Biznaga ¿es seguro su uso?

Biznaga ¿es seguro su uso?
La biznaga posee sustancias, como el khellin o la quelina, a las que se adjudican propiedades medicinales. | Foto: GETTY IMAGES

Qué es la biznaga

La biznaga (Ammi visnaga), también llamada viznaga o visnaga, es una hierba que pertenece a la familia Apiaceae, originaria de Egipto. Sus frutos secos se aprovechan con fines medicinales, ya que de ellos se pueden obtener sustancias químicas, como el khellin, que parecen relajar y ensanchar los vasos sanguíneos, disminuir las contracciones del corazón, abrir los pulmones, aumentar el "colesterol bueno" y combatir virus, hongos y bacterias. Sin embargo, la evidencia que respalda estos usos es insuficiente.

Las personas suelen preparar un "extracto" que se obtiene removiendo el khellin y disolviéndolo en un líquido, y, aunque con menor frecuencia, también se pueden prepararse infusiones. Sin embargo, se aconseja que un profesional de la salud sea quién supervise estos usos.

Muchos medicamentos de venta con receta médica, como amiodarona, nifedipina y cromoglicato, han sido desarrollados a partir de la biznaga.

Los expertos resaltan que la biznaga no debe confundirse con la mala hierba del obispo o planta camaleón (Houttuynia cordata). Las dos especies contienen las mismas sustancias químicas y funcionan de manera similar en el cuerpo. Pero, mientras la biznaga suele ser utilizada para tratar enfermedades cardíacas y pulmonares, la mala hierba del obispo se centra en las enfermedades cutáneas.

Otros nombres:

Ammi, Ammi daucoides, Ammi visnaga, Ammi Visnage, Bischofskrautfruchte, Bishop's Weed, Bishop's Weed Fruit, Daucus visnaga, Fenouil Annuel, Fruits de Khella, Herbe aux Cure-Dents, Herbe aux Gencives, Khellin, Khelline, Noukha, Toothpick Ammi, Toothpick Plant, Visnaga, Visnagae, Visnagafruchte, Visnaga Fruit, Visnagin.

Para qué se usa

Según informa Natural Medicines, en su sitio sobre suplementos dietéticos y terapias alternativas y complementarias, los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se ha demostrado su seguridad y eficacia. Como algunas de estas afecciones son potencialmente serias, se aconseja consultar a un profesional de la salud.

Investigación preliminar sugiere que la ingesta de quelina, un químico presente en la biznaga, ayudaría a tratar problemas de pigmentación provocados por la psoriasis y el vitiligo. También se la utiliza para afecciones respiratorias como asma, bronquitis, tos y tos ferina, y enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, incluyendo presión arterial alta, ritmo cardíaco irregular, insuficiencia cardíaca congestiva, dolor en el pecho, arterioesclerosis y colesterol alto.

Además, desde la medicina tradicional se indica que la biznaga podría ser una opción contra la diabetes, cólicos y calambres abdominales, trastornos del hígado y de la vesícula, cálculos renales, retención de líquido, dolor menstrual y síndrome premenstrual, tratar heridas, enrojecimiento e hinchazón de la piel, y picaduras venenosas.

Dosis

No se ha comprobado una dosis segura o efectiva de biznaga para adultos y niños, por lo que se recomienda evitar su uso.

Preocupación sobre su uso

La biznaga no se considera segura cuando se toma en dosis altas o se utiliza por un largo período de tiempo, ya que puede causar efectos secundarios como problemas hepáticos, náuseas, mareos, estreñimiento, falta de apetito, dolor de cabeza, picazón, problemas para dormir y sensibilidad de la piel a la luz solar.

Tampoco se recomienda su uso durante la lactancia o embarazo, ya que el khellin, puede provocar contracciones uterinas, elevando el riesgo de abortos involuntarios.

Interacciones

Se registró que el consumo de biznaga podría causar ciertas interacciones con los siguientes tipos de medicamentos, por lo que se recomienda no combinarlos:

  • Digoxina (Lanoxin). Esta advertencia también se extiende para las hierbas que contienen glucósidos cardíacos, por lo que puede actuar de forma similar a la digoxina: eléboro negro, raíces de cáñamo canadienses, hoja de digitalis, jaramago, escrofularia, raíces del lirio del valle, agripalma, hoja de laurel, planta de adonis vernal, raíz de vencetósigo, escamas de la cebolla albarrana, estrella de Belén, semillas de estrofanto y uzara.
  • Medicamentos que producen fotosensibilidad, como amitriptilina (Elavil), ciprofloxacina (Cipro), norfloxacina (Noroxin), lomefloxacina (Maxaquin), ofloxacina (Floxin), levofloxacina (Levaquin), esparfloxacina (Zagam), gatifloxacina (Tequin), moxifloxacino (Avelox), trimetoprim / sulfametoxazol (Septra), tetraciclina, metoxaleno (8-metoxipsoraleno, 8-MOP, Oxsoralen) y Trioxsaleno (Trisoralen).
  • Medicamentos que pueden dañar el hígado, como acetaminofeno (Tylenol y otros), amiodarona (Cordarone), carbamazepina (Tegretol), isoniazida (INH), metotrexato (Rheumatrex), metildopa (Aldomet), fluconazol (Diflucan), itraconazol (Sporanox), eritromicina (Erythrocin, Ilosone, otros), fenitoína (Dilantin), lovastatina (Mevacor), pravastatina (Pravachol), y simvastatina (Zocor), entre otros. Esta advertencia también se extiende a hierbas y suplementos que pueden tener efectos sobre el hígado, como borraja, chaparral, y uva de oso, entre otros.

Actualmente, no se conoce ninguna interacción con alimentos.

Fuentes consultadas:

Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Natural Medicine, Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales.

ThePlantList.

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