La hipertensión en la mediana edad puede dañar al cerebro

La hipertensión en la mediana edad puede dañar al cerebro


MARTES, 15 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- La hipertensión puede comenzar a afectar a la memoria y a las habilidades de pensamiento incluso ya en la mediana edad, advierte una nueva investigación brasileña.

Y alguien no se libra simplemente al mantener la hipertensión bajo control hasta llegar a los años dorados, porque el estudio encontró que incluso los que no habían desarrollado hipertensión hasta ser adultos mayores seguían experimentando un deterioro más rápido en las habilidades de pensamiento que aquellos cuyos corazones permanecían sanos en la vejez.

"Como asunto práctico, esto sugiere que debemos prevenir la hipertensión a cualquier edad con el fin de evitar su efecto nocivo en el deterioro cognitivo [del pensamiento]", señaló la autora del estudio, la Dra. Sandhi Barreto, profesora de medicina de la Universidade Federal de Minas Gerais en Belo Horizonte, Brasil.

Pero que la hipertensión desencadene directamente o no al deterioro mental sigue siendo una pregunta abierta, dado que "probar causalidad es muy difícil", comentó Barreto.

Pero incluso si es así, no todo son malas noticias, añadió, porque los resultados también indican que las habilidades de pensamiento se pueden conservar (o al menos ralentizar el deterioro) al controlar la hipertensión mediante medicamentos y cambios en el estilo de vida.

En el estudio, se buscó a unos 7,000 participantes en seis ciudades de Brasil, que tenían en promedio unos 59 años cuando se inscribieron en el estudio por primera vez.

Al inicio del estudio se anotó su historial de hipertensión. Y durante dos periodos de evaluación (en 2008/2010, y una vez más en 2012/2014), los participantes se sometieron a evaluaciones repetidas (durante un promedio de cuatro años) diseñados para monitorizar los cambios en la memoria, las habilidades de lenguaje, la concentración, la atención, la velocidad motora y la "flexibilidad" mental.

Al final, el equipo encontró que los participantes de mediana edad y mayores cuyas cifras de la presión arterial superior (la sistólica) y de la inferior (la diastólica) se consideraron como "altas" experimentaron alguna forma de deterioro acelerado en las habilidades de pensamiento, en comparación con los que mantuvieron unas lecturas de presión arterial normales.

La memoria se vio claramente afectada entre todos los que tenían hipertensión, ya fuera que se diagnosticara por primera vez antes o después de los 55 años, y esas personas experimentaron una reducción colectiva en las puntuaciones de todas las pruebas de habilidades mentales.

La velocidad a la que las habilidades de pensamiento comenzaron a disminuir pareció no tener ninguna relación con cuánto tiempo el paciente había estado viviendo con la hipertensión.

Pero hubo una excepción a la regla: los que redujeron su presión arterial al tomar medicamentos o al adoptar unas opciones provechosas de estilo de vida experimentaron un deterioro significativamente más lento en las habilidades del pensamiento que los que no lo hicieron.

"La prevención de la hipertensión siempre es lo preferido", enfatizó Barreto, pero tomar medidas para resolver el problema una vez se arraiga puede "evitar daños posteriores en la función cognitiva".

Pero puede haber un límite respecto a qué tanto reducir la presión arterial puede ayudar a conservar la salud del cerebro, advirtió el Dr. Gregg Fonarow, jefe interino de la división de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles.

"Los ensayos clínicos aleatorios de las reducciones en la presión arterial sistólica han producido unos hallazgos contradictorios sobre si reducir la presión arterial puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo leve", anotó.

Por ejemplo, otro estudio reciente concluyó que los adultos que llevaron su presión arterial sistólica alta a la normalidad no experimentaron una reducción en el riesgo de demencia, en comparación con aquellos cuya presión arterial era de incluso 139. Pero sí redujeron su riesgo de deterioro cognitivo leve, anotó Fonarow, sin embargo, "se necesitan más estudios sobre la salud del cerebro y la presión arterial".

Mientras tanto, controlar la hipertensión siempre es buena idea, dijo, dado que "se ha probado que reduce el riesgo de ataque cardiaco, insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular y muerte cardiovascular prematura".

Los hallazgos aparecen en la edición del 14 de diciembre de la revista Hypertension.

Más información

Aprenda más sobre la hipertensión y la salud del cerebro en el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Sandhi M. Barreto, M.D., M.Sc., Ph.D., professor, medicine, Universidade Federal de Minas Gerais, Belo Horizonte, Brazil; Gregg Fonarow, M.D., interim chief, division of cardiology, University of California, Los Angeles, and director, Ahmanson-UCLA Cardiomyopathy Center; Hypertension, Dec. 14, 2020

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