El riesgo de problemas de la vista aumenta en los niños con diabetes tipo 2

JUEVES, 9 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- Una afección conocida como "retinopatía diabética" con frecuencia amenaza a la vista de los adultos con diabetes, pero una nueva investigación sugiere que los niños con diabetes tipo 2 podrían tener una vulnerabilidad particular a la complicación, que acaba con la vista.

De hecho, estos niños tenían casi el doble de probabilidades de desarrollar la afección que los niños con diabetes tipo 1, encontraron los investigadores.

El riesgo de problemas de la vista aumenta en los niños con diabetes tipo 2

"Los nuevos hallazgos enfatizan la necesidad de diferenciar entre los dos tipos de diabetes cuando se habla sobre los exámenes para las enfermedades oculares con los pacientes y las familias", planteó la autora del estudio, Patricia Bai, estudiante de medicina de la Escuela de Medicina Alix de la Clínica Mayo, en Arizona.

"Quizá se justifique una monitorización más estrecha del desarrollo de la retinopatía en la diabetes tipo 2 de inicio juvenil para prevenir complicaciones que amenacen a la vista", señaló Bai.

La diabetes tipo 2 es la forma de diabetes que más se vincula con la obesidad. Ocurre cuando el cuerpo no utiliza la insulina, una hormona, de forma adecuada. Cuando la insulina no puede cumplir con su función, el azúcar en la sangre (la glucosa) se acumula en el cuerpo, donde puede provocar complicaciones, entre las que se encuentra la retinopatía diabética. La afección, que daña a los vasos sanguíneos de la retina, es la principal causa de pérdida de la vista en las personas de 18 a 64 años, según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association). La única forma de detectar la retinopatía diabética es mediante exámenes oculares anuales.

En el estudio, los investigadores examinaron el riesgo de desarrollar enfermedad ocular asociada con la diabetes en 525 personas de hasta 22 años, que tenían un diagnóstico de cualquiera de las dos formas de diabetes, a lo largo de un periodo de 50 años. En los primeros 15 años tras el diagnóstico, el riesgo de desarrollar retinopatía diabética fue un 88 por ciento más alto en los jóvenes con diabetes tipo 2, en comparación con los que tenían la enfermedad del tipo 1. Los jóvenes con diabetes tipo 2 también fueron más propensos a presentar unas formas avanzadas de la enfermedad ocular diabética, y de necesitar cirugía para tratar la afección.

El nuevo estudio presentó varias limitaciones. La diabetes tipo 1 con frecuencia ocurre rápidamente, pero la del tipo 2 es más insidiosa, por lo que con frecuencia se tarda más en diagnosticarla. Los síntomas de la tipo 2, como una micción frecuente, una sed excesiva y fatiga podrían pasar desapercibidos, lo que acortaría la cronología de las complicaciones. En la del tipo 1, la persona no produce insulina o produce muy poca, y los síntomas pueden ser dramáticos, lo que en general conduce a un diagnóstico más rápido.

"Aumentar los esfuerzos dedicados de salud pública para realizar pruebas de detección de la diabetes tipo 2 y captar a los que todavía no tienen un diagnóstico podría ayudar a garantizar que se implementen estrategias de gestión para reducir el riesgo de desarrollar complicaciones oculares", planteó Bai. "Esperamos que nuestros hallazgos provean la base para estudios futuros que se enfoquen en la prevención de la enfermedad ocular en la diabetes tipo 2 de inicio juvenil".

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 2 de diciembre de la revista JAMA Ophthalmology.

En un comentario sobre el informe, unos expertos que no participaron en el nuevo estudio anotaron que les preocupa que las crecientes tasas de diabetes tipo 2 en los jóvenes pudieran provocar un tsunami de complicaciones de la vista en un futuro.

"A medida que la epidemia de obesidad se propaga entre los niños, las tasas de diabetes tipo 2 están apareciendo en pacientes más jóvenes", comentó el Dr. Joshua Miller, director médico de atención de la diabetes de Stony Brook Medicine, en Nueva York.

La diabetes tipo 2 no siempre se diagnostica de inmediato, lo que empeora las cosas. "Diagnosticar la diabetes tipo 2 puede tardar entre cinco y 10 años, lo que significa que hay un mayor potencial de que se desarrollen complicaciones. Estamos contra el reloj", añadió Miller.

El periodo más importante para prevenir las complicaciones es de inmediato después de que alguien desarrolla diabetes, y en las dos décadas posteriores, dijo Miller.

"Diagnosticar el tipo 2 en un niño e intervenir puede sin duda alguna revertir o retrasar el inicio de la diabetes y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo", afirmó. La mejor forma de evitar las complicaciones de la diabetes es mantener el azúcar en la sangre bajo un estricto control desde el principio.

La Dra. Kammi Gunton, oftalmóloga del Hospital del Ojo Wills, en Filadelfia, se mostró de acuerdo.

"Sabemos que la incidencia de la retinopatía diabética aumenta con los años que han pasado desde el diagnóstico, y mientras más años se padece, mayores probabilidades hay de complicaciones", advirtió Gunton.

En gran medida debido a que la diabetes tipo 2 históricamente no se observaba en los niños, no hay suficientes datos disponibles para decir con exactitud cómo y con qué frecuencia estos niños deberían someterse a exámenes de los ojos.

"En la diabetes tipo 2, les pedimos que acudan en el momento del diagnóstico, y les decimos que se deben examinar cada año", añadió Gunton. "En la tipo 1, varía de tres a cinco años tras el diagnóstico, y luego cada año".

Más información

Aprenda más sobre cómo la diabetes afecta a su vista y qué hacer al respecto en la Asociación Americana de la Diabetes.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Patricia Bai, medical student, Mayo Clinic Alix School of Medicine, Scottsdale, Ariz.; Joshua Miller, MD, medical director, diabetes care, Stony Brook Medicine, Stony Brook, New York; Kammi Gunton, MD, ophthalmologist, Wills Eye Hospital, Philadelphia; JAMA Ophthalmology, Dec. 2, 2021, online

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