Cuando la paciente es una mujer y el cirujano un hombre, hay más probabilidades de un mal resultado: estudio

LUNES, 13 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- No siempre puede elegir quién le opera, sobre todo durante una emergencia, sin embargo, el sexo de su cirujano no debería importar, ¿no?

Es posible que sí, según un estudio canadiense con 1.3 millones de personas.

Cuando la paciente es una mujer y el cirujano un hombre, hay más probabilidades de un mal resultado: estudio

El estudio informó que las mujeres que se sometieron a una cirugía electiva común con cirujanos de sexo masculino tenían unas probabilidades un 15 por ciento más altas de morir, experimentar una complicación grave o volver a ser ingresadas en el hospital en los próximos 30 días, que si una mujer realizaba la cirugía.

Al contrario, los hombres experimentan resultados positivos similares sin que importara el sexo de su cirujano, mostró el estudio.

Todavía no se entiende del todo por qué existe esta "discordancia sexual", y el estudio no se diseñó para responder a esta pregunta.

"Planteamos la hipótesis, basada en trabajos anteriores sobre la comunicación entre pacientes y médicos, de que este podría ser el motivo subyacente de la observación", planteó el Dr. Christopher Wallis, autor del estudio y profesor asistente de urología del Hospital Mount Sinai y de la Red Universitaria de Salud de Toronto.

Estudios anteriores han mostrado que las médicas tienden a escuchar más y, como resultado, a sus pacientes les puede ir mejor.

"Los pacientes deben buscar cirujanos en los que confíen y tener una buena comunicación con ellos", recomendó Wallis. "Como comunidad quirúrgica, debemos intentar comprender mejor los factores que subyacen a estas observaciones, de manera que podamos entender los procesos de atención que conducen a unos resultados óptimos, para que todos los cirujanos los puedan utilizar y todos los pacientes se beneficien".

El estudio incluyó a más de 1.3 millones de pacientes que se sometieron a 21 cirugías electivas y de emergencia comunes entre 2007 y 2019. De estas, cerca del 15 por ciento experimentaron uno o más resultados negativos durante el mes posterior a la cirugía, lo que incluyó a la muerte, el reingreso o una complicación. Casi el 46 por ciento de los pacientes eran del mismo sexo que su cirujano.

A las pacientes tratadas por cirujanos masculinos les fue peor después de la cirugía, pero las cirujanas experimentaron resultados igualmente buenos tanto si operaban a hombres como a mujeres, mostró el estudio.

La investigación se llevó a cabo en Canadá, pero es probable que los hallazgos se puedan generalizar en Estados Unidos, afirmó Wallis.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 8 de diciembre de la revista JAMA Surgery.

"Este estudio aporta nueva información sobre el papel de las diferencias sexuales entre los cirujanos y los pacientes, y la relación potencial con resultados que muestran que la discordancia sexual afecta a los resultados", dijo la Dra. Amalia Cochran, coautora de un editorial que se publicó junto a los hallazgos.

Simplemente, no hay tantas cirujanas como cirujanos, dijo Cochran, profesora de cirugía del Colegio de Medicina de la Universidad de Florida.

Aunque por fin hay igualdad sexual en la facultad de medicina, todavía no se observa en el campo de la cirugía: en 2019, las mujeres eran apenas un 22 por ciento de los cirujanos generales de EE. UU., indicó el editorial.

Las mujeres no deberían estar en desventaja solo debido a estas cifras y el estudio es "una razón más por la que, como profesión, debemos intentar tener una fuerza laboral que sea representativa de los pacientes a los que atendemos y en la que fomentemos la pertenencia de todos", planteó Cochran.

La Dra. Cassandra Keheller, cirujana pediátrica del Hospital General de Massachusetts, en Boston, señaló que es probable que los hallazgos no se relacionen con diferencias en la destreza quirúrgica o las capacidades técnicas entre los cirujanos masculinos y femeninos.

"Es probable que se deba a algo más concreto, por ejemplo de qué forma los cirujanos escuchan a las personas después de la intervención y la manera en la que involucran a la familia o los cuidadores, o escuchan a los enfermeros que expresan preocupación en la sala", declaró Kelleher, que no formó parte del nuevo estudio.

Hay otros factores que también pueden jugar un papel, incluido qué tan abordable es el cirujano y el nivel de riesgo que esté dispuesto a asumir.

La relación entre el paciente y el cirujano es muy importante.

"Es posible que una mujer tenga una relación muy buena con un médico hombre, y eso es mucho más importante que el sexo", concluyó Keheller. "Todos los cirujanos deberían dar más importancia a la comunicación, las habilidades para escuchar y la valoración de riesgos para ayudar a cerrar estas brechas en la atención".

Más información

La AARP ofrece algunos consejos sobre cómo elegir un cirujano.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Christopher Wallis, MD, PhD, assistant professor, urology, University of Toronto, and urologic oncologist, Mount Sinai Hospital, Toronto; Cassandra Kelleher, MD, pediatric surgeon, Massachusetts General Hospital, Boston; Amalia Cochran, MD, professor, surgery, University of Florida, College of Medicine, Gainesville; JAMA Surgery, Dec. 8, 2021

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