Dietas bajas en carbohidratos podrían fomentar la quema de calorías

Dietas bajas en carbohidratos podrían fomentar la quema de calorías

Limitar estrictamente los carbohidratos y comer más grasa podía ayudar al cuerpo a quemar más calorías, muestra un nuevo ensayo clínico.

Los investigadores encontraron que entre 164 adultos en un estudio sobre la pérdida de peso, los que fueron asignados a una dieta baja en carbohidratos y rica en grasa quemaron más calorías a diario, frente a los que recibieron comidas ricas en carbohidratos. En promedio, sus cuerpos utilizaron 250 calorías adicionales al día durante 20 semanas.

Los investigadores estimaron que a lo largo de tres años, eso se traduciría en una pérdida de peso adicional de 20 libras (9 kilos) para un hombre de estatura promedio.

"Este estudio contradice la idea convencional de que lo único que importa es reducir las calorías", señaló el investigador sénior, el Dr. David Ludwig, codirector del Centro de Prevención de la Obesidad de la New Balance Foundation, en el Hospital Pediátrico de Boston.

Al contrario, dijo, la fuente de esas calorías podría plantear una diferencia respecto a si el metabolismo "funciona a favor o en contra de la persona".

Según Ludwig, los hallazgos respaldan una teoría llamada "modelo de carbohidratos e insulina". La premisa es que las dietas ricas en carbohidratos procesados disparan los niveles de insulina, lo que hace que el cuerpo utilice menos calorías, y que en vez de eso almacene más calorías en forma de grasa.

"Nuestro estudio sugiere que le irá mejor si se enfoca en reducir los carbohidratos refinados en lugar de solo reducir las calorías", dijo Ludwig.

Ludwig y sus colaboradores reportaron los hallazgos en la edición en línea del 14 de noviembre de la revista BMJ.

A lo largo de los años, muchos estudios han intentado responder a la pregunta de si reducir la grasa o reducir los carbohidratos es mejor para perder peso. Con frecuencia, han concluido que hay poca diferencia.

Pero en general, apuntó Ludwig, esos estudios han sido de naturaleza conductual, y las personas podrían haber o no cumplido las dietas.

Estudio de alimentación

Primero, se reclutó a 234 adultos con sobrepeso y obesos para una fase "introductoria", con la meta de perder alrededor de un 12% de su peso corporal a lo largo de 10 semanas. Sus dietas eran bajas en calorías y tenían cantidades moderadas de carbohidratos.

De ese grupo, 164 perdieron suficiente peso, y pasaron a la siguiente fase. Fueron asignados al azar a una dieta baja en carbohidratos, moderada en carbohidratos o rica en carbohidratos durante 20 semanas.

Las personas en la dieta baja en carbohidratos obtuvieron un 20% de sus calorías de carbohidratos como verduras, frutas y frijoles; un total de un 60% de sus calorías provenían de la grasa, incluyendo fuentes como la carne, la leche entera, el queso y los frutos secos. El 20% restante de las calorías provenían de la proteína.

En las personas del plan rico en carbohidratos, la situación era la inversa: un 60% de las calorías provenían de los carbohidratos, y un 20% de la grasa. El plan moderado dividió ambos nutrientes por igual, con un 40/40.

Tras 20 semanas, el grupo de carbohidratos bajos parecía quemar más calorías: un promedio de 250 más al día, frente al grupo rico en carbohidratos, y 111 más que el grupo de carbohidratos moderados.

Los investigadores no observaron los efectos respecto a una pérdida mayor de peso. En lugar de eso, la ingesta de calorías de cada persona se calibró para mantener lo que ya había perdido. Ludwig explicó que el objetivo era precisar los efectos de las distintas dietas sobre la quema de calorías.

Según la Dra. Anastassia Amaro, profesora asistente de endocrinología y metabolismo en la Universidad de Pensilvania, "el diseño del estudio es muy ingenioso".

Amaro, que no participó en la investigación, dijo que ya sugiere que los pacientes reduzcan los carbohidratos cuando intentan perder peso.

Pero Amaro comentó que la dieta baja en carbohidratos que utilizó este estudio no está lista para una "traducción directa" al mundo real. Por una parte, explicó, no está claro si la clave fue la falta de carbohidratos.

"También es una dieta rica en grasa", apuntó Amaro. "¿Se trata de la falta de carbohidratos, el contenido de grasa, o ambas cosas?".

¿Y qué hay del valor nutricional de una dieta de ese tipo? Ludwig afirmó que es saludable, ya que, por ejemplo, permite frutas, legumbres y una cantidad "ilimitada" de verduras. "Lo que no tiene es granos ni azúcar añadido", dijo.

Pero Ludwig concurrió en que se necesita más investigación para mostrar si el método es la mejor forma de mantener la pérdida de peso. Recientemente, él y sus colaboradores comenzaron un nuevo ensayo que comparará una dieta muy baja en carbohidratos con una dieta que es rica en carbohidratos pero baja en azúcar, y con otra que es rica en carbohidratos y rica en azúcar.

¿Y qué pasa con las personas que tienen ahora un peso saludable? ¿Una dieta baja en carbohidratos y rica en grasa haría que sus cuerpos quemaran más calorías? Es "una buena pregunta", señaló Amaro, pero este estudio no puede responderla.

Más información

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard tiene más información sobre los carbohidratos.

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