Los refrescos de dieta podrían aumentar el riesgo de ACV

Los refrescos de dieta podrían aumentar el riesgo de ACV
| Foto: ISTOCK

Mujeres mayores, presten atención: una nueva investigación advierte que beber muchos refrescos de dieta o jugos de fruta con edulcorantes artificiales podría aumentar su riesgo de accidente cerebrovascular (ACV).

En un estudio que siguió a casi 82,000 mujeres postmenopáusicas, las que bebían dos o más bebidas de dieta al día experimentaron un aumento del 23% en su riesgo general de ACV, en comparación con las que consumían bebidas de dieta menos de una vez por semana.

Con frecuencia, el principal culpable eran las arterias obstruidas, y el consumo abundante de bebidas de dieta se vinculó con un riesgo un 31% más alto de ACV isquémico, que es provocado por un coágulo, mostraron los hallazgos del estudio.

Yasmin Mossavar-Rahmani, autora del estudio, reconoció que "una asociación no implica causalidad". Pero enfatizó que los hallazgos se sostuvieron incluso tras tomar en cuenta el valor nutricional de la dieta general de cada participante.

"No podemos dar por sentado que esas bebidas de dieta sean seguras, sobre todo cuando se consumen a altos niveles", comentó Mossavar-Rahmani.

"La moraleja es que estos hallazgos dan en qué pensar", añadió. "Necesitamos más investigación sobre el motivo de esas asociaciones. ¿Cuáles son los mecanismos científicos? Por ejemplo, ¿tienen los edulcorantes artificiales algo que afecta a las bacterias en los intestinos y conduce a problemas de salud?".

Mossavar-Rahmani es profesora asociada en la división de promoción de la salud e investigación en nutrición del departamento de epidemiología y salud de la población del Colegio de Medicina Albert Einstein, en la ciudad de Nueva York.

Los autores del estudio apuntaron que la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) subrayó hace poco la carencia de investigación suficiente sobre el impacto cardiovascular de los refrescos de dieta. Hasta que se realice más trabajo, la AHA plantea que todavía no se sabe si las bebidas endulzadas con edulcorantes artificiales aceleran o no a la enfermedad cardiaca.

Las mujeres en este último estudio tenían entre 50 y 79 años de edad cuando se inscribieron por primera vez en el ensayo Iniciativa de salud de las mujeres, entre 1993 y 1998.

Los investigadores siguieron la salud general de todas las inscritas durante un promedio de casi 12 años. En ese periodo (cuando habían pasado tres años), se pidió a todas las mujeres que indicaran con qué frecuencia habían consumido refrescos de dieta y bebidas de jugo de dieta en el transcurso de tres meses.

Los investigadores no anotaron cuáles marcas de bebidas con edulcorantes artificiales bebían las mujeres, así que no sabían cuáles edulcorantes artificiales consumían.

Dicho eso, casi dos tercios de las mujeres consumían refrescos o bebidas de dieta con muy poca frecuencia, es decir, menos de una vez por semana, o nunca. Se encontró que apenas alrededor de un 5% eran consumidoras "empedernidas" de bebidas con edulcorantes artificiales.

Tras tomar en consideración una variedad de factores de riesgo del ACV (incluyendo el estado de la presión arterial, los antecedentes de tabaquismo y la edad), el equipo del estudio concluyó que el consumo empedernido de bebidas de dieta sí parecía vincularse con los riesgos cardiovasculares, de varias formas.

Por ejemplo, las mujeres que bebían dos o más bebidas de dieta al día experimentaron un aumento del 29% en su riesgo general de desarrollar una enfermedad cardiaca. También tenían un 16% más de probabilidades de morir de forma prematura por cualquier causa.

A ciertos grupos les fue incluso peor. Entre las mujeres obesas y las mujeres negras sin antecedentes de enfermedad cardiaca o diabetes, un hábito de bebidas de dieta aumentó el riesgo de un ACV provocado por un coágulo en alrededor de dos y cuatro veces, respectivamente, informaron los investigadores.

Sigue sin estar claro si los hallazgos aplicarían o no a los hombres o a las mujeres más jóvenes, anotaron los autores del estudio.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 14 de febrero de la revista Stroke.

Lona Sandon es directora de programa en el departamento de nutrición clínica del Centro Médico del Suroeste en la Universidad de Texas, en Dallas.

Concurrió en que se necesita más investigación para explorar a mayor profundidad una conexión posible entre las bebidas de dieta y la enfermedad cardiaca. Pero por ahora, Sandon ofreció un sencillo consejo: los refrescos, regulares o de dieta, no ofrecen ningún valor nutricional aparte de las calorías.

"Si reemplazan a otras bebidas, como la leche y las bebidas de fruta o verdura 100%, entonces esas mujeres se pierden de una nutrición valiosa para proteger al corazón y al sistema vascular", advirtió Sandon.

"La nutrición que se pierden porque beben bebidas con edulcorantes artificiales podría ser el problema real", planteó.

Un grupo que representa a la industria de los edulcorantes artificiales apuntó a otra salvedad de los hallazgos: muchas mujeres que consumen bebidas de dieta ya tienen problemas con el peso.

"Es probable que los sujetos del estudio ya tuvieran un riesgo más alto, y eligieran las bebidas endulzadas con pocas calorías para gestionar su ingesta de calorías y azúcar, dado que se ha probado que esos productos son seguros y beneficiosos para los que están gestionando su peso y sus niveles de glucosa en la sangre", dijo Robert Rankin, presidente del Consejo de Control de las Calorías (Calorie Control Council).

"Es muy probable que la contribución de la causalidad inversa, es decir, que los individuos que ya estaban en un mayor riesgo de ACV y eventos cardiovasculares eligieran bebidas endulzadas con pocas calorías, sea la causa de la asociaciones presentadas por estos investigadores", añadió el consejo en una declaración.

Más información

Para más información sobre los edulcorantes artificiales, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.

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