CDC hacen un llamamiento para que las escuelas reabran en otoño

CDC hacen un llamamiento para que las escuelas reabran en otoño

Incluso ante la oposición del Presidente Donald Trump y otros, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. publicaron un documento que respalda una reapertura de las escuelas del país este otoño.

"Mientras las familias y los legisladores toman decisiones sobre la vuelta de los niños a la escuela, es importante tomar en cuenta toda la gama de beneficios y riesgos de las opciones de aprendizaje tanto en persona como virtuales", señaló la agencia en un documento publicado en su sitio web el jueves por la noche.

Los riesgos de salud relacionados con la COVID-19 de los niños son mínimos, en comparación con los que enfrentan los adultos, dijeron los CDC.

Citando numerosos estudios, la agencia enfatizó que "las mejores evidencias disponibles indican que, si nos niños se infectan, son mucho menos propensos a sufrir síntomas graves. Las tasas de mortalidad entre los niños en edad escolar son mucho más bajas que entre los adultos".

Según los CDC, apenas un 7 por ciento de los casos de COVID-19 en EE. UU., y menos de un 0.1 por ciento de las muertes relacionadas, han ocurrido en personas menores de 18 años. Y hasta ahora en 2020, menos niños han muerto de COVID-19 que los que mueren de la gripe en general en cualquier año dado.

La tasa de transmisión del nuevo coronavirus también parece ser más baja en los niños que en los adultos, apuntaron los CDC. Y en cuanto a la transmisión potencial de niños a adultos, "también ha habido muy pocos informes de niños que fueran la fuente primaria de transmisión de la COVID-19 entre los miembros de la familia", según los CDC. "Esto concuerda con los datos de las pruebas tanto del virus como de los anticuerpos, que sugieren que los niños no son los principales propulsores de la propagación de la COVID-19 en las escuelas ni en la comunidad".

Pero la edad de un niño podría alterar su riesgo, muestran unos nuevos datos. Un estudio sudcoreano, que se publicó la semana pasada, encontró que, a partir de los 10 años, los niños podrían propagar el virus con la misma eficiencia que los adultos.

En cuanto a los beneficios de reabrir las aulas, "los daños atribuidos a las escuelas cerradas respecto a la salud social, emocional y conductual, el bienestar económico y el logro académico de los niños, tanto a corto como a largo plazo, son bien conocidos y significativos", enfatizaron los CDC.

Una encuesta de 477 distritos escolares, del Centro para la Reinvención de la Educación Pública de la Universidad de Washington, concluyó que "demasiadas escuelas están dejando el aprendizaje al azar", dijeron los CDC. "Apenas uno de cada tres distritos escolares pretendía que los maestros proveyeran lecciones, controlaran la implicación estudiantil, o monitorizaran el progreso académico de todos los estudiantes".

Los cierres de las escuelas son particularmente nocivos para los niños pobres y minoritarios, añadieron los CDC.

"Es mucho menos probable que esos estudiantes tengan acceso a la instrucción y a los cuidados privados, y mucho más probable que dependan de unos recursos clave respaldados por las escuelas, como los programas de alimentos, los servicios de educación especial, la consejería, y los programas extraescolares para satisfacer las necesidades básicas del desarrollo", indicó la agencia.

Además, la socialización que la escuela ofrece a los niños en desarrollo tiene una importancia crítica. Según los CDC, "unas importantes interacciones sociales que facilitan el desarrollo de habilidades sociales y emocionales críticas se ven ahora frenadas o limitadas, en gran medida, cuando los estudiantes no están físicamente en la escuela".

Los cierres de las escuelas y las cuarentenas prolongadas en el hogar incluso se han vinculado con unas tasas más altas de problemas de la salud mental en los niños, entre ellos el trastorno por estrés postraumático, apuntaron los CDC.

Los niños también hacen menos ejercicio cuando se les mantiene en casa, según la agencia, y millones podrían comer de forma menos saludable, porque no están aprovechando los programas de almuerzo escolar.

"Reabrir las escuelas crea una oportunidad para invertir en la educación, el bienestar y el futuro de uno de los mayores bienes de EE. UU., nuestros niños, al mismo tiempo que se toma toda precaución para proteger a los estudiantes, los maestros, el personal y todas sus familias", según los CDC.

Pero a algunos quizá no le gusten las directrices de la agencia para reabrir las aulas. Hace dos semanas, Trump devolvió las directrices de los CDC a la agencia tras clasificarlas de "muy difíciles y costosas".

Y el público estadounidense parece sentirse ambivalente respecto a las reaperturas de las escuelas. Una encuesta de Associated Press/NORC publicada esta semana encontró que un 46 por ciento de los estadounidenses creen que las escuelas solo deben reabrir con unas importantes modificaciones, y un 31 por ciento pensaban que reabrir era una idea mala en general.

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