Más evidencias de que azotar a los niños no funciona y puede ser perjudicial

MIÉRCOLES, 30 de junio de 2021 (HealthDay News) -- ¿Es bueno para los padres dar azotes? ¿Son buenos los azotes para los niños? ¿Los azotes son buenos para alguien? No, no y no, según una revisión reciente a gran escala de investigaciones anteriores.

"Ningún estudio encontró que el castigo físico pronostique un mejor comportamiento de los niños a lo largo del tiempo", aseguró Elizabeth Gershoff, coautora del estudio y profesora de ciencias del desarrollo humano y la familia de la Universidad de Texas, en Austin.

Más evidencias de que azotar a los niños no funciona y puede ser perjudicial

Ella y su equipo examinaron los resultados de 61 estudios de EE. UU. y de ocho investigaciones internacionales. Todos estudiaron de qué forma cambió el comportamiento infantil, para mejor o peor, después de que los niños estuvieran expuestos a un castigo físico de cualquier tipo, incluidos los azotes.

"Revisamos todos los estudios sobre el castigo físico que analizaron el comportamiento de los niños en dos o más momentos", explicó Gershoff.

"Esto nos permitió determinar si el castigo físico predecía cambios en el comportamiento de los niños. Si el castigo físico fuera efectivo, veríamos mejoras en el comportamiento de los niños a lo largo del tiempo. Lamentablemente, encontramos lo contrario", afirmó.

"Descubrimos que el castigo físico aumenta la agresividad infantil y otros problemas de comportamiento a lo largo del tiempo", dijo Gershoff. "No mejora la atención, las habilidades cognitivas [de pensamiento], las relaciones ni las habilidades sociales de los niños".

Los miembros del equipo del estudio afirmaron que las conclusiones se mantuvieron con independencia del sexo, la raza o la etnia del niño, y de si el cuidador también se implicaba en unas conductas de crianza más positivas. El equipo también concluyó que cuanto más, peor: cuanto más a menudo se expone a un niño al castigo físico, mayor es el impacto negativo en su comportamiento y psique.

Los hallazgos son claros, dijo Gershoff: "El castigo físico es perjudicial para el desarrollo y el bienestar de los niños. No hay ninguna evidencia de que tenga ningún efecto positivo"

Muchos países ya han llegado a esta conclusión. En 62 países la práctica está prohibida del todo, en línea con las recomendaciones publicadas por las Naciones Unidas, según los autores del estudio.

Sin embargo, en muchos rincones del mundo, este comportamiento es habitual. En Estados Unidos, es legal en los 50 estados que los padres castiguen físicamente a sus hijos, afirmaron los autores. Y el castigo corporal en las escuelas sigue siendo legal en 19 estados.

El equipo del estudio señala también que, a nivel mundial, el 63 por ciento de los niños de entre 2 y 4 años (unos 250 millones de niños) se exponen de forma rutinaria a castigos físicos por parte de sus cuidadores.

Pero la revisión encontró que los niños no son las únicas víctimas de esta dinámica. Los cuidadores que infligen castigos físicos a los niños podrían ver cómo se deteriora su propio comportamiento a lo largo del tiempo, a medida que sus actuaciones físicas aumentan y se vuelven cada vez más violentos, advirtieron los investigadores.

"El término 'disciplina' proviene de una palabra en latín que significa 'enseñar'", afirmó Gershoff. "Como padres, tenemos la importante tarea de educar a los niños sobre el mundo, lo que incluye guiarlos para que elijan comportamientos que no sean perjudiciales para los demás".

"Los castigos de cualquier tipo no enseñan por sí mismos a los niños cómo deseamos que se comporten; esa tarea requiere el duro esfuerzo de hablar con los niños y explicarles qué comportamientos esperamos de ellos y por qué", añadió.

El Dr. Robert Sege, pediatra especializado en abuso infantil, secundó estas ideas. Sege no participó en la revisión del estudio.

"La relación más importante de nuestras vidas es generalmente entre los padres y los hijos. Y los azotes introducen la violencia y el miedo en esta relación, en la que no es necesario y no corresponde", afirmó Sege, afiliado al Hospital Pediátrico Tufts, en Boston, y vocero de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

"Azotar también es inefectivo. Numerosos estudios han mostrado que en realidad no funciona", añadió Sege. En lugar de fomentar el autocontrol, "azotar fomenta que los niños piensen en cómo evitar ser azotados", afirmó.

El grupo de pediatras aconseja que los padres hablen con los pediatras sobre cómo utilizar una disciplina que sea efectiva con sus hijos, concluyó Sege. "Aconsejamos que los padres no azoten a sus hijos, y que no los menosprecien verbalmente", añadió.

Los hallazgos aparecen en la edición del 28 de junio de la revista The Lancet.

Más información

Para más información sobre los azotes, visite la Alianza Mundial para poner fin a la violencia contra los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Elizabeth T. Gershoff, PhD, professor, Department of Human Development and Family Sciences, College of Natural Sciences, and director, Population Research Center, University of Texas at Austin; Robert Sege, MD, PhD, pediatrician, Tufts Children's Hospital, Boston, and spokesperson, American Academy of Pediatrics; The Lancet, June 28, 2021

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