El miedo al coronavirus hace que las personas con asma y enfisema eviten la sala de emergencias

El miedo al coronavirus hace que las personas con asma y enfisema eviten la sala de emergencias

MARTES, 21 de abril de 2020 (HealthDay News) -- A los médicos les preocupa cada vez más que las personas estén creyendo por error que las órdenes de confinamiento en casa significan que deben evitar la atención médica de emergencias, incluso para las enfermedades pulmonares graves.

Las personas con afecciones pulmonares crónicas, como el enfisema y el asma entre moderado y grave, se encuentran entre las que tienen un riesgo más alto de enfermar gravemente con la COVID-19. Y los expertos médicos han estado instándolos a tener cuidado y protegerse.

Pero ahora hay un nuevo problema. ¿Las personas están tan asustadas que no obtienen la atención médica necesaria?

"Lo hemos notado de forma anecdótica en nuestro consultorio", señaló el Dr. Koushik Kasanagottu, residente de medicina interna del Centro Médico Johns Hopkins de Bayview, en Baltimore.

Compartió el ejemplo de una paciente, una mujer con enfisema, que se levantó hace poco una mañana con falta de aliento. Usó su inhalador de "rescate" (una forma estándar de gestionar la exacerbación de los síntomas), pero no la ayudó.

Aun así, el miedo a la COVID-19 evitó que buscara atención médica de emergencia. Al final, su hermana llamó al 911. Cuando llegó al hospital, su condición había empeorado tanto que necesitó un ventilador.

"Sin duda es un problema", comentó el Dr. Albert Rizzo, director médico de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association). "Algunas personas quizá se lo piensen dos veces antes de ir al hospital, confíen en sus medicamentos de rescate, e intenten aguantar".

Por supuesto, es comprensible que las personas teman la exposición al coronavirus, o se muestren renuentes a empeorar el influjo de pacientes a los hospitales, comentó Kasanagottu. Pero retrasar la atención médica necesaria es sin duda peligroso, como muestra el caso de su paciente.

Los especialistas pulmonares no son los únicos que están preocupados de que la atención de sus pacientes pueda sufrir durante la pandemia. Los cardiólogos creen que las personas se están mostrando renuentes a tomar medidas ante los síntomas de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), lo que posiblemente conduzca a retrasos letales en la atención.

La semana pasada, el sitio web CardioSmart.org del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), lanzó una campaña educativa en que urge al público a que no "ignore" las señales de advertencia de un ataque cardiaco o ACV.

Lo lanzaron poco después un estudio que observó a nueve grandes hospitales de EE. UU. En cada hospital, el número de pacientes que trataban por un ataque cardiaco se había reducido de forma significativa desde el 1 de marzo. Los motivos no están claros, pero los investigadores especularon que el miedo a la sala de emergencias podría evitar que las personas llamen al 911.

En las personas con una enfermedad pulmonar, los síntomas de una exacerbación (falta de aliento, tos), pueden ser muy similares a los de la COVID-19, apuntó Kasanagottu.

Pero de cualquier forma, añadió, necesitan atención. Si los síntomas no son graves, los pacientes pueden llamar a su médico de atención primaria para hablar sobre el próximo paso, planteó Kasanagottu. Pero si respirar resulta difícil, o los síntomas empeoran, indicó, llame al 911.

Pero el "umbral" para llamar al 911 será distinto entre una persona y otra, según Rizzo. Una persona que viva sola quizá necesite ayuda antes que alguien que cuente con un "cuidador de confianza", explicó.

También es esencial que las personas con enfermedades pulmonares, o cualquier afección médica crónica, sigan recibiendo la atención de rutina, enfatizó Kasanagottu. Si se descuidan, más personas podrían sufrir exacerbaciones y acabar en el hospital, lo que todos deben evitar.

Las visitas de telemedicina están ahora muy disponibles para la atención de rutina, aseguró Kasanagottu. Pero añadió que no es suficiente. Si bien muchos hospitales están abrumados, las clínicas de atención primaria también están experimentando una mayor afluencia, gestionando los problemas con la COVID-19 además de intentar mantener la atención de rutina de los pacientes con afecciones crónicas.

Por otra parte, algunos centros médicos también han sacado recursos, incluyendo al personal, de las clínicas ambulatorias para ayudar a gestionar el aumento de la COVID-19.

"Los hospitales deben tener cuidado de no ser demasiado agresivos al desviar recursos de sus clínicas de atención primaria", aconsejó Kasanagottu.

Por ahora, Rizzo recomendó que las personas con enfermedades pulmonares revisen su "plan de acción" con su médico, es decir, lo que deben hacer si sus síntomas se exacerban. También deben tener suministros de medicamentos para un par de meses a mano, aconsejó.

Algunos pacientes, según Rizzo, se han preguntado si sus medicamentos esteroides (que se usan para controlar la inflamación de las vías respiratorias) podrían ponerlos en un mayor riesgo de COVID-19 al disminuir su sistema inmunitario.

Pero actualmente no hay evidencias de ello, y dejar los medicamentos preventivos podría permitir que las enfermedades pulmonares empeoren, enfatizó Rizzo.

"En general, las personas deben seguir con sus medicamentos normales para mantener a su enfermedad estable", señaló.

Más información

La Asociación Americana del Pulmón ofrece más información sobre la COVID-19.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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