En 11 estados, las bajas tasas de vacunación de los adultos mayores son un 'polvorín' de casos nuevos

LUNES, 21 de junio de 2021 (HealthDay News) -- Los expertos en salud de EE. UU. advierten que hay una bomba de tiempo en 11 estados, donde un 20 por ciento o más de los adultos mayores todavía no han recibido una vacuna contra la COVID-19.

Los estadounidenses de a partir de 65 años recibieron la prioridad para la vacunación, porque son mucho más vulnerables a la enfermedad grave y la muerte por el virus que las personas más jóvenes. Por consiguiente, este grupo de edad tiene la tasa de vacunación más alta. Un 87 por ciento han recibido al menos una dosis, en comparación con un 60 por ciento de las personas de 18 a 64 años y un 31 por ciento de las de 12 a 17, muestran los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

En 11 estados, las bajas tasas de vacunación de los adultos mayores son un 'polvorín' de casos nuevos

Pero en los 11 estados donde las tasas de vacunación de los adultos mayores son más bajas, los que no han recibido una vacuna representan un riesgo de salud pública, a medida que se eliminan las restricciones de distanciamiento social.

La mayoría de los 11 estados están en el Sur: Alabama, Arkansas, Luisiana, Mississippi, Carolina del Norte y Tennessee, señaló el The New York Times. Georgia, Idaho y Missouri están en el umbral de un 20 por ciento. En Virginia Occidental y Wyoming, más de un 20 por ciento de las personas de a partir de 65 años no tienen una dosis.

"El 20 por ciento concuerda bastante bien con un grupo de personas, sobre todo en el Sur, que afirman que no se vacunarán de ninguna manera", declaró al Times el Dr. Michael Saag, decano asociado de salud global de la Universidad de Alabama, en Birmingham.

"Convencerlas de que es por su propio bien es difícil", anotó Saag. "En el estado de Alabama y otros estados sureños, no se trata de una falta de esfuerzo o recursos. Se trata de que la población se resiste a recibir el mensaje".

Las personas mayores se han sentido más amenazadas por el coronavirus, aseguran los expertos, de forma que han estado entre los más receptivos a las vacunas. Después de que los grupos de mayor edad recibieran prioridad cuando se autorizaron las primeras vacunas para su uso de emergencia en diciembre, la proporción de los que fallecían comenzó a reducirse de inmediato, reportó el Times.

Ahora, los que tienen a partir de 50 años conforman la mayor parte de las muertes por la COVID-19, y el virus continúa acabando con las vidas de cientos de personas cada día. Las tasas de mortalidad siguen siendo altas en los lugares del país con unas tasas bajas de vacunación, señaló el Times, y a los expertos les preocupa que estas regiones puedan enfrentarse a un repunte en los casos de coronavirus en verano.

"Al final del día, todas las epidemias son locales, y la transmisión es de persona a persona", dijo Saag al Times. "Habrá focos de transmisión si alguien se infecta y hay personas a su alrededor que no se han vacunado. No es una clase introductoria de epidemiología, es sentido común".

El año pasado, un repunte de verano duró hasta septiembre en el Sur. Este año, muchas personas están vacunadas y también hay una inmunidad residual de los que ya han tenido COVID-19, apuntó Saag.

Pero la eliminación de las ordenanzas sobre las máscaras llega en un momento en que la variante Delta, que es altamente infecciosa, se propaga, anotó. Esta semana, las autoridades de salud de EE. UU. clasificaron a la variante, que se detectó inicialmente en India, como una "variante preocupante", dando la alarma porque se propaga con rapidez y podría provocar una enfermedad más grave en las personas sin vacunar.

"Estamos sentados en un polvorín", advirtió Saag.

Una encuesta de la Kaiser Family Foundation encontró el mes pasado que un 10 por ciento de los adultos mayores sin vacunar dijeron que "sin duda alguna no" se vacunarían contra el coronavirus. Sin embargo, la misma encuesta mostró señales de que algunas personas renuentes se han visto persuadidas: alrededor de un tercio de los que habían planificado "esperar a ver qué pasaba" con las vacunas afirman ahora que están planificando vacunarse, reportó el Times.

