Ella nunca había fumado, y desarrolló un cáncer de pulmón en la cuarentena

Ella nunca había fumado, y desarrolló un cáncer de pulmón en la cuarentena

MARTES, 17 de diciembre de 2019 (HealthDay News) -- Nikki Moreno había pasado casi un año con dificultades para respirar, y nada parecía ayudar.

Ni los inhaladores, ni los antibióticos, ni otros fármacos. Nada parecía ayudarla a respirar, y nada la libraba de una tos constante.

Al final agravó tanto que acabó en la sala de emergencias del Centro Médico de la UCLA, en Santa Mónica.

Moreno no estaba preparada para la serie de choques que recibió a continuación.

Primero, sus médicos le dijeron que su pulmón izquierdo había colapsado por completo. Entonces, Moreno se sometió a una broncoscopia que reveló el motivo de que su pulmón colapsara: un tumor de 2 centímetros había bloqueado la vía respiratoria.

Los médicos le diagnosticaron un cáncer de pulmón en etapa 4, y le dijeron que el cáncer se había propagado a su cerebro, columna, riñón y páncreas.

Moreno nunca había fumado. Nunca había vivido con alguien que fumara. La mayor exposición al humo de segunda mano que había experimentado fue durante conciertos al aire libre.

"Estaba completamente en shock", comentó Moreno, de 43 años, una contable que vive en Los Ángeles. "No era para nada lo que me esperaba. Había estado investigando sobre mi afección durante meses y en todos los motores de búsqueda, y no apareció nada respecto a que podría ser un cáncer de pulmón. Ni se me había ocurrido".

No es una enfermedad solo de fumadores.

Se cree que el cáncer de pulmón es una enfermedad de los fumadores, pero hasta un 20 por ciento de los casos ocurren en personas que nunca han fumado tabaco, señaló el Dr. Richard Wender, director de control del cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).

Hay tantos casos de cáncer de pulmón en no fumadores que "si se observa desde un punto de vista exclusivamente numérico, el cáncer de pulmón en los no fumadores es igual de frecuente que otros tipos de cáncer, como el cáncer de ovario", aseguró Wender.

Si se asignara a una categoría propia, el cáncer de pulmón en no fumadores "seguiría siendo la séptima causa más común de muerte relacionada con el cáncer en Estados Unidos", comentó el Dr. Nathan Pennell, director del programa de cáncer de pulmón del Centro Oncológico Taussig de la Clínica Cleveland.

Lamentablemente, como el cáncer de pulmón se asocia tanto con fumar, muchas personas que no fuman que desarrollan la letal enfermedad no son diagnosticadas hasta que el cáncer ha comenzado a asolar a otras partes de sus cuerpos, advirtieron los expertos.

"Tanto los pacientes como los familiares, e incluso los profesionales clínicos, no piensan rápidamente en el cáncer de pulmón como la causa de los síntomas", apuntó Wender. "Tenemos tantas historias de pacientes que desarrollan un cáncer de pulmón en que su diagnóstico se retrasó durante meses porque los trataron con inhaladores y antibióticos por síntomas que en realidad resultaron ser un cáncer de pulmón".

En general, alrededor de un 13 por ciento de todos los casos nuevos de cáncer son cánceres de pulmón, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer. En 2019 se diagnosticaron casi 230,000 casos nuevos de cáncer de pulmón, y más de 142,000 personas fallecieron de la enfermedad.

Comenzó con una dificultad para respirar

El viaje de Moreno comenzó unos 10 meses antes de su diagnóstico en 2018, cuando experimentó dificultades para respirar sin un buen motivo.

"Un día estaba paseando a mi perro, llegué al final de la manzana, y me di cuenta de que no podía respirar", dijo Moreno. "Pensé que era raro, pero no le di demasiada importancia hasta que se convirtió en algo constante durante dos semanas".

Fue al médico y a una serie de pulmonólogos, pero no encontraron que le pasara nada aunque su respiración empeoraba y había desarrollado una tos diaria.

Le dieron inhaladores que la ayudaron un poco, pero sus problemas para respirar persistieron, comentó Moreno. Unas radiografías del tórax no revelaron nada.

A principios de noviembre, Moreno se encontraba muy mal.

"Tenía sudores fríos en la mañana y en la noche", recuerda Moreno. "Estaba mareada. Casi me desmayaba".

Al final, las cosas empeoraron tanto que fue a emergencias, donde se enteró de que tenía un cáncer de pulmón.

