Los secretos del cerebro de los 'súper ancianos' súper agudos

LUNES, 3 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Los investigadores han descubierto otra pista sobe cómo algunas personas mayores se mantienen tan agudas mucho después de cumplir los 80 años. Sus células cerebrales son de verdad grandes.

El estudio se enfocó en lo que los científicos han denominado "súper ancianos", un grupo selecto de adultos mayores que tienen las habilidades de memoria de personas décadas más jóvenes.

Los secretos del cerebro de los 'súper ancianos' súper agudos

Los investigadores encontraron que, en un área del cerebro relacionada con la memoria, los súper ancianos tenían unas neuronas más grandes que los adultos mayores con una potencia cerebral promedio, e incluso en comparación con personas 30 años más jóvenes.

Además, esas grandes células cerebrales estaban relativamente libres de los "ovillos de tau", uno de los marcadores claves de la enfermedad de Alzheimer.

La tau es una proteína que, en las células cerebrales sanas, ayuda a estabilizar la estructura de soporte interna. Pero también se pueden desarrollar unas versiones anómalas de la tau, que se adhieren a otras proteínas tau.

En las personas con Alzheimer, el cerebro se llena de estos ovillos de tau, además de las "placas", que son acumulaciones anómalas de otra proteína, llamada amiloide.

Los investigadores de la Universidad del Noroeste, en Chicago, han estado estudiando a los súper ancianos durante años. En trabajos anteriores, los investigadores hallaron que estos ancianos inusualmente agudos eran similares a sus pares con una cognición promedio respecto a las placas amiloides: ambos grupos tenían unas cantidades comparables en el cerebro.

Donde diferían era en la acumulación de tau. Los súper ancianos tienen muchos menos ovillos tau en un área del cerebro relacionada con la memoria, llamada corteza entorrinal.

El nuevo estudio, que se publicó en la edición del 30 de septiembre de la revista Journal of Neuroscience, amplía esta comprensión. Los súper ancianos también tienen unas neuronas (células nerviosas) de mayor tamaño en la corteza entorrinal.

"Este estudio sobre el súper envejecimiento establece que el inicio de la demencia no es inevitable, que resistirse a un 'envejecimiento anómalo' es posible", aseguró la investigadora principal, Tamar Gefen, profesora asistente de psiquiatría y ciencias de la conducta de la Facultad de Medicina Feinberg de la Noroeste.

También resalta el vínculo entre la acumulación de la tau y el proceso de la demencia, planteó Gefen. Históricamente, las placas amiloides han recibido la mayor parte de la atención, anotó, y el desarrollo de fármacos se ha dirigido sobre todo a reducir las placas amiloides en el cerebro.

Ahora, dijo Gefen, "en general la comunidad científica acepta que la amiloide no es la única culpable. Hay varios objetivos, entre ellos la amiloide y la tau, que se deben tomar en cuenta en la lucha contra la patología del Alzheimer".

Basándose en los nuevos hallazgos, comentó, su equipo sospecha que los ovillos de tau podrían provocar el encogimiento de las neuronas.

Hay muchos factores que se desconocen sobre los súper ancianos, entre ellos cuántos hay, y por qué sus cerebros resisten el deterioro relacionado con la edad. Es probable que se trate de una combinación de buenos genes y factores del estilo de vida, y Gefen apuntó que el estudio sobre los súper ancianos intenta averiguar exactamente cuáles podrían ser estos factores.

Comprender por qué a algunos adultos mayores les va bien a nivel cognitivo después de cumplir los 80, los 90 y más allá, también ayuda a los investigadores a comprender por qué tantos más desarrollan demencia.

"Con el fin de comprender del todo el riesgo de demencia, es importante que los investigadores examinen ambas caras de la moneda", señaló Claire Sexton, directora sénior de programas e iniciativas científicas de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

"¿Qué podemos aprender de las personas que se encuentra de forma consistentes que son más resistentes para ayudar a otras a reducir su riesgo de Alzheimer y otras demencias?", observó Sexton, que no participó en el estudio.

Se mostró de acuerdo en que los nuevos hallazgos resaltan a la tau como un factor clave.

"Aunque gran parte de la atención se enfoca ahora en las terapias contra la amiloide para el Alzheimer, estos nuevos hallazgos concuerdan con un creciente foco en el rol de la tau en la enfermedad neurodegenerativa", dijo Sexton.

Sexton anotó que la Asociación del Alzheimer está financiando varios estudios que están desarrollando terapias antitau experimentales. Y a principios de año, los investigadores iniciaron el primer ensayo que evaluará una combinación de fármacos que se dirigen tanto a la amiloide como a la tau.

Los hallazgos actuales se basan en autopsias del tejido cerebral de seis adultos mayores que habían participado en el estudio de súper ancianos antes de morir, y que aceptaron donar sus cerebros a la investigación. Sus muestras de tejido se compararon con el tejido cerebral donado de siete adultos mayores "con una cognición promedio", de cinco adultos mayores con demencia en etapa temprana, y de seis adultos sanos de 20 a 30 años más jóvenes.

En general, encontró el equipo de Gefen, los súper ancianos tenían unas neuronas de mayor tamaño, con mucha menos tau, en la corteza entorrinal, en comparación con ambos grupos de adultos mayores.

Sorprendentemente, sus neuronas eran incluso más grandes que las del grupo de menos edad, algunos de los cuales apenas tenían 40 y tantos años, anotó Gefen.

El motivo no está claro. Pero, añadió Gefen, es posible que los súper ancianos estén equipados con esas neuronas más grandes al nacer.

Especuló que las neuronas súper grandes quizá "presenten características", aún desconocidas, que las ayuden a resistirse a la formación de los ovillos de tau. A su vez, la resistencia a la tau podría proteger a las neuronas del encogimiento.


Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. ofrece más información sobre los súper ancianos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Tamar Gefen, PhD, assistant professor, psychiatry and behavioral sciences, Mesulam Cognitive Neurology and Alzheimer's Disease Center, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago; Claire Sexton, DPhil, senior director, scientific programs and initiatives, Alzheimer's Association, Chicago; Journal of Neuroscience, Sept. 30, 2022, online

Comparte tu opinión