EE. UU. gastará 3.2 mil millones de dólares para ayudar a desarrollar pastillas antivirales

Tras gastar miles de millones de dólares para ayudar en la creación de vacunas contra la COVID-19, Estados Unidos anunció la semana pasada que ahora dedicará 3.2 mil millones de dólares al desarrollo de pastillas antivirales que puedan frenar al nuevo coronavirus antes de que provoque los peores daños.

Junto con "acelerar las cosas que ya están avanzando" respecto a la COVID-19, el nuevo programa también fomentaría el tratamiento de otros virus, afirmó el Dr. Anthony Fauci cuando anunció el nuevo programa durante una reunión informativa en la Casa Blanca el jueves.

"Existen pocos tratamientos para muchos de los virus con potencial pandémico", señaló, que incluyen al ébola, el dengue, el Nilo Occidental, y el síndrome respiratorio del Oriente Medio.

Pero añadió que "está claro que las vacunas siguen siendo las protagonistas de nuestro arsenal".

Un antiviral, el remdesivir, y tres terapias de anticuerpos, cuentan ahora con la aprobación para tratar a la COVID-19. Pero todos esos medicamentos se deben administrar por vía intravenosa en hospitales o clínicas médicas.

Lo que se necesita es una pastilla conveniente que los pacientes puedan tomar cuando aparezcan los primeros síntomas. Algunas farmacéuticas están evaluando este tipo de medicamento, pero no se prevén resultados iniciales hasta dentro de varios meses, según Associated Press. Los nuevos fondos federales acelerarán esas pruebas y respaldarán la investigación, el desarrollo y la fabricación de las pastillas.

La semana pasada, Estados Unidos dijo que compraría 1.7 millones de dosis de una pastilla antiviral de Merck y Ridgeback Biotherapeutics, si se demuestra que es segura y efectiva. Un estudio de gran tamaño del fármaco, molnupiravir, debería ofrecer resultados este otoño. La investigación temprana sugiere que el medicamento podría reducir el riesgo de hospitalización si se usa poco después de la infección, señaló AP.

El gobierno federal quizá busque tratos similares para otros dos antivirales que están en ensayos avanzados, declaró al Times el Dr. David Kessler, director científico del equipo de respuesta a la COVID-19 de la administración de Biden.

La esperanza "es que podamos obtener un antiviral a finales de otoño que pueda ayudarnos a cerrar este capítulo de la epidemia", comentó Kessler.

Uno de los medicamentos en que el gobierno tiene en la mira es el AT-527, desarrollado por Atea Pharmaceuticals. El compuesto ya se usa para tratar la hepatitis C, y los estudios iniciales sugieren que también podría funcionar contra la COVID-19. Roche se asoció con Atea para evaluarlo en personas, y las compañías están ahora realizando un ensayo clínico en etapa final, según el Times.

El otro medicamento fue creado por científicos de Pfizer, adaptado de una molécula que se diseñó inicialmente a principios de la década de los 2000 como medicamento potencial para el SRAS. Tras abandonarlo durante años, los investigadores de Pfizer decidieron modificar la estructura de la molécula para que funcione contra la proteasa del nuevo coronavirus. Más de 200 científicos de Pfizer trabajaron en la molécula, conocida como PF-07321332, reportó el Times.

El medicamento se diseñó inicialmente para administración intravenosa, pero los investigadores modificaron su estructura para que funcione como pastilla. Cuando los ratones recibieron la pastilla, alcanzó unos niveles suficientemente altos en el cuerpo para bloquear al coronavirus. Pfizer inició un ensayo clínico en marzo para estudiar su seguridad en las personas, y prevé pasar a evaluaciones en etapa más avanzada el próximo mes, dijo el Times.

Hasta la semana pasada, el único medicamento que se ha mostrado que mejora la supervivencia han sido los esteroides, administrados a pacientes suficientemente enfermos como para necesitar oxígeno adicional y cuidados intensivos. Pero, el miércoles, unos investigadores de Reino Unido reportaron que una de las combinaciones de anticuerpos redujo con éxito las muertes en un gran estudio de pacientes hospitalizados con COVID-19, señaló AP.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las vacunas contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Associated Press; The New York Times

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