Algunas personas con COVID fueron a un bar concurrido: esto es lo que sucedió

MIÉRCOLES, 7 de abril de 2021 (HealthDay News) -- La COVID-19 es tan contagiosa que incluso una sola violación de las medidas de distanciamiento social puede tener consecuencias trascendentales.

Este es un buen ejemplo: una explosión de nuevos casos de COVID-19 se originó en cinco personas que acudieron a la noche inaugural de un bar en la parte rural de Illinois, en febrero.

Algunas personas con COVID fueron a un bar concurrido: esto es lo que sucedió

Cuatro de las cinco personas que acudieron a la concurrida reunión (la capacidad del bar era de 100 personas) ya estaban experimentando síntomas que sugerían a la COVID-19, señalaron los investigadores. Un quinto asistente era asintomático, pero había tenido un resultado positivo en una prueba de la COVID-19 el día antes de ir al bar.

Luego, hubo un total de 46 casos nuevos de COVID-19. Se infectaron 26 clientes y tres miembros del personal del bar, encontró el informe de caso, mientras que 17 personas más que no estaban en el bar esa noche se infectaron cuando el contagio se propagó a otros.

"Esta situación muestra que la transmisión que se genera en negocios, por ejemplo un bar, no afecta solo a los clientes y a los empleados del bar, sino a toda la comunidad", advirtió una investigadora del Departamento de Salud Pública de Illinois, Shelby Daniel-Wayman.

Los casos entre los que no estaban en la inauguración incluyeron a 12 personas de ocho familias con hijos, dos en un equipo deportivo escolar, y tres en un centro de cuidados a largo plazo.

Hubo otros efectos colaterales de la noche en el bar, lo que incluyó el cierre de una escuela con 650 niños y la hospitalización de un paciente de un hogar de ancianos que contrajo la COVID-19, según el informe.

Además, el número de casos per cápita del condado de Illinois se duplicó apenas dos semanas tras el evento en el bar.

"Los bares desempeñan un rol en la propagación de la COVID-19 en la comunidad, debido al uso limitado de máscaras mientras se come y se bebe, sobre todo cuando no se respeta el distanciamiento social", apuntó Daniel-Wayman.

Para reducir el riesgo de brotes similares, los bares pueden utilizar medidas de prevención, como reducir la capacidad, garantizar una ventilación adecuada del aire del local, priorizar los asientos al aire libre y hacer que se cumpla con el uso de las máscaras y el distanciamiento social, enfatizó.

"Si visita un bar o restaurante, es importante que tome medidas para reducir el riesgo de COVID-19, por ejemplo usar una máscara en público, permanecer a al menos seis pies (dos metros) de distancia de los demás, evitar las multitudes y los espacios mal ventilados, y lavarse las manos con frecuencia", aconsejó Daniel-Wayman.

El Dr. Robert Glatter, médico de medicina de emergencias del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, dijo que las inauguraciones de bares tienen consecuencias en la era de la COVID-19.

"Esto significa un mayor riesgo de transmisión, lo que conduce a que haya más casos, hospitalizaciones y, en última instancia, muertes", aseguró. "Antes de que una comunidad decida abrir un bar, es una buena idea evaluar qué está sucediendo en la comunidad, al observar los indicadores de la transmisión local".

Es difícil usar máscaras y mantener el distanciamiento social en los bares, lo que aumenta el riesgo de transmisión comunitaria, apuntó Glatter.

"Cuando las personas beben alcohol, se acercan más entre sí y hablan más fuerte. Esto aumenta la propagación del virus, debido a un aumento en la producción de gotitas y aerosoles, que pueden permanecer en el aire de un lugar cerrado durante hasta tres horas si no hay una ventilación adecuada", dijo.

Las conversaciones prolongadas mientras se come y se bebe, y sin una distancia física adecuada bajo techo, aumentan de forma significativa el riesgo de transmisión, añadió Glatter.

"Este caso demuestra cómo eventos como las bodas y las reuniones en restaurantes y clubes son perfectos para convertirse en eventos de superpropagación de la COVID-19", aseguró.

Antes de inaugurar un bar o restaurante, es esencial contar con un plan para prevenir la propagación, que incluya el uso de máscaras, el distanciamiento, la reducción de la capacidad en interiores, priorizar los asientos al aire libre, la ventilación adecuada y el rastreo de contactos, aconsejó Glatter.

"La moraleja es que la transmisión que comienza en un negocio, como un bar local, puede tener un efecto de onda, y afectar no solo a los clientes y empleados del bar, sino a toda la comunidad en general", lamentó.

El Dr. Marc Siegel, profesor asociado de medicina del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York, dijo que es probable que la situación mejore a medida que más personas se vacunen.

"Mientras tanto, abramos una ventana, usemos una máscara, excepto al comer", planteó Siegel. "Distanciémonos todo lo posible. Seamos conscientes de que todavía hay personas en riesgo, no ha llegado el momento en que podamos relajar estos tipos de restricciones".

La clave es haber vacunado a una proporción significativa de la población, explicó. "Cuando lleguemos al 60 por ciento de la vacunación completa en [Estados Unidos], en lugar de un 20 por ciento, ya no hablaremos de los bares", observó Siegel.

Ahora mismo, Estados Unidos está vacunando a unos 3 millones de personas al día. "Si mantenemos ese ritmo durante el próximo mes y medio, habremos salido de esto. Si administramos 100 millones de dosis más a las personas, estaremos en una situación muy buena", comentó Siegel. "Solo me preocupa que no podamos mantener ese ritmo, porque las personas se resistan".

El informe se publicó el 5 de abril en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Más información

Si desea obtener más información sobre la COVID-19, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Shelby Daniel-Wayman, MPH, Illinois Department of Public Health; Marc Siegel, MD, professor, medicine, NYU Langone Medical Center, New York City; Robert Glatter, MD, emergency medicine physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Morbidity and Mortality Weekly Report, April 5, 2021

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