Adoptar coches eléctricos salvará vidas y ahorrará miles de millones en costos de atención de la salud

MIÉRCOLES, 14 de diciembre de 2022 (HealthDay News) -- Mientras Estados Unidos se acerca a un mundo en que los vehículos eléctricos (VE) hayan reemplazado por completo a los motores que usan combustibles fósiles, ¿pueden los estadounidenses esperar un aire más limpio y una mejor salud de manera confiable?

Sin ninguna duda, predice un nuevo estudio.

Adoptar coches eléctricos salvará vidas y ahorrará miles de millones en costos de atención de la salud

En 2050, afirman los investigadores, las mejoras resultantes en la calidad del aire serán suficientemente sustanciales para reducir tanto el riesgo de muerte prematura como miles de millones en los costos de la atención de la salud relacionados del país.

Pero hay una salvedad.

Cuando se trata de un mejor aire, un aumento en la longevidad, y una reducción en los gastos de la atención de la salud, es probable que algunas partes del país (como Los Ángeles, la ciudad de Nueva York y Chicago) se beneficien mucho más de un transporte más verde que otras.

El autor del estudio, H. Oliver Gao, director de sistemas de ingeniería de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, señaló que a él y a sus colegas no les sorprendió el hallazgo general de que los VE serán una bendición para la salud estadounidense.

"Anticipábamos (y la mayoría de las personas anticipan) un beneficio sustancial en la calidad del aire y la salud asociado con el transporte eléctrico", anotó.

Esto se debe a que lo que las personas conducen es importante: los vehículos que usan combustibles de petróleo (sobre todo gasolina y diésel) conforman casi un 30 por ciento de las emisiones de gases de invernadero en Estados Unidos.

Al contrario, los coches del todo eléctricos tienen cero emisiones de escape. Aunque Gao anotó que "en realidad hace varias décadas que existe la tecnología", el paso a un mundo de VE por fin se está dando.

Señaló que dos importantes iniciativas, la Ley de Empleo e Inversión en Infraestructura (Infrastructure Investment and Jobs Act) de 2021 y la Ley de Reducción de la Inflación (Inflation Reduction Act) de 2022, incluyen componentes para mejorar el clima. Por ejemplo, la Ley de Infraestructura invierte 7.5 mil millones de dólares en una red nacional de 500,000 puntos de carga para los VE. Por otro lado, la Ley de Reducción de la Inflación incluye créditos fiscales para los vehículos comerciales que usen energía limpia.

Ya antes, el número de coches eléctricos que se venden en todo el mundo aumentó de menos de un 1 por ciento en 2016 a un 2.2 por ciento en 2018 y un 4.1 por ciento en 2020. En 2021, más de un 8 por ciento de los coches vendidos en todo el mundo eran VE.

Tan solo en Estados Unidos, las ventas de VE se multiplicaron por más de dos entre 2020 y 2021, de 0.3 a 0.7 millones de vehículos, anotaron los autores del estudio.

"Pero las ciudades es donde ocurrirá la acción real, porque es donde las autoridades locales (y los ciudadanos) tomarán las decisiones críticas que pueden de verdad fomentar la adopción local de los vehículos eléctricos", aseguró Gao.

Y a ese nivel (en algunos lugares) los números ya son mucho más impresionantes que los nacionales.

En 2021, los VE conformaron un 22 por ciento de las ventas tan solo en San Francisco, casi un 12 por ciento en Los Ángeles y Seattle, y un 3.4 por ciento en la ciudad de Nueva York.

Aun así, a los investigadores "les sorprendió la variabilidad" del beneficio entre las ciudades y regiones, comentó Gao.

Esa variabilidad se hizo evidente después de que su equipo revisara varios factores, entre ellos los datos de las emisiones de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.

Los investigadores también analizaron las variantes políticas, regulaciones e incentivos sobre los VE implementados por todo Estados Unidos.

También realizaron evaluaciones de la infraestructura regional, al observar qué ya estaba construido o planificado, lo que incluye cómo se producirá toda la electricidad que será necesaria de estado en estado.

Esto condujo a proyecciones de salud pública para 30 áreas metropolitanas.

El mayor ganador fue Los Ángeles.

En 2050, la mejora en la calidad del aire debido a la adopción a gran escala de los VE salvaría casi 1,200 vidas al año, anotaron los autores del estudio. También reduciría los costos de la atención de la salud en un estimado de 12.6 mil millones de dólares.

El estudio también estimó que la ciudad de Nueva York tendría casi 600 muertes menos al año, y ahorraría 6.24 mil millones de dólares en atención de la salud al año.

Chicago, el valle de San Joaquín en California, y Dallas serían los próximos beneficiarios más grandes, con 276, 260 y 186 muertes menos cada año, respectivamente, y ahorros en salud que van de los 2 a los 3 mil millones de dólares al año.

Gao apuntó que la meta del equipo de investigación es mostrar a las ciudades y las regiones cómo es probable que las políticas que ya están implementadas evolucionen, al mismo tiempo que respaldan la innovación y unos mejores planes de transporte en todas las ciudades estadounidenses.

Este tipo de planificación por adelantado es esencial, según Noelle Selin, directora asociada del Instituto de Datos, Sistemas y Sociedad del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Cambridge, Massachusetts, que revisó los hallazgos.

"Dado que el transporte es una importante fuente de contaminación atmosférica, no resulta sorprendente que sea probable que electrificar el transporte mejore la calidad del aire", indicó Selin. "Una gran cantidad de trabajo ha mostrado que abandonar los combustibles fósiles puede tener un beneficio sustancial en la calidad del aire, además de ayudar a mitigar el cambio climático".

Y, por ese motivo, añadió, "las políticas e incentivos que promueven los coches eléctricos son... importantes tanto para promover la salud pública como para mitigar el cambio climático".

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Renewable and Sustainable Energy Reviews.

Más información

La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. ayuda a separar los hechos de la ficción sobre los VE.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: H. Oliver Gao, MS, PhD, director, systems engineering, and associate director, Cornell Program in Infrastructure Policy, Cornell University, Ithaca, N.Y.; Noelle Selin, PhD, professor and director, technology and policy program, Institute for Data, Systems and Society, Massachusetts Institute of Technology, Cambridge, Mass.; Renewable and Sustainable Energy Reviews, Nov. 28, 2022, online

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