AHA News: Cómo las actitudes anti-gay dañan la condición física de los adolescentes

AHA News: Cómo las actitudes anti-gay dañan la condición física de los adolescentes

JUEVES, 12 de marzo de 2020 (American Heart Association News) -- Sofia Flynn es excepcional de muchas maneras. Esta joven de 17 años, residente de Chevy Chase, Maryland, trabaja como técnica en medicina de emergencias y hace análisis de datos en un laboratorio de investigación. Se ha fijado la meta de estudiar medicina y tener una carrera en psiquiatría. Y, también se ejercita en forma regular, yendo al gimnasio y a una clase de baile.

Eso último pone a Flynn, un estudiante en el tercer año de secundaria, que se identifica como bisexual, en una minoría distintiva entre los adolescentes estadounidenses, en general, y entre la juventud no heterosexual, en particular.

En 2017, aproximadamente un 29% de los alumnos de educación preparatoria (high school) dijeron haber obtenido la hora diaria de actividad aeróbica recomendada, de acuerdo con estadísticas publicadas recientemente por la American Heart Association. Sin embargo, únicamente la mitad de estudiantes gay, lesbianas o bisexuales dijeron lo mismo. La brecha fue aún más amplia para varones que mujeres.

Hay muchos factores en juego, pero las barreras que alejan de las clases de educación física y los deportes en grupo, a los adolescentes de minorías sexuales, son particularmente importantes, dijo Ethan Mereish, psicólogo clínico y profesor asistente en la American University de Washington, D.C.

"Sabemos que existe la homofobia y que, en sus escuelas, estos estudiantes a menudo viven experiencias de discriminación, hostigamiento, acoso, victimización y microagresiones relacionadas con su orientación sexual", indicó Mereish, quien ha dirigido investigaciones con el tema de los adolescentes LGBTQ y el ejercicio. Las escuelas también son el lugar principal en donde los adolescentes aprenden acerca de la actividad física y participan en esta.

Admite que los adolescentes de cualquier sexualidad podrían sentirse fuera de lugar en la clase de gimnasia. Sin embargo, con frecuencia los chicos de minorías sexuales son un blanco específico. Eso puede hacer que el gimnasio y los equipos deportivos "sean un ambiente inseguro y no amistoso".

Mereish dirige el Laboratorio Lavanda, de la American University, el cual estudia temas de salud de la comunidad LGBTQ. Flynn, alumna actual del prestigioso colegio Sidwell Friends School en Washington, D.C., trabaja como asistente en dicho laboratorio. Aunque jugó fútbol y lacrosse en la secundaria, Flynn dijo que no sufrió de homofobia descarada en relación con los deportes.

Sin embargo, algunas de sus amistades sí han acabado en equipos en los cuales avientan insultos homofóbicos, añadiendo que varias de estas han tenido que esconder su orientación sexual cuando juegan. "Esconden esa parte hasta cierto grado durante la práctica, solo para hacerla llevadera".

Ella entiende ese sentir. En secundaria, cuando comenzó a darse cuenta de su sexualidad, pero aún no la manifestaba abiertamente, el vestidor del gimnasio se convirtió en un lugar complicado.

"La situación era algo incómoda", mencionó. Aprendió a vestirse y salir rápidamente. "Básicamente, evitaba el vestidor lo más posible".

Una combinación de factores la mantuvo comprometida con el estado físico. Primero, una condición cardíaca la motiva a mantenerse activa. Además, descubrió la danza. Y las clases de baile en su escuela han sido lugares en los que los adolescentes LGBTQ se sienten bienvenidos. "Definitivamente, siempre han sido como una burbuja de seguridad, lo cual es excelente".

Muchos adolescentes LGBTQ no tienen ese tipo de oportunidad, dijo Ryan Pettengill, director ejecutivo de You Can Play (Tú Puedes Jugar), organización sin fines de lucro que trabaja para influir en la cultura de los deportes, con el fin de que los atletas LGBTQ se sientan bienvenidos.

Pettengill cita un estudio internacional que muestra los retos: el 73% de los participantes dijeron que pensaban que los deportes juveniles no eran seguros ni acogedores para personas gay, lesbianas o bisexuales.

La barrera principal, dijo Pettengill, es el lenguaje de los entrenadores, el cual puede ir mezclado con insultos homofóbicos dirigidos a los jugadores. "Escuchan palabras como esas todo el tiempo", tanto en las ligas profesionales como en el ámbito escolar.

Agregó que las soluciones se deben enfocar en todas las comunidades. El proyecto You Can Play (Tú Puedes Jugar) inspiró una serie viral de videos dirigidos por estudiantes para difundir el mensaje de la inclusividad, pero el verdadero trabajo debe comenzar desde arriba, dijo Pettengill.

"Creo que lo más importante que puede hacer un entrenador, administrador o director, es desafiar su propia cultura como parte del personal". Trátese del lenguaje de los profesores, o de las políticas del distrito escolar en cuanto al uso de sanitarios, "si van a alentar a los chicos a que hagan lo correcto, se deben retar a sí mismos para también hacerlo".

Mereish concuerda en que no es justo colocar la carga del cambio en los adolescentes. Para ellos no siempre es fácil expresarse, agregó. Sin embargo, los aliados pueden ayudar. Mencionó que las investigaciones han mostrado que la sola presencia de un club de alianza de personas gay y heterosexuales en la escuela, mejora la salud de los alumnos.

Flynn dijo tener la suerte de contar con una familia amorosa que la ayudó a mantenerse sana, física y mentalmente. También es feliz por estudiar en un colegio que tiene actitudes e instalaciones inclusivas.

"Tengo amistades transgéneros, personas que ya hicieron la transición y pueden usar un vestidor de género neutro, o el que se alinee con la forma en que se identifican, lo cual definitivamente no sucede en todas las escuelas", indicó.

Al igual que Mereish, Flynn piensa que la respuesta definitiva para eliminar las barreras al acondicionamiento físico, van más allá del gimnasio.

Las escuelas, dijo, deben tener "una discusión abierto sobre los temas LGBTQ y no tratarlos como algo extraño o tabú", ya que, al final de cuentas, "la salud y el bienestar de los adolescentes, sean gay, heterosexual, o bisexual, es importante", dijo Flynn.

"Creo que es importante que estos niños puedan dar a conocer su identidad en el colegio, ser aceptados en ese entorno y luego sentirse lo suficientemente confiados para intentar ser parte de un equipo, o tomar una clase de danza, o tan solo ir al gimnasio a levantar pesas y sentir que se les da la bienvenida en ese ambiente".

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