Las noticias fueron un shock tan grande para su familia (su esposo Tony y sus hijas Sofía y Vanessa) como para ella.

"Estaba devastados", dijo Moreno.

Pero había un destello de esperanza.

Un análisis genético muestra que un medicamento nuevo podría funcionar

Un análisis genético reveló que su cáncer se relacionaba con una mutación en un gen llamado ALK, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aprobó en 2017 un medicamento muy efectivo, llamado alectinib (Alecensa), para tratar esa forma específica de cáncer de pulmón provocado por los genes.

El fármaco funciona tan bien que los médicos pospusieron la cirugía y otras terapias para dar a la pastilla la oportunidad de funcionar, apuntó Moreno.

"Cuando averiguaron el tipo de mutación que tenía, dijeron que esperaríamos porque se ha mostrado que esas pastillas funcionan muy bien en todas partes, incluso en el cerebro", dijo Moreno.

Y la pastilla funcionó como se esperaba.

"Cuando volví a hacerme escáneres dos o tres meses tras comenzar con las pastillas, todos los tumores del cerebro habían desaparecido y todo lo demás se estaba encogiendo", señaló Moreno.

Moreno ya se siente mucho mejor, aunque los médicos todavía la vigilan muy de cerca. Ha vuelto a trabajar a medio tiempo, y está en la universidad haciendo una maestría en contabilidad.

Fumar no es la única causa

La genética es otro motivo que podría hacer que una persona que no fuma desarrolle un cáncer de pulmón. Otro es la exposición al radón, un gas radioactivo incoloro e inodoro que sale de debajo de las viviendas.

Pennell dijo que "sabemos que la exposición al radón probablemente sea el segundo mayor riesgo atribuible del cáncer de pulmón, después del humo de tabaco".

Cualquier persona, fume o no, debe hablar con su médico si experimenta síntomas relacionados con los pulmones que no parecen resolverse con el tiempo, enfatizaron Wender y Pennell.

Entre éstos podrían encontrarse:

  • Una tos que no pasa
  • Un dolor de pecho que empeora al respirar profundamente, toser o reír
  • Ronquera
  • Toser sangre
  • Falta de aliento o respiración con silbido
  • Debilidad, fatiga o perder peso sin explicación

"Los pacientes se conocen a sí mismos bastante bien. El principal problema es que los pacientes no estén en negación", dijo Wendell. "Creen que van a mejorar. Que lo que sienten va a mejorar. Que no tienen que ir al médico".

Esté atento a un resfriado que no se comporta de forma típica, por ejemplo, si desarrolla una tos pero no escurrimiento nasal, y que no parece mejorar con el tiempo.

"Si no es 'normal', eso significa que hay una causa. Se debe a sí mismo averiguar la causa", continuó Wender.

La investigación necesita más financiación

El cáncer de pulmón no recibe tanta financiación para la investigación como otros tipos de cáncer, a pesar de que es la segunda causa principal de muerte de los hombres y las mujeres en Estados Unidos, anotó Pennell.

"Más estadounidenses fallecen de cáncer de pulmón que de los cuatro cánceres más comunes siguientes combinados, y recibe apenas una fracción de la financiación para la investigación", apuntó Pennell. "Simplemente no hay tanta concienciación del público ni campañas de defensoría como para los cánceres más 'libres de culpa'".

Pero Wender no cree que el cáncer de pulmón reciba pocos fondos debido a su asociación con fumar.

Sospecha que tiene que ver con el hecho de que, hasta hace poco, la mayoría de las personas que desarrollaban un cáncer de pulmón no sobrevivían durante mucho tiempo.

"Está más relacionado con el número de supervivientes. Si no hay una gran cohorte de supervivientes, hay menos defensoría, hay menos presión para obtener fondos para la investigación", lamentó Wender.

"Sin duda espero que no se trate de que hay menos fondos porque la industria tabacalera convirtió a los jóvenes en adictos y eso resultó en sus muertes", continuó Wender. "No se debe culpar a nadie por desarrollar un cáncer de pulmón. No me importa si fuma o no. No es su culpa. Sabemos que la industria tabacalera lo convirtió en un adicto, y la nicotina es altamente adictiva".

Con el desarrollo de nuevas terapias como el alectinib, hay esperanzas de que más personas sobrevivan al cáncer de pulmón y se conviertan en potentes defensores de la financiación para la investigación, añadió.

"Tendremos más supervivientes al cáncer de pulmón durante cada vez más tiempo, y se convertirán en una voz poderosa", aseguró Wender.

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer ofrece más información sobre el cáncer de pulmón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

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