Las crecientes tasas de obesidad socavan los avances contra la enfermedad cardiaca

Las crecientes tasas de obesidad socavan los avances contra la enfermedad cardiaca

MARTES, 27 de agosto de 2019 (HealthDay News) -- Las crecientes tasas de obesidad, junto con el aumento asociado en los casos de diabetes e hipertensión, parecen estar deshaciendo décadas de avances contra la enfermedad cardiaca, encuentra un estudio reciente.

Después de 2010, la tasa de muertes por enfermedad cardiaca siguió reduciéndose, pero con una mayor lentitud. Las muertes por el accidente cerebrovascular se estabilizaron, y las muertes por hipertensión (presión arterial alta) aumentaron, informan los investigadores.

"Estos hallazgos son sorprendentes y alarmantes, porque a pesar de los avances médicos y quirúrgicos y las iniciativas de salud pública de concienciación sobre el colesterol y la presión arterial, estamos perdiendo terreno en la batalla contra la enfermedad cardiovascular", lamentó la investigadora principal, la Dra. Sadiya Khan, profesora asistente de cardiología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad del Noroeste, en Chicago.

"El culpable podría ser el aumento en la obesidad", añadió, aunque el estudio no pudo probarlo de forma definitiva.

"Una de las mayores historias de éxito del siglo pasado ha sido la reducción marcada en las tasas de muertes por enfermedad cardiovascular", apuntó Khan.

A pesar de esos progresos, la enfermedad cardiaca sigue siendo la principal causa de muerte de los hombres y las mujeres estadounidenses. Además, el progreso positivo que se estaba logrando se ha ralentizado o parado, anotó Khan.

"La inversión de estas tendencias es preocupante", dijo. "El hecho de que las tasas de muertes cardiovasculares de los afroamericanos sigan siendo más altas que las de los estadounidenses blancos es incluso más alarmante".

En el estudio, Khan y sus colaboradores usaron datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. sobre las muertes por enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular, diabetes e hipertensión de 1999 a 2017.

Los hallazgos resaltan la urgencia de abordar la epidemia de obesidad y las crecientes muertes por enfermedad cardiaca, planteó Khan. "Debemos encontrar mejores formas de combatir la enfermedad cardiovascular, y rápido", explicó.

La enfermedad cardiaca es prevenible, en gran medida. "Sabemos que la prevención de los factores de riesgo y una gestión agresiva desde el principio de la vida son esenciales", añadió Khan. Las personas deben hablar con el médico sobre sus factores de riesgo y cómo tener un estilo de vida saludable para el corazón, sugirió.

Dirigirse a las personas a principios de la vida y enfocarse en la prevención, incluso en la niñez y en la adultez temprana, puede hacer mucho por prevenir la enfermedad cardiaca en el futuro, aseguró.

"Para respaldar los cambios individuales en el estilo de vida, los legisladores necesitan estrategias de prevención para respaldar que los estadounidenses tengan una dieta saludable, lugares seguros para hacer ejercicio en su vecindario, y acceso a la atención de la salud y a los medicamentos", indicó.

El informe aparece en la edición del 27 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association.

Los hallazgos realmente enfatizan la necesidad de enfocarse en la prevención, señaló el Dr. Richard Becker, experto de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y presidente de medicina en el Colegio de Medicina de la Universidad de Cincinnati.

El aumento en las muertes por enfermedad cardiaca es un problema de salud pública que implica a los proveedores de atención de la salud, a las organizaciones nacionales y a la industria de la atención de la salud, dijo Becker.

La prevención debe comenzar temprano, enfatizó. "Sin una identificación e intervención tempranas, no podremos revertir estas alarmantes tendencias", añadió.

Es necesario frenar la epidemia de obesidad, con su efecto probable en la reducción de la prevalencia de diabetes e hipertensión, sugirió Becker.

"Pero es muy probable que si comenzáramos hoy con algunas iniciativas, se tardara de cinco a 10 años antes de ver los frutos de esas labores", dijo Becker. "Quizá empecemos a ver un aumento en las muertes cardiovasculares antes de que comiencen a reducirse nuevamente".

Más información

Para más información sobre la enfermedad cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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