Cuando los niños tragan pilas de botón, sufren lesiones devastadoras

VIERNES, 17 de mayo de 2022 (HealthDay News) -- Esas pilas de botón que usa en su reloj, llavero y otros dispositivos, pueden resultar letales si un niño se las traga, y los investigadores quieren poner ese peligro en claro.

Las minúsculas pero potentes pilas pueden provocar quemaduras que agujerean la garganta de un niño, paralizan las cuerdas vocales, y fusionan el esófago y la tráquea entre sí. En los casos graves, las quemaduras pueden llegar a una vena o arteria mayor, y provocar una pérdida de sangre letal.

Cuando los niños tragan pilas de botón, sufren lesiones devastadoras

"Si hay niños pequeños en el hogar, asegúrese de mantener los dispositivos con pilas de botón lejos de ellos, o al menos asegúrese de monitorizarlos cuando los usen y de revisar si sus dispositivos tienen pilas de botón que estén aseguradas mediante tornillos o bloqueadas", aconsejó el Dr. Nikolaus Wolter, coautor de una nueva revisión de la investigación, que se publicó en la edición del 26 de mayo de la revista JAMA Otolaryngology-Head & Neck Surgery.

Aunque estas lesiones son relativamente infrecuentes, han empeorado a medida que los dispositivos utilizan pilas de litio más potentes, advirtió Wolter, un otorrinolaringólogo (un especialista en enfermedades del oído, la nariz y la garganta) en el Hospital de Niños Enfermos de la Universidad de Toronto.

"La mayoría de las veces, nadie sabe que se han tragado una pila, y cuando lo averiguamos, con frecuencia es demasiado tarde", lamentó.

Cuando un niño se traga una pila de botón, se puede atascar en la parte estrecha del esófago. Si esto sucede, los polos de la batería se conectan y crean una corriente eléctrica. Aunque la corriente en sí no provoca una lesión, convierte el agua en gas de hidrógeno y radicales libres de hidróxido, lo que resulta en una base que quema, explicó Wolter.

"Estas quemaduras son lo contrario que las quemaduras de ácido, y son mucho peores", advirtió. "Provocan una lesión profunda y penetrante que puede de verdad llegar a los tejidos en el esófago, y a estructuras importantes, como la aorta y la tráquea. Cuando estas lesiones ocurren, son muy malas".

Por esto, cualquier padre que piense que su hijo se ha tragado una pila debe llevarlo a la sala de emergencias lo antes posible.

Una vez se haya sacado la pila, mantenerse atento es muy importantes. Si un niño desarrolla síntomas respiratorios, por ejemplo una tos crónica, sibilancia o ahogamiento al tragar, o cambios en la voz, llévelo al médico y dígale al médico que el niño se tragó una pila de botón, enfatizó Wolter.

En el nuevo estudio, los investigadores revisaron 195 casos en que niños pequeños, con una edad promedio de 18 meses, tragaron pilas de botón. En promedio, pasaron seis días entre que se tragaran la batería y que la sacaran.

Las consecuencias más comunes fueron parálisis de las cuerdas vocales y fusión de la tráquea y el esófago, encontraron los investigadores.

Las afecciones requirieron que algunos niños se sometieran a una traqueotomía, que es una apertura de la tráquea para ayudar a respirar, o que recibieran un tubo de alimentación para administrarles alimentos. Los investigadores anotaron que la parálisis de las cuerdas vocales sucedió antes que otras lesiones.

Wolter comentó que 14 niños fallecieron por lesiones debidas a la ingesta de pilas.

El Dr. Kris Jatana, director de resultados clínicos de los servicios quirúrgicos del Hospital Pediátrico Nacional en Columbus, Ohio, es coautor de un editorial que se publicó junto con los hallazgos.

"Demasiados niños se han lesionado de gravedad o han perdido la vida debido a la ingesta de una pila de botón", dijo. "La prevención de estas lesiones es crítica".

Jatana anotó que las pilas de botón atrapadas en el cuerpo pueden hacer con rapidez que el tejido se haga líquido, lo que puede conducir a lesiones potencialmente letales. Algunas lesiones se pueden reparar con facilidad mediante una cirugía, comentó.

"En última instancia, se necesita de manera crítica una tecnología de pilas de botón más seguras que pueda reducir, o eliminar, las lesiones graves del esófago", planteó Jatana.

El Congreso de EE. UU. está revisando una propuesta de ley que requeriría compartimentos a prueba de niños en los productos que contengan pilas de botón. Se conoce como la Ley de Reese (Reese's Law), en honor de una niña de Texas de 18 meses de edad que falleció tras tragarse una pila de botón, a pesar de numerosos intentos de salvarle la vida.

Para prevenir que los niños traguen estas pilas, Jatana recomienda:

  • Revisar de forma rutinaria todos los dispositivos con pilas del hogar, y asegurar que el compartimento de las pilas sea seguro. Anotó que lo mejor es usar dispositivos electrónicos en que las pilas solo puedan sacarse con una herramienta, por ejemplo un destornillador. Si el compartimento de las pilas no es seguro, mantenga el dispositivo lejos de la vista y el alcance del niño.
  • Eliminar las pilas gastadas con cuidado. Cuando cambie las pilas de botón en un dispositivo, cubra la pila por completo con cinta pegante y tírela de inmediato. Incluso una pila gastada que no sirve para un dispositivo puede provocar una lesión dentro del cuerpo.
  • Guarde todas las pilas sueltas en un gabinete o caja con llave, fuera del alcance y la vista de los niños.

Más información

Aprenda más sobre los peligros de las pilas de botón en la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Nikolaus Wolter, MD, MSc, otolaryngologist, Hospital for Sick Children, University of Toronto, Ontario, Canada; Kris Jatana, MD, director, clinical outcomes for surgical services, Nationwide Children's Hospital, Columbus, Ohio; JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery, May 26, 2022, online

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