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Los sobrevivientes a un cáncer que siguen fumando tienen el doble de riesgo de muerte cardiaca

JUEVES, 1 de junio de 2023 (HealthDay News) -- Dejar de fumar tras un diagnóstico de cáncer puede ofrecer grandes ventajas en términos de otro importante problema de la salud: el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV).

Los pacientes con cáncer que siguieron fumando tuvieron un riesgo casi dos veces más alto de cualquiera de estas dos emergencias, y también de muerte por enfermedad cardiovascular, mostró la investigación.

Los sobrevivientes a un cáncer que siguen fumando tienen el doble de riesgo de muerte cardiaca

"Un diagnóstico de cáncer es un evento vital extremadamente estresante, que con frecuencia conduce a unos cambios significativos en el estilo de vida de una persona. Fumar, en particular, es una conducta relacionada con la salud muy influida por la angustia mental", señaló el autor del estudio, el Dr. Hyeok-Hee Lee, del Colegio de Medicina de la Universidad de Yonsei en Seúl, Corea del Sur.

En el estudio, que se publicó en la edición del 30 de mayo de la revista European Heart Journal, los investigadores analizaron los datos de una base de datos nacional de reclamaciones de salud de Corea, de más de 309,000 sobrevivientes a un cáncer que nunca habían sufrido un ataque cardiaco o ACV. Todos los participantes habían respondido a preguntas sobre el tabaquismo, y se sometieron a exámenes de la salud.

El equipo de la investigación dividió a los participantes en grupos, basándose en el cambio en los hábitos de tabaquismo tras recibir un diagnóstico de cáncer. Los grupos fueron: los no fumadores constantes, los que habían dejado de fumar, los que habían comenzado o habían vuelto a fumar, y los que seguían fumando.

Alrededor de 250,000 (un 80.9 por ciento) eran no fumadores constantes, poco más de un 10 por ciento habían dejado de fumar, un 1.5 por ciento habían comenzado o vuelto a fumar, y un 7.5 por ciento siguieron fumando tras el diagnóstico de cáncer.

Entonces, los investigadores evaluaron el riesgo de eventos cardiovasculares de cada grupo durante un periodo mediano de 5.5 años, y ajustaron según otras características que podrían influir en estos riesgos.

En comparación con ser un no fumador constante, el riesgo de sufrir un ataque cardiaco, ACV o muerte cardiovascular durante el periodo de seguimiento fue de un 86 por ciento entre los que siguieron fumando. Fue un 51 por ciento más alto entre los que comenzaron o volvieron a fumar, y un 20 por ciento más alto entre los que dejaron de fumar. Estos hallazgos fueron constantes en hombres y mujeres.

Dejar de fumar se asoció con una reducción de un 36 por ciento en el riesgo de eventos cardiovasculares, en comparación con seguir fumando, mostró el estudio.

Alrededor de un 20 por ciento de los pacientes que siguieron fumando redujeron su consumo en al menos un 50 por ciento tras recibir el diagnóstico de cáncer. Aun así, tenían el mismo riesgo de eventos cardiovasculares que los que siguieron fumando sin una reducción en el consumo.

"Algunos individuos quizá encuentren consuelo al fumar menos sin dejarlo del todo", comentó Lee en un comunicado de prensa de la revista. "Pero nuestros resultados implican que fumar menos no debería ser la meta final, y que los fumadores deberían dejar de fumar del todo para obtener los beneficios de abandonar el hábito por completo".

Más o menos un 2 por ciento de los no fumadores comenzaron o volvieron a fumar después de averiguar que tenían un cáncer. Esto se asoció con un aumento de un 51 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiovascular, en comparación con no fumar de forma constante.

"Aunque nuestro estudio no provee evidencias concluyentes de las causas subyacentes de que las personas comiencen o vuelvan a fumar, algunos sobrevivientes a un cáncer quizá pierdan la motivación para tener un estilo de vida saludable tras su recuperación, mientras que otros podrían recurrir a los cigarrillos como una forma de afrontar el estrés de su diagnóstico", planteó Lee.

Se necesita más investigación para determinar por qué sucede, dijo Lee.

"Nuestros resultados refuerzan las evidencias existentes sobre los riesgos cardiovasculares bien conocidos de fumar tabaco, y enfatizan los beneficios de dejar de fumar, incluso para los sobrevivientes al cáncer", añadió Lee. "Además, el hallazgo de que más de un 40 por ciento de los pacientes que habían fumado antes de su diagnóstico de cáncer continuaron fumando después resalta la necesidad de unos esfuerzos más robustos para promover que los sobrevivientes a un cáncer dejen de fumar, dado que ya tienen un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular, en comparación con sus pares".

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre la enfermedad cardiaca.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: European Heart Journal, news release, May 30, 2023

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