Con frecuencia, la anorexia atrofia el crecimiento de las chicas

Con frecuencia, la anorexia atrofia el crecimiento de las chicas

Las chicas con anorexia nerviosa, un trastorno de la alimentación, podrían tener un crecimiento atrofiado, sugiere una investigación reciente.

Las personas con anorexia nerviosa creen que pesan demasiado, aunque tengan una falta de peso. Podrían perder una cantidad peligrosa de peso mediante dietas, un ejercicio excesivo, o atracones de comida y purgas.

"Nuestros hallazgos enfatizan la importancia de una intervención temprana e intensiva que busque normalizar el peso corporal, lo que podría resultar en una mejora del crecimiento y permitir a las pacientes alcanzar su estatura potencial completa", señaló el investigador, el Dr. Dalit Modan-Moses, del Centro Médico Chaim Sheba en Tel Hashomer, Israel.

En el informe, los investigadores estudiaron a 255 chicas de unos 15 años que estaban hospitalizadas por la anorexia nerviosa.

Los investigadores midieron la estatura de las pacientes en el momento de la hospitalización, y de nuevo en la adultez. La estatura adulta de las mujeres fue mucho más baja de lo previsto, en comparación con el potencial genético medido según la estatura de sus padres, comentaron los autores del estudio.

"Sugerimos que la alteración en la estatura es un marcador de otras complicaciones de la anorexia nerviosa, que afectan a la salud general de la persona en varios aspectos: la salud de los huesos, la función cognitiva [mental], y los problemas con el embarazo y el parto más adelante en la vida. Un diagnóstico y un tratamiento tempranos podrían prevenir, o al menos reducir, el riesgo de estas complicaciones", dijo Modan-Moses en un comunicado de prensa de la Sociedad Endocrina (Endocrine Society).

"Este estudio podría tener implicaciones para la gestión de la desnutrición en los adolescentes con otras enfermedades crónicas, con el fin de alcanzar la estatura y la salud ósea óptimas en la adultez", añadió Modan-Moses.

El informe se publicó en línea el 17 de agosto en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

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