Hospitalización infantil: las tasas son similares entre la COVID y la gripe

Hospitalización infantil: las tasas son similares entre la COVID y la gripe

Aunque los adultos se enfrentan a unas mayores probabilidades de hospitalización con la COVID-19, un nuevo estudio muestra que el riesgo de los niños infectados con el SARS-CoV-2 es más o menos el mismo que el observado con la influenza.

Los investigadores encontraron que los niños con COVID-19 o la gripe estacional tienen unas tasas similares de hospitalización, admisión a las unidades de cuidados intensivos (UCI) o uso de ventiladores.

Pero la edad promedio de los niños hospitalizados fue distinta: la edad promedio de un niño hospitalizado con la COVID-19 fue de unos 10 años, mientras que los niños hospitalizados con la gripe tenían una edad promedio de poco más de 4 años.

Los síntomas mostrados en el momento de la admisión también parecieron diferir. Más niños con COVID-19 tenían fiebre, tos, diarrea, vómitos, dolor de cabeza, dolores corporales y/o dolor de pecho en el momento del diagnóstico, en comparación con los pacientes pediátricos de gripe, señalaron los investigadores.

Todavía hay mucho que se desconoce sobre la COVID-19, de forma que el hallazgo de que los niños con la enfermedad tienen más síntomas en el momento del diagnóstico que los que sufren de gripe es importante, según los autores del estudio.

"Es una buena pista, desde la perspectiva de la prevención y la planificación", aseguró la investigadora principal del estudio, Xiaoyan Song, directora de control de las infecciones y epidemiología del Hospital Pediátrico Nacional en Washington, D.C., en un comunicado de prensa del hospital. "Siempre enfatizamos el reconocimiento y el aislamiento tempranos con la COVID. Tener en mente una imagen clínica ayudará a los profesionales clínicos cuando diagnostiquen a los pacientes con síntomas del coronavirus".

Song también enfatizó que "la colisión de la gripe y la COVID-19 este otoño podría significar un aumento en las hospitalizaciones pediátricas. Por eso, es importante vacunarse contra la gripe, porque puede ayudar a sacar de circulación a al menos un virus respiratorio".

El estudio "tiene buenas y malas noticias para los niños y los padres", dijo un pediatra, el Dr. Michael Grosso, que no participó en el nuevo estudio.

"La buena noticia es que las tasas de hospitalización, admisión a la UCI y la necesidad de ventilación mecánica no fueron estadísticamente peores que para las personas jóvenes con gripe", apuntó Grosso, director de pediatría del Hospital de Huntington en Huntington, Nueva York. "Dada la gravedad de la COVID-19 en los adultos mayores, es una buena noticia", explicó.

"La mala noticia es que tampoco fue mejor que la influenza", lamentó Grosso. "Debemos tener en mente que la influenza sigue siendo un grave riesgo para la salud en la niñez, sobre todo para los menores de 2 años, los que sufren de problemas de salud subyacentes o ambas cosas".

El nuevo estudio incluyó a 315 niños, con una mediana de edad de 8.4 años, que fueron diagnosticados con la COVID-19 entre el 25 de marzo y el 15 de mayo de 2020. Sus expedientes médicos se compararon con los de más de 1,400 niños, con una mediana de edad de 3.9 años, que fueron diagnosticados de influenza estacional entre el 1 de octubre de 2019 y el 6 de junio de 2020.

De los pacientes con COVID-19, alrededor de un 17 por ciento al final necesitaron una hospitalización, incluyendo a casi un 6 por ciento que fueron admitidos a la UCI y a un 3 por ciento que fueron colocados en ventiladores.

Entre los pacientes con gripe, poco más de un 21 por ciento fueron hospitalizados, un 7 por ciento fueron admitidos a la UCI y alrededor de un 2 por ciento fueron colocados en ventiladores, según el estudio, que se publicó en la edición en línea del 8 de septiembre de la revista JAMA Network Open.

En ambos grupos, la fiebre fue el síntoma más común en el momento del diagnóstico, seguida por la tos. Los niños hospitalizados con COVID-19 fueron más propensos que los hospitalizados con la gripe a tener fiebre (un 76 frente a un 55 por ciento), tos (un 48 frente a un 31 por ciento), diarrea o vómitos (un 26 frente a un 12 por ciento), dolor de cabeza (un 11 frente a un 3 por ciento), dolores corporales (un 22 frente a un 7 por ciento) y dolor de pecho (un 11 frente a un 3 por ciento).

Los investigadores también encontraron que hubo una reducción repentina en los casos de gripe en el hospital, después de que las escuelas cerraran a mediados de marzo y se implementaran las órdenes de confinamiento en casa dos semanas más tarde, con el objetivo de reducir la propagación del nuevo coronavirus.

El efecto de los cierres de las escuelas en la propagación del coronavirus es el próximo enfoque de su investigación, apuntaron los autores del estudio.

"Deseamos evaluar el impacto cuantitativo de los cierres de las escuelas, para poder determinar en qué momento el costo de cerrar las escuelas y quedarse en casa supera al beneficio de reducir la transmisión de la COVID-19 y las cargas en el sistema de atención de la salud", explicó Song.

Grosso se mostró de acuerdo en que, a medida que la temporada de gripe se acerca, encontrar respuestas a esas preguntas cobra urgencia.

"No sabemos cómo los esfuerzos actuales de distanciamiento social influirán en el número de niños infectados, ni cuántos contraerán una infección con el SARS-CoV-2 [el virus que provoca a la COVID-19] y otro virus de forma simultánea", añadió Grosso. "Solo podemos tener la esperanza de que estos esfuerzos, y la inmunización contra la gripe lo antes posible, protejan a los niños de lo peor de estas infecciones virales".

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