Los intentos de suicidio de los jóvenes se reducen en los estados de EE. UU. con leyes sobre crímenes de odio

JUEVES, 23 de junio de 2022 (HealthDay News) -- Las leyes sobre los crímenes de odio que protegen a las personas gais, lesbianas y transgénero podrían tener un beneficio inesperado: menos intentos de suicidio entre los adolescentes de todas las orientaciones sexuales.

Esta es la conclusión de un nuevo estudio que observó qué sucedió en los estados de EE. UU. que promulgaron leyes sobre los crímenes de odio con protecciones para los individuos lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e indecisos. Encontró que los intentos de suicidio en los adolescentes se redujeron en un promedio de un 16 por ciento, en comparación con las tasas anteriores a las leyes.

Los intentos de suicidio de los jóvenes se reducen en los estados de EE. UU. con leyes sobre crímenes de odio

Y este efecto positivo se observó tanto entre los adolescentes LGBTQ como entre los heterosexuales.

¿Por qué? El estudio no puede ofrecer esa respuesta, señaló el investigador Aaron Kivisto, profesor asociado de psicología clínica de la Universidad de Indianápolis.

Pero, dijo, la aprobación de una ley sobre los crímenes de odio y la conversación pública al respecto podría enviar unos mensajes amplios que afecten al bienestar mental de los jóvenes.

"Puede transmitir un mensaje de respaldo", aseguró Kivisto. "Puede establecer unas pautas que afectan a si las personas sienten o no que pertenecen a su comunidad".

Brian Mustanski, director del Instituto de Salud y Bienestar de las Minorías sexuales y de Género de la Universidad del Noroeste, en Chicago, se hizo eco de este punto.

"Si pensamos sobre los motivos de que los estados promulguen leyes sobre los crímenes de odio, es porque los efectos de estos crímenes se han sentido más allá de las personas implicadas directamente", apuntó Mustanski, que no participó en el estudio. "Son un acto de terrorismo contra una comunidad".

Según Mustanski, tiene sentido que la legislación sobre los crímenes de odio pudiera también tener un impacto positivo más amplio.

"Es una declaración que sienten los miembros de la comunidad", aseguró.

Los hallazgos llegan en un momento de creciente preocupación sobre la salud mental de los adolescentes.

En una encuesta reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., más de un tercio de los estudiantes de secundaria dijeron que habían sufrido una mala salud mental durante la pandemia de COVID. Lo más preocupante es que casi un 20 por ciento dijeron que habían pensado seriamente en el suicidio, y un 9 por ciento lo habían intentado.

Y los estudiantes LGBTQ tienen un riesgo particular: reportan unas tasas más altas de mala salud mental, abuso emocional de parte de uno de sus padres, e intentos de suicidio que sus pares.

Ese patrón no es nuevo. Hace mucho que se reconoce que los jóvenes de las minorías sexuales tienen un riesgo más alto de conducta suicida que sus pares heterosexuales, debido a fatores como el acoso, el abuso y la estigmatización.

Esto no quiere decir que los jóvenes LGBTQ estén destinados a tener una mala salud mental, enfatizó Mustanski. A la mayoría les va bien, sobre todo cuando tienen familiares, amigos y, a unas edades posteriores, parejas románticas que los respaldan.

Pero Mustanski advirtió que el riesgo adicional de suicidio se debe resolver.

Hay formas comprobadas de ayudar. Según el equipo de Kivisto, los estudios muestran que los estudiantes de distritos escolares con unas fuertes políticas contra el acoso son menos propensos a intentar suicidarse.

Pero ha estado menos claro si las políticas gubernamentales, como las leyes sobre los crímenes de odio, tienen un impacto.

En el estudio, el equipo de Kivisto observó las respuestas de más de 679,000 estudiantes de secundaria de EE. UU., que participaron en una encuesta de salud federal entre 1991 y 2018. Poco menos de un 9 por ciento dijeron que habían intentado suicidarse en el año anterior, y las tasas entre los jóvenes LGBTQ eran de tres a cuatro veces más altas que las de los adolescentes heterosexuales.

Los estudiantes provenían de 27 estados. Durante el periodo del estudio, 11 adoptaron una ley sobre los crímenes de odio con protecciones para los individuos LGBTQ. De los 16 estados restantes, la mayoría promulgaron leyes generales sobre los crímenes de odio que no mencionaban a las minorías sexuales como un grupo protegido, y tres no tenían leyes sobre los crímenes de odio.

En general, encontró el estudio, los intentos de suicidio entre los adolescentes se redujeron en los estados que promulgaron leyes con protecciones para los LGBTQ, en un promedio de un 16 por ciento. No hubo cambios en los estados con leyes generales sobre los crímenes de odio.

Pero aunque las protecciones para los LGBTQ fueron importantes, la reducción en los intentos de suicidio no se limitó a esos jóvenes, encontró el estudio.

Esto no resulta sorprendente, señalaron tanto Kivisto como Mustanski. El fenómeno del "efecto social" se ha observado antes, en que unas iniciativas dirigidas a un grupo marginado también tienen unos beneficios más amplios.

"Sabemos que cuando las escuelas tienen unas fuertes políticas contra el acoso, por ejemplo, a todos los jóvenes les va mejor", dijo Mustanski.

Nadie está diciendo que las leyes sobre los crímenes de odio sean la solución única para el suicidio entre los adolescentes. "Debemos hacer muchas cosas más", apuntó Kivisto.

Mustanski se mostró de acuerdo, y afirmó que hay una "cadena completa" que incluye a los programas escolares, un mejor acceso a la atención de la salud mental, y el respaldo familiar.

"El respaldo de los padres es uno de los factores más protectores", añadió Mustanski.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 23 de junio de la revista Psychology, Public Policy, and Law.

Más información

La Federación Americana para la Prevención del Suicidio (American Federation for Suicide Prevention) ofrece más información sobre la salud mental de los LGBTQ.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Aaron Kivisto, PhD, associate professor, clinical psychology, University of Indianapolis; Brian Mustanski, PhD, director, Institute for Sexual and Gender Minority Health and Wellbeing, Northwestern University, Chicago; Psychology, Public Policy, and Law, June 23, 2022, online

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