El sueño 'interrumpido' puede afectar gravemente a la salud

JUEVES, 22 de abril de 2021 (HealthDay News) -- Despertarse brevemente a lo largo de la noche podría no solo hacer que se sientan malhumorado y cansado en la mañana.

El suelo interrumpido podría en realidad aumentar las probabilidades de morir de forma precoz por la enfermedad cardiaca o cualquier otra causa, y estos efectos parecen ser más duros para las mujeres que para los hombres.

El sueño 'interrumpido' puede afectar gravemente a la salud

"Los datos subrayan todavía más motivos por los que debemos averiguar si las personas se sienten o no descansadas y cuánto duermen cada noche", señaló la Dra. Andrea Matsumura, una vocera de la Academia Americana de Medicina de Sueño (American Academy of Sleep Medicine), que revisó los hallazgos.

Los despertares nocturnos son provocados por el ruido, la temperatura, el dolor o las pausas en la respiración que resultan de la apnea del sueño. Son breves, y con frecuencia la persona no es consciente de que están sucediendo a menos que tenga la suficiente intensidad como para que ella, o su pareja de cama, los noten. Pero cuando los despertares se hacen frecuentes, podrían cobrarse un precio en la salud.

En el nuevo estudio, los investigadores analizaron los datos de unos monitores de sueño que usaron los participantes de tres estudios. En total, 8,000 hombres y mujeres recibieron seguimiento durante un promedio de seis a 11 años.

Las mujeres que experimentaron más interrupciones en el sueño cada noche durante unos periodos más largos tenían casi el doble de riesgo de morir de enfermedad cardiaca, y también fueron más propensas a fallecer de forma precoz por todas las demás causas, en comparación con las mujeres que dormían mejor, mostró el estudio.

Los hombres con unas interrupciones nocturnas del sueño tenían alrededor de un 25 por ciento más de probabilidades de fallecer de forma precoz de enfermedad cardiaca, en comparación con los hombres que dormían mejor, encontraron los investigadores.

Los desencadenantes de los despertares o la respuesta del cuerpo a ellos podrían ser distintos en los hombres y en las mujeres, planteó el autor del estudio, Dominik Linz, profesor asociado de cardiología del Centro Médico de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos.

"Las mujeres y los hombres podrían tener unos mecanismos compensatorios distintos para afrontar los efectos nocivos de los despertares", dijo Linz.

No se comprende del todo exactamente cómo, o incluso si, las interrupciones en el sueño conducen a un aumento en el riesgo de muerte precoz, y el nuevo estudio no se diseñó para mostrar causalidad.

Pero los autores de un editorial publicado junto con los hallazgos tienen algunas teorías.

"Muchas personas con unos despertares frecuentes y un mal sueño tienen otros riesgos de enfermedad cardiaca, que incluyen a la obesidad, la hipertensión, la diabetes y la enfermedad pulmonar", comentó el autor del editorial, el Dr. Valentin Fuster, director de Mount Sinai Heart, en la ciudad de Nueva York.

La ansiedad y el estrés también pueden entorpecer el sueño, y se sabe que tienen unos efectos dañinos para la salud.

"Durante el sueño de corta duración o con interrupciones, la activación del sistema nervioso simpático y la inflamación podrían tener un rol más directo", apuntó Fuster.

Cuando se activa, el sistema nervioso simpático desencadena la liberación de hormonas del estrés que pueden aumentar la frecuencia cardiaca y la presión arterial, lo que puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca con el tiempo.

Linz dijo que la mejor forma de mejorar el sueño y reducir las interrupciones nocturnas es eliminar cualquier desencadenante del despertar.

Piense en tener máquinas de sonido para filtrar el ruido, y asegúrese de que la temperatura de la habitación sea cómoda. Si tiene sobrepeso o tal vez tenga apnea del sueño, tratarlos puede evitar los episodios de "despertar inconsciente", aconsejó Linz.

Fuster ofreció algunas estrategias más que pueden añadir años a su vida: reducir el estrés mediante técnicas de relajación, como el yoga, y asegurar que cualquier riesgo de enfermedad cardiaca esté bajo control.

El nuevo estudio tuvo ciertas limitaciones. No tomó en cuenta el uso de medicamentos que pueden afectar al sueño. La monitorización ocurrió en una sola noche, aunque las mediciones de los monitores del sueño tienden a fluctuar de una noche a otra. Además, la mayoría de los participantes fueron personas blancas y mayores, de forma que quizá los hallazgos no se sostengan en poblaciones distintas.

El estudio y el editorial se publicaron el 20 de abril en la revista European Heart Journal.

Los nuevos hallazgos deben servir como un toque de atención, aseguró Matsumura, que también es médica de medicina del sueño en la Clínica de Oregón, en Portland.

"Cuando las personas no se sienten bien y se despiertan sintiéndose cansadas, muchas no se dan cuenta de que un especialista del sueño debería evaluarlas", enfatizó.

Tomar medidas para mejorar la calidad del sueño también es importante, añadió Matsumura.

"Piense en desarrollar una rutina nocturna que provoque calma y relajación, que podría incluir leer, escribir en un diario o meditar", sugirió. "Limite el ruido y las distracciones, y haga que su habitación esté tranquila, oscura y un poco fresca. Use la cama solo para dormir, no para ver televisión ni leer".

Limitar el alcohol, la cafeína y las comidas copiosas antes de la hora de dormir también ayuda a dormir mejor de noche, aseguró Matsumura.

Más información

Aprenda más sobre unos hábitos saludables de sueño en la Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

SOURCES: Dominik Linz, PhD, associate professor, cardiology, Maastricht University Medical Center, Maastricht, the Netherlands; Valentin Fuster, MD, PhD, director, Mount Sinai Heart, and physician-in-chief, Mount Sinai Hospital, New York City; Andrea Matsumura, MS, MD, sleep medicine physician, Oregon Clinic, Portland; European Heart Journal, April 20, 2021

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