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Los problemas de salud de Nelson Mandela
Por Miriam Guzmán
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Adiós, Nelson Mandela
El 18 de julio había cumplido 95 años. Tras pasar por un "estado vegetativo", varias internaciones y una infección pulmonar que lo persiguió 27 años, "Madiba", como le llamaban los sudafricanos con cariño, murió hoy, 5 de diciembre de 2013.
Con Mandela en condición crítica, su familia comenzó a pelear por su descanso eterno. Familiares llegaron a la corte ya que uno de sus nietos mandó exhumar los cuerpos de tres de sus hijos para poder ser enterrados en el cementerio donde el líder político quería ser sepultado.
En buenas manos
El presidente sudafricano Jacob Zuma, quien fue vocero de la condición de Mandela, fue dando durante todo este año información sobre la condición del líder contra el apartheid. Llegó a necesitar asistencia mecánica para respirar.
Sus órganos están fallando
"Mandela tiene paralizados el 50% del hígado y los riñones", lo cual es una "amenaza a su vida", informaron los médicos a principios de julio. Pero Mandela resultó ser muy fuerte y sobrevivir hasta hoy. Murió en su casa de Johannesburgo.
El ex presidente sudafricano había ingresado a finales del mes de marzo al hospital debido a una infección pulmonar. Ésa fue la tercera ocasión en la que fue internado en 2013 y la quinta en los últimos dos años.
Luego que su condición general mejoró “en forma constante y gradual” tras la crisis de marzo, fue dado de alta y atendido en su residencia. Pero los problemas respiratorios que comenzó a sufrir durante sus 27 años en la cárcel resurgieron.
Un problema común
Millones de personas en los Estados Unidos tienen enfermedades pulmonares. Si se reunieran todos los tipos de enfermedades del pulmón, conformarían la tercera causa de muerte en el país, explica la Biblioteca Nacional de Medicina.
A finales de 2012 Mandela estuvo hospitalizado durante 18 días. “Los médicos han terminado los análisis y éstos han revelado una reaparición de una infección pulmonar previa, para la que Madiba está recibiendo el tratamiento adecuado”, informó en ese momento la Presidencia de Sudáfrica.
Además, en esa misma internación, se agregó una nueva complicación médica, ya que el ex líder tuvo que ser operado para extraerle unos cálculos biliares.
En enero de ese año también fue internado nuevamente por una infección respiratoria. “Mandela sufre las condiciones que se han desarrollado durante años”, explicó el vicepresidente sudafricano Kgalema Motlanthe. Siempre la persistente infección pulmonar.
Las afecciones pulmonares de Mandela tuvieron su inicio durante el largo cautiverio en la prisión de Robben Island, cerca de las costas de Ciudad del Cabo, donde pasó 27 años en prisión condenado por el régimen del apartheid. En esta etapa enfermó de tuberculosis.
Es una infección bacteriana causada por un germen llamado Mycobacterium tuberculosis. La bacteria suele atacar los pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. La TB se disemina a través del aire, cuando una persona con TB pulmonar tose, estornuda o habla.
Éstos incluyen: tos que dura tres semanas o más y en la que se puede expulsar sangre, dolor de pecho, fiebre, fatiga, pérdida de peso involuntaria, pérdida de apetito, escalofríos y sudoración nocturna. Con información del Instituto Nacional de Salud.
En 2001, once años después de su liberación, Madiba también fue tratado de esta afección. Según su portavoz, el tumor que tenía alojado era microscópico, por lo que no se iba a reducir su esperanza de vida. Después de siete sesiones de terapia con radiación, pudo ganarle a este padecimiento.
Con la edad, Mandela eligió la privacidad, por eso se mantuvo al margen de los reflectores y de las cámaras de televisión. Su última aparición pública fue en julio de 2010, cuando presenció la final de la Copa del Mundo en el estadio de fútbol de Johannesburgo.
Ícono mundial
Galardonado con un premio Nobel de la Paz, en 1993, Mandela no sólo ha sido un referente en su país. También ha inspirado a muchos líderes políticos e incluso, recientemente acuñaron su imagen a uno de los nuevos billetes sudafricanos.