Las mamografías quizá resulten en menos 'sobrediagnósticos' de cáncer de mama de lo que se pensaba

MARTES, 1 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Las mamografías para la detección pueden conducir a un sobrediagnóstico de cáncer de mama, pero un nuevo estudio encuentra que sucede con menos frecuencia de lo que han pensado los expertos.

Los investigadores estimaron que alrededor de un 15 por ciento de los cánceres de mama encontrados a través de una mamografía de detección son sobrediagnósticos, es decir, tumores que nunca habrían provocado daño si no se hubieran detectado.

Las mamografías quizá resulten en menos 'sobrediagnósticos' de cáncer de mama de lo que se pensaba

La cifra sugiere que estos diagnósticos son más o menos la mitad de comunes de lo que han estimado algunos estudios anteriores, que han sido muy citados.

"La buena noticia es que es menos común de lo que pensábamos", apuntó la Dra. Katrina Armstrong, del Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Armstrong es coautora de un editorial que se publicó junto con el estudio en la edición del 1 de marzo de la revista Annals of Internal Medicine.

El problema con los sobrediagnósticos de cáncer, explicó Armstrong, es que conducen a un tratamiento innecesario, y los efectos secundarios y el precio emocional que conlleva.

Aun así, las probabilidades de que ocurra son bajas para cualquier mujer dada que se somete a pruebas de detección del cáncer de mama.

Según Armstrong, apenas 7 de cada 1,000 mujeres son diagnosticadas con un cáncer de mama mediante una mamografía de detección. Entonces, según el nuevo estimado, alrededor de 1 de cada 1,000 mujeres que se someten a la prueba de detección será diagnosticada con un cáncer que nunca habría provocado problemas.

Aunque tener esta información es bueno, es poco probable que influya en las decisiones de las mujeres sobre las mamografías, señaló Armstrong. El concepto de "sobrediagnóstico" es difícil, dijo, y con el bajo riesgo para cualquier paciente dada, en general se piensa que los beneficios valen la pena.

Pero a nivel de la población, apuntó Armstrong, el sobrediagnóstico es un problema significativo. Tan solo en Estados Unidos, alrededor de 280,000 mujeres son diagnosticadas con un cáncer de mama cada año, muchas a través de una mamografía de detección.

Si se pudiera eliminar los casos de sobrediagnóstico, planteó Armstrong, esto libraría a unas 25,000 mujeres de un tratamiento innecesario.

¿Por qué ocurre el sobrediagnóstico?

Ninguna prueba de detección es perfecta, y siempre hay desventajas, comentó la autora sénior del estudio, Ruth Etzioni, profesora del Centro de Investigación en Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle.

Por definición, la detección significa hacer pruebas a personas sin síntomas, buscando evidencias tempranas de una enfermedad. Siempre hay un riesgo de un resultado falso positivo que pudiera conducir a unas pruebas invasivas innecesarias, además del riesgo de sobrediagnóstico.

"La detección es compleja, y debemos reconocerlo", indicó Etzioni.

El sobrediagnóstico puede resultar de encontrar un tumor que nunca habría progresado hasta causar daño. En otros casos, el tumor está creciendo, pero no habría avanzado a una "enfermedad clínica" antes de que la persona falleciera de otra causa.

En el cáncer de mama, hay una forma no invasiva llamada carcinoma ductal in situ (CDIS), en que hay células cancerosas en los conductos lácteos, pero no en el tejido del seno.

La mayoría de los CDIS no progresan a un cáncer invasivo, señaló Armstrong. Pero no hay forma de predecir con certeza cuáles lo harán y cuáles no.

Armstrong anotó que se están realizando ensayos para ver si los CDIS se pueden gestionar de forma segura mediante monitorización, en lugar de un tratamiento inmediato.

Pero ahora mismo, al menos en Estados Unidos, las mujeres con CDIS en general reciben tratamiento: cirugía, con frecuencia seguida de radiación y quizá terapia hormonal.

El estudio actual utilizó los datos de casi 36,000 mujeres de EE. UU., de 50 a 74 años, del Consorcio de Vigilancia del Cáncer de Mama (Breast Cancer Surveillance Consortium). En conjunto, se sometieron a casi 83,000 mamografías de detección entre 2000 y 2018, lo que condujo a 718 diagnósticos de cáncer.

"Esta es la base de datos de mamografías de mayor calidad de EE. UU.", aseguró el investigador principal, Marc Ryser, del Centro Médico de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

Debido a esto, y debido a los "fallos" en la metodología de estudios anteriores, Ryser dijo que los hallazgos proveen un estimado más fiable del alcance del sobrediagnóstico del cáncer de mama.

Etzioni sí enfatizó que los hallazgos no proveen un estimado "personal" a una mujer. Más bien, clarifican el riesgo a largo plazo de sobrediagnóstico entre las mujeres que se someten a pruebas de detección cada año, entre los 50 y los 74 años, según las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU.

En el mundo real, las mujeres quizá se sometan a pruebas de detección con una mayor frecuencia. Algunos grupos médicos recomiendan que las mujeres con un riesgo promedio comiencen a realizar pruebas de detección a los 40 o 45 años, incluso hasta una vez al año.

Para Armstrong, el campo tiene una "responsabilidad" de prevenir el sobrediagnóstico y el sobretratamiento siempre que sea posible.

Afirmó que esto se puede lograr mediante la investigación continua. Unos estudios están observando formas de mejorar la precisión de las tecnologías de detección, y buscando mejores formas de predecir cuáles tumores progresarán.

Armstrong también enfatizó la importancia de los factores de riesgo modificables del cáncer de mama. El ejercicio regular, y beber alcohol solo de forma moderada, si es que lo beben, son dos formas en que las mujeres pueden ayudar a reducir su riesgo de la enfermedad.

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society) ofrece más información sobre las mamografías de detección.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Ruth Etzioni, PhD, professor, public health sciences division, Fred Hutchinson Cancer Research Center, Seattle; Marc Ryser, PhD, assistant professor, population health sciences, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Katrina Armstrong, MD, physician-in-chief, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital, Boston; Annals of Internal Medicine, March 1, 2022, online

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