma tiene un costo. Malani anotó que no se cobró a los pacientes de St. Joseph que recibieron las infusiones en casa. Medicare se hizo cargo de la factura de los beneficiarios, y el sistema de salud cubrió los costos de los pacientes que no tenían Medicare.

Y aunque los anticuerpos monoclonales pueden prevenir las hospitalizaciones, no son un sustituto de la vacunación, enfatizó Wadas.

"Si se vacuna, su cuerpo ya sabrá qué hacer cuando se exponga al virus", añadió. "Debe vacunarse".

Más información

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. ofrece más información sobre la terapia de anticuerpos monoclonales para la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Anurag Malani, MD, medical director, infection prevention and antimicrobial stewardship programs, St. Joseph Mercy Health System, Ann Arbor, Mich.; Richard Wadas, MD, executive vice chair, community emergency medicine, and clinical professor, emergency medicine, University of Pittsburgh Medical Center, Pittsburgh; JAMA Network Open, Oct. 14, 2021, online

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