Los adultos con autismo y enfermedades mentales podrían tener un riesgo más alto de una COVID grave

MIÉRCOLES, 8 de septiembre de 2021 (HealthDay News) -- Los adultos con autismo, discapacidades intelectuales o trastornos de la salud mental tienen un riesgo más elevado de COVID-19 y de una enfermedad grave, informan unos investigadores.

Ser consciente del aumento en el riesgo es importante para priorizar las medidas de prevención contra la COVID-19 en estos grupos, por ejemplo, la vacunación, las pruebas, el uso de máscaras y el distanciamiento social, señalaron los investigadores.

Los adultos con autismo y enfermedades mentales podrían tener un riesgo más alto de una COVID grave

"Los profesionales clínicos deben reconocer a estas poblaciones de alto riesgo, y estos grupos deberían ser priorizados para el alcance y la educación sobre la vacunación", planteó en un comunicado de la Universidad de Drexel la coautora del estudio, Whitney Schott, científica investigadora del Instituto de Autismo de la universidad.

Los investigadores analizaron los datos de Medicaid para evaluar los factores de riesgo de la COVID-19 en adultos de 20 a 64 años con autismo, discapacidades intelectuales y trastornos de la salud mental, además de un grupo de control de adultos sin estas afecciones.

Ciertos factores elevaron su riesgo. Por ejemplo, los adultos autistas y los que tenían discapacidades intelectuales o trastornos de la salud mental eran más propensos a vivir en un centro residencial, a recibir servicios a domicilio de cuidadores externos, a tener una hospitalización evitable y a tener una afección de la salud de alto riesgo, en comparación con los adultos del grupo de control.

Si desarrollaban COVID, estos individuos eran más propensos a desarrollar una enfermedad grave, encontraron los investigadores.

El estudio aparece en una edición reciente de la revista Autism.

"Los proveedores de atención, los legisladores y los defensores deben ser conscientes de las tasas más altas (entre los adultos autistas, con discapacidades intelectuales y diagnósticos de salud mental) de factores de riesgo de contraer la COVID-19 y de una enfermedad más grave si se infectan", enfatizó la coautora del estudio, Lindsay Shea, profesora asociada del Instituto del Autismo.

Es importante intensificar los esfuerzos de alcance para vacunar a estos grupos vulnerables, y los proveedores de atención de confianza con unas relaciones preexistentes quizá estén en la mejor posición para ayudarlos a vacunarse, según Shea.

También es esencial proveer información actualizada sobre las prácticas seguras para la COVID-19, plantearon los autores. Además de la vacunación, éstas incluyen usar máscaras, mantener la distancia física, lavarse las manos, evitar las multitudes y aumentar la ventilación.

Más información

La Sociedad del Autismo (Autism Society) ofrece más información sobre la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Drexel University, news release, Aug. 30, 2021

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