Cuál es el mejor tratamiento de la influenza para ti

Cuál es el mejor tratamiento de la influenza para ti
| Foto: ISTOCK

Con esta temporada de influenza que no da señales de aminorar, y con los reportes de escasez de los medicamentos antivirales y las vacunas contra la influenza en algunos lugares, más estadounidenses están buscando otras maneras para protegerse.

Según informaciones recientes, incluso algunas de estas terapias "alternativas" contra la influenza, como los suplementos dietéticos, están siendo recomendadas por algunos farmacéuticos.

Más personas están también poniéndose mascarillas quirúrgicas o respiratorias para mantener alejados a los gérmenes de la influenza. Y algunas han conseguido recetas para esteroides y antibióticos si se han enfermado con el virus.

¿Funcionan realmente algunas de estas estrategias? Y ¿qué debes hacer si no puedes encontrar un antiviral como Tamiflu o un lugar para ponerte la vacuna contra la influenza? Aquí encontrarás lo que dicen nuestros expertos.

Vacuna contra la influenza y los fármacos antivirales

Los periódicos y las televisoras en todo Estados Unidos han reportado que algunos consumidores han estado teniendo dificultades para encontrar la vacuna contra la influenza y medicamentos antivirales recetados como oseltamivir (el Tamiflu y genéricos son con mayor frecuencia, los más recetados) y zanamivir (Relenza). De alguna manera estos medicamentos pueden disminuir los síntomas y reducir la duración de la influenza.

De acuerdo a los Centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC), ha habido escasez de la vacuna y de los antivirales en algunos lugares, en especial del genérico oseltamivir en cápsula y en polvo (que se mezcla con agua para aquellos que tienen problemas para tragar cápsulas).

Si aún no te has puesto la vacuna (y aún es importante hacerlo) y en el consultorio de tu médico no la tienen, consulta el sitio de los CDC Buscador de la vacuna contra la influenza o el Buscador para la vacuna en el mapa de salud para ver si está disponible en tu área. Consulta por teléfono antes de ir y ten en cuenta que puedes no tener opción acerca de cuál vacuna contra la influenza te pongan, dicen los CDC.

Si te has enfermado de influenza y tu médico piensa que eres candidato para tomar un antiviral, y las personas de otro modo saludables por lo general no lo son, puede ser necesario hacer un poco de trabajo de detective para encontrarla, dice Michael Hochman, M.D., M.P.H., director del Centro de ciencias para los sistemas de salud Gehr en la escuela de medicina Keck en USC en Los Angeles.

En el Centro, las enfermeras se mantienen informadas acerca de cuáles farmacias tienen antivirales en existencia, así que pregunta si el consultorio de tu médico tiene información parecida. O consulta los sitios web de las farmacias, algunos tienen avisos sobre la disponibilidad de antivirales, o llama directamente a las farmacias. Bueno saber: Si necesitas el polvo oseltamivir y está agotado, los farmacéuticos tienen ahora permiso de los CDC para hacer el compuesto sacándolo de las cápsulas.

Si el precio es una preocupación, ten en cuenta que muchas de las aseguradoras de salud están actualmente cubriendo el Tamiflu como su genérico o medicamentos de marca del "nivel" de precio más bajo. También puedes consultar sitios web tales como GoodRx donde puedes descargar un cupón que te permitirá comprar osetamivir en Walmart por menos de $52.

Suplementos y homeopatía

Según la revista Nutrition Business Journal este año, los estadounidenses gastarán cerca de $3 mil millones en suplementos dietéticos promocionados para ayudar a evitar el resfriado y la influenza, o a minimizar sus síntomas.

La baya del saúco conocida en Estados Unidos como elderberry, (cuya presentación viene en forma líquida, en tabletas, en gomitas y té y se afirma que alivia la congestión). El elderberry, que se muestra en la foto arriba y el producto homeopático Oscilococcinum, que se comercializa para "aliviar temporalmente los síntomas de algo como la influenza", parecen estar en gran demanda, y ya están agotados en algunas tiendas.

Sin embargo, ya sea botánico como el elderberry o el aceite de orégano, una vitamina o un mineral, o un remedio homeopático como Oscillococcinum, "no hay buenas investigaciones para ninguno de ellos", dice Marvin M. Lipman, M.D., consultor médico en jefe para Consumer Reports.

La palabra clave aquí es "bueno", comenta Lipman y mientras hay estudios preliminares pequeños que han mostrado algunas posibilidades prometedoras en su efecto reductor de los síntomas parecidos a la influenza del elderberry y del aceite de orégano, se necesitan estudios más rigurosos, extensos y prolongados.

En el caso de la vitamina D, algunas investigaciones sugieren que los suplementos pueden reducir ligeramente el riesgo de infección en las vías respiratorias superiores como un resfriado o influenza. Sin