La otra crisis de opioides: la escasez en los hospitales de EE. UU.

La otra crisis de opioides: la escasez en los hospitales de EE. UU.

MIÉRCOLES, 2 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Los hospitales de EE. UU. se están quedando sin los opioides y los anestésicos inyectables que la mayoría de pacientes de cirugía necesitan durante y después de sus procedimientos, muestra una nueva encuesta.

Más de un 98 por ciento de los anestesiólogos que respondieron a la encuesta dijeron que experimentan escasez de esos fármacos de forma regular.

Y los esfuerzos recientes del gobierno federal de controlar la crisis de opioides, al reducir la materia prima utilizada para fabricar los fármacos, podrían explicar parcialmente el motivo.

Lamentablemente, un 95 por ciento de los encuestados dijeron que la escasez había afectado a la forma en que tratan a sus pacientes.

Los cinco fármacos principales que más escasean son los opioides como la hidromorfona (Dilaudid), el fentanilo y la morfina, el anestésico local bupivacaína, y la epinefrina, un medicamento para las alergias que salva vidas, encontró la encuesta de la Sociedad Americana de Anestesiólogos (American Society of Anesthesiologists, ASA).

"Los médicos se sienten frustrados porque quieren hacer un gran trabajo para las personas, y están teniendo dificultades con los suministros", aseguró el presidente de la ASA, el Dr. James Grant.

La escasez de bupivacaína es particularmente preocupante, ya que se utiliza la mayoría de las veces para aliviar el dolor de las mujeres embarazadas durante una cesárea sin hacer que se quede dormida, anotó Grant.

"Tenemos muy poca, y la racionamos", dijo Grant sobre la bupivacaína. "Francamente es la primera vez que nos pasa".

La escasez proviene en parte de los problemas de manufactura en un centro de producción de Kansas que la farmacéutica Pfizer adquirió cuando compró a la farmacéutica rival Hospira en 2015, dijo Grant.

"Pfizer compró la compañía y encontró una variedad de problemas de producción", comentó Grant. "En lugar de cerrar la fábrica en fases, para hacer que cumpliera los estándares, cerraron la fábrica entera de una vez".

En una carta a los consumidores en 2017, Pfizer dijo que la producción completa no continuará en la planta hasta principios de 2019.

Otras farmacéuticas han intentado rellenar la laguna, pero los esfuerzos de la Administración de Control de Drogas (DEA) de EE. UU. por reducir la disponibilidad de opioides recetados al recortar la materia prima utilizada en los analgésicos las han entorpecido.

La agencia revirtió el curso recientemente, basándose en quejas de que los hospitales se están quedando sin los opioides necesarios para la gestión del dolor, apuntó Arika Trim, directora asociada de relaciones con los medios de la Asociación Americana de Hospitales (American Hospital Association).

"La DEA otorgó hace poco algunas cuotas adicionales de materia prima a West-Ward Pharmaceuticals y Fresenius Kabi USA para que puedan producir ciertos opioides inyectables de los cuales hay una escasez grave", señaló Trim.

Mientras tanto, los anestesiólogos afirman que tienen problemas para atender a los pacientes de forma adecuada.

"Estoy teniendo que usar fármacos mucho más antiguos con efectos secundarios más significativos que impactan gravemente en la eficiencia, la calidad y la satisfacción del paciente", lamentó un encuestado. "La seguridad del paciente también está en riesgo, dado que muchos profesionales de la atención de la salud tienen poca o ninguna experiencia con estos fármacos más antiguos".

Las alternativas incluyen opioides orales, pero esto no es ideal para los pacientes que se someten a una cirugía, explicó otro encuestado.

"Los tratamientos orales tardan más en funcionar que los tratamientos intravenosos, de forma que los pacientes que se han sometido a cirugías mayores están sufriendo de dolor debido a una falta de medicamentos de acción rápida", comentó el anestesiólogo.

"Algunos pacientes me han preguntado por la escasez de medicamentos, porque ha aparecido en las noticias, y tienen miedo de la cirugía debido al dolor inminente que sufrirán tras la operación", continuó el médico. "Imagínese que ya teme al procedimiento quirúrgico que hay que realizar para salvarle la vida, y también le tiene miedo a la probabilidad de que luego su dolor no será controlado".

Ahora, todo el mundo se centra en pasar esta crisis, pero Grant espera que una vez haya pasado se instituirán algunas reformas para prevenir la escasez en el futuro.

Éstas incluyen llevar genéricos antes al mercado, crear planes de respaldo y sistemas de seguimiento para detectar y evitar la escasez inminente, y facilitar que las farmacéuticas extranjeras suplan a los hospitales de EE. UU. durante una escasez crítica, planteó Grant.

"Hemos encontrado formas de resolverlo. ¿Se trata de nuestra primera opción para atender a la gente? Con frecuencia no. Hacemos lo que podemos por los pacientes", señaló Grant.

Más información

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. tiene más información sobre la escasez de medicamentos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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