La infección de la COVID puede atacar a la placenta y provocar el parto de un mortinato

JUEVES, 10 de febrero de 2022 (HealthDay News) -- Las mujeres embarazadas que no se vacunan contra la COVID-19 tienen un riesgo más alto de dar a luz a un bebé muerto, y una investigación reciente provee importantes pistas sobre el motivo.

A diferencia de otras infecciones fúngicas, bacterianas o virales, que cruzan la placenta para atacar al feto, el SARS-CoV-2 es particularmente letal para la placenta en desarrollo, y este daño priva al feto de oxígeno y nutrición, señaló el autor del estudio, el Dr. David Schwartz, un patólogo perinatal de Atlanta.

La infección de la COVID puede atacar a la placenta y provocar el parto de un mortinato

En noviembre, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. reportaron que las mujeres embarazadas con COVID tiene un riesgo más alto de tener mortinatos, que es la pérdida del bebé antes de o durante el parto. El riesgo sigue siento poco común, aclaró Schwartz.

Para comprender mejor por qué el riesgo de mortinatos podría aumentar en las mujeres embarazadas con COVID, Schwartz y su equipo analizaron las placentas de 64 partos de mortinatos y cuatro casos en que los bebés murieron poco después de nacer. Ninguna de las mujeres embarazadas se había vacunado.

Las placentas infectadas mostraron aumentos en los niveles de fibrina, una proteína implicada en la coagulación de la sangre, y un flujo de sangre y oxígeno obstruido hacia la placenta. Las 68 placentas también presentaban la muerte de unas células que son la mayor barrera protectora entre la madre y el feto, y 66 tenían una acumulación de células inflamatorias llamada intervillositis histiocítica crónica, mostró el estudio.

"Observamos estas anomalías bajo el microscopio y a simple vista", dijo Schwartz. "Un 77.7 por ciento de la placenta promedio estaba destruida. Un feto no puede sobrevivir con este tipo de daño, porque la placenta es su única fuente de oxígeno y nutrición".

Aunque un pequeño número de fetos mostraron señales de infección, no hubo evidencias de que los mortinatos fueran provocados por la COVID, apuntó.

Otras enfermedades infectan la placenta en general al cruzar hasta el feto, donde pueden provocar daño a sus órganos, explicó Schwartz. Al contrario, el daño con la COVID-19 ocurre solo en la placenta, encontró el estudio. Esto es tan único que ahora tiene su propio nombre: placentitis por SARS-CoV-2, comentó.

Hay motivos para creer que vacunarse contra la COVID-19 podría reducir estos riesgos. El virus SARS-CoV-2 llega a la placenta al desplazarse por el torrente sanguíneo de la madre.

"Si podemos bloquear la presencia del virus en el torrente sanguíneo de la madre durante el embarazo, suponemos que no habría infección placentaria", dijo Schwartz.

Se sabe que las mujeres embarazadas tienen un riesgo más alto de una COVID-19 más grave.

"Las mujeres embarazadas se deben vacunar por su propia seguridad, pero estas vacunas también tienen el potencial de salvar la vida del feto", enfatizó Schwartz.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 10 de febrero de la revista Archives of Pathology & Laboratory Medicine.

La Dra. Christina Han, directora de la división de medicina materna y fetal de la Universidad de California, en Los Ángeles, revisó los hallazgos.

"Hay que felicitar a los autores por este importante trabajo, que correlaciona unas anomalías placentarias graves con unos resultados adversos fetales y neonatales graves", señaló.

Pero Han agregó que el estudio no prueba causalidad.

"No podemos decir de forma definitiva que la COVID-19 provocara estos hallazgos", apuntó, y añadió que se necesita más investigación antes de sacar alguna conclusión.

"Es importante que las personas embarazadas tomen nota de que es probable que el riesgo de un mortinato siga siendo bajo, pero que la placenta y el feto no son inmunes a la infección con la COVID-19", advirtió Han.

"La conclusión más importante es que la prevención de la infección con la COVID a través de la prevención primaria (es decir, las máscaras y la vacunación [incluyendo a los refuerzos]) es crítica para proteger a las personas embarazadas y a los fetos", aseguró.

La vacuna es segura para mamá y para el bebé, dijo Han.

La Sociedad de Medicina Materna y Fetal (Society for Maternal-Fetal Medicine), los CDC y otros grupos médicos recomiendan la vacunación contra la COVID-19 para las mujeres que están embarazadas, que acaban de quedar embarazadas, que intentan ahora quedar embarazadas, o que podrían quedar embarazadas en un futuro.

Más información

Aprenda más sobre la COVID-19 y el embarazo en los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: David Schwartz, MD, perinatal pathologist, Atlanta; Christina Han, MD, division director, maternal and fetal medicine, and associate clinical professor of obstetrics and gynecology, University of California, Los Angeles; Archives of Pathology & Laboratory Medicine, Feb. 10, 2022

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