SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Info

Holadoctor usa cookies para analizar el tráfico de este sitio. La información sobre el uso que le da a nuestro sitio es compartida con Holadoctor y algunos terceros para ese propósito. Al aceptar, está usted de acuerdo con nuestra política de cookies. Vea los detalles aquí.

ACEPTAR
Cerrar

El cambio climático podría cambiar la temporada de alergias a la ambrosía



Si vive en Maine y nunca ha experimentado fiebre del heno, una nueva investigación predice que el cambio climático le tiene guardada una desagradable sorpresa.

Unas temperaturas más cálidas en la parte norte de Estados Unidos permitirán que la ambrosía (la planta que desencadena la fiebre del heno) prospere en áreas donde nunca ha estado antes. El estudio predice que dentro de unos 35 años la ambrosía se encontrará en New Hampshire, Maine, Vermont y la parte norte de Nueva York.

Pero no todas las noticias son malas. Las personas que estornudan debido a la ambrosía en la parte sur de Estados Unidos experimentarán cierto alivio a medida que las temperaturas comiencen a ser demasiado cálidas para la ambrosía. La ambrosía declinará de forma sustancial en la parte central de Florida, en el noreste de Virginia y en el sur de los montes Apalaches, según los investigadores.

"La ambrosía es una importante causa de alergias y asma. El cambio climático hará que algunas zonas sean peores para la ambrosía, y algunas áreas podrían mejorar", señaló Michael Case, de The Nature Conservancy. Cuando fue coautor del estudio, Case era investigador postdoctoral en la facultad de ciencias ambientales y forestales de la Universidad de Washington, en Seattle.

La ambrosía es una planta norteamericana nativa. Produce mucho polen fino de agosto a noviembre. Ese polen provoca síntomas en las personas alérgicas a la ambrosía, que incluyen estornudos, lagrimeo ocular, picazón en la garganta, escurrimiento nasal y dolores de cabeza, señalaron los investigadores.

Case y su coautora, Kristina Stinson, profesora asistente de ecología de las plantas en la Universidad de Massachusetts en Amherst, crearon un modelo que incluyó a cientos de áreas donde actualmente hay ambrosía, junto con las condiciones que permiten que la ambrosía prospere.

Entonces, los investigadores añadieron información de trece modelos de predicción del clima global. Esos modelos fueron desarrollados utilizando dos vías distintas de emisiones potenciales de gases de invernadero.

Cuando se combinó toda esa información, el nuevo modelo predijo el desplazamiento de la ambrosía hacia el norte.

Después de eso (de la década de los 2050 a los 2070), las áreas con ambrosía podrían experimentar una ligera contracción. Los investigadores dijeron que esto se debe a que las temperaturas y las precipitaciones podrían hacerse más variables.

Los autores del estudio apuntaron que su modelo no se diseñó para saber si la ambrosía podría convertirse en un problema tan al norte como Canadá, o más al oeste en Estados Unidos, porque su modelo no contó con información sobre esas áreas.

Marian Glenn, profesora emérita en el departamento de ciencias biológicas de la Universidad de Seton Hall, en South Orange, Nueva Jersey, revisó los hallazgos.

"Este es otro ejemplo de plantas que están migrando al norte a medida que el clima se calienta. Esto está sucediendo con virus y enfermedades que se consideran tropicales, ahora que los agentes que provocan esas enfermedades pueden sobrevivir al invierno", advirtió.

"El aumento del dióxido de carbono en la atmósfera también hace que la ambrosía produzca más polen, de forma que la potencia de esas plantas está aumentando", explicó Glenn.

Y eso significa que el cambio climático hará que la temporada de ambrosía dure más y sea más molesta para las personas que sufren de alergias, añadió.

Case se mostró de acuerdo en que es probable que la temporada de ambrosía dure más. Y la ambrosía no es la única planta afectada.

"El cambio climático está ampliando la temporada de crecimiento de todo", dijo. Pero como la ambrosía es abundante, eso posibilitó estudiar esa planta en particular.

Case dijo que su estudio tiene implicaciones prácticas. Por ejemplo, las juntas de control de las malezas deben ahora ser conscientes de que quizá tengan que comenzar a monitorizar la ambrosía. Y las personas que sufren de alergias y sus médicos también deben ser conscientes de que tal vez la ambrosía comience a ser un problema en áreas donde antes no lo era.

Los hallazgos aparecen en una edición reciente en línea de la revista PLOS One.

Más información

Para más información sobre cómo el cambio climático afectará a su salud, visite la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association).

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Enfermedades y Condiciones a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?

Publicidad