La terapia hormonal contra el cáncer de próstata podría elevar los riesgos cardiacos

VIERNES, 20 de noviembre de 2020 (HealthDay News) -- La terapia hormonal puede salvarles las vidas a los hombres con un cáncer de próstata, pero también parece poner a algunos en un mayor riesgo de problemas del corazón, informa un estudio reciente.

La terapia de privación androgénica (TPA) a largo plazo multiplicó el riesgo de muertes relacionadas con el corazón casi por cuatro en un grupo de pacientes con cáncer de próstata, y también hizo que su aptitud cardiaca se redujera, encontraron los investigadores.

La terapia hormonal contra el cáncer de próstata podría elevar los riesgos cardiacos

Hay una salvedad importante: estos pacientes no tenían una aptitud física magnífica desde el principio. Al inicio del estudio, 4 de cada 5 hombres tenían dos o más factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, señala el estudio.

"Nuestros datos no están sugiriendo que la terapia de privación androgénica sin duda provoque una peor salud cardiaca", señaló la investigadora principal, la Dra. Jingyi Gong, miembro clínica del Centro Cardiaco y Vascular del Hospital Brigham and Women's, en Boston. "Más bien, sugiere que las personas que están inicialmente más enfermas con múltiples comorbilidades cardiacas tienen más probabilidades de deteriorarse con la terapia de privación androgénica, desde una perspectiva cardiopulmonar".

Los médicos que tratan a los pacientes con cáncer de próstata con una mala salud cardiaca deben estar atentos a los efectos de la TPA relacionados con el corazón, planteó la Dra. Bonnie Ky, editora jefa de la revista JACC: CardioOncology, donde se publicó el estudio.

"Debemos hacer todo lo posible por garantizar que los pacientes puedan recibir una terapia para el cáncer que salva vidas de una forma segura", planteó Ky.

Más o menos 1 de cada 9 hombres será diagnosticado con un cáncer de próstata en algún momento de su vida, apuntaron los investigadores en las notas de respaldo. Es la segunda causa principal de muerte por cáncer de los hombres estadounidenses.

La TPA, junto con la radioterapia, es un tratamiento estándar para el cáncer de próstata, anotaron los investigadores.

El cáncer de próstata es fomentado por las hormonas masculinas, llamadas andrógenos. Los medicamentos que bloquean a la producción de la testosterona se usan para reducir los niveles de andrógenos en el cuerpo, con el objetivo de frenar al cáncer.

En algunos pacientes, el uso prolongado de la TPA se ha vuelto más popular recientemente, después de que algunos estudios mostraran que mantener a los hombres en la terapia hormonal mejora los resultados del cáncer. Pero han surgido preguntas respecto a los efectos de la terapia hormonal a largo plazo en la salud del corazón.

Este estudio monitorizó la salud cardiaca de 616 pacientes con cáncer de próstata mientras recibían terapia hormonal durante casi cinco años tras su diagnóstico de cáncer.

Todos recibieron una prueba de ejercicio en cinta caminadora al inicio del estudio para determinar su aptitud cardiaca inicial, además de un completo análisis de sus factores de riesgo cardiaco.

Desde el principio, casi un 82 por ciento de los hombres tenían dos o más factores de riesgo cardiaco, como fumar, colesterol alto, diabetes, hipertensión, exceso de peso, antecedentes familiares de problemas cardiacos, síntomas de enfermedad cardiaca y cosas por el estilo.

Alrededor de una cuarta parte de los hombres (150) recibieron TPA antes de su primera prueba de cinta caminadora, y 51 se habían expuesto a la terapia hormonal a largo plazo. La mayoría de los pacientes con una exposición prolongada a la terapia hormonal (un 92 por ciento) tenían dos o más factores de riesgo de enfermedad cardiaca.

Los investigadores encontraron que los hombres que recibieron TPA a largo plazo tuvieron 3.8 veces más probabilidades de fallecer de una enfermedad relacionada con el corazón durante el seguimiento de cinco años, y 2.7 veces más probabilidades de tener un peor rendimiento en las pruebas subsiguientes en la cinta caminadora.

Bloquear la producción de las hormonas masculinas provoca una variedad de cambios en los cuerpos de los hombres que podrían fomentar una mala salud cardiaca, apuntó Gong.

Los hombres tienden a perder masa muscular magra, y a aumentar de peso en exceso en la forma de grasa, cuando sus niveles de testosterona bajan, apuntó Gong.

Sus niveles de resistencia a la insulina y de colesterol también pueden descontrolarse, añadió Ky.

"Postulamos que son todas esas cosas" lo que aumenta el riesgo cardiaco entre los pacientes con cáncer de próstata, planteó Ky. "Cada uno de esos factores modifica al riesgo cardiovascular".

Los pacientes con cáncer de próstata pueden combatir a esos efectos al mantener un estilo de vida saludable para el corazón, aseguró Gong. Esto incluye al ejercicio regular, la dieta adecuada, dejar de fumar, gestionar la presión arterial y el colesterol, y perder peso.

"Si el tratamiento se indica desde una perspectiva de la supervivencia al cáncer, entonces como mínimo se debe animar a esos pacientes a mantenerse físicamente activos y a gestionar sus comorbilidades, como la hipertensión y la diabetes", añadió Gong.

Más información

La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) ofrece más información sobre la terapia hormonal para el cáncer de próstata.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jingyi Gong, MD, clinical fellow, Brigham and Women's Hospital Heart and Vascular Center, Boston; Bonnie Ky, MD, editor-in-chief, JACC: CardioOncology; JACC: CardioOncology, Nov. 17, 2020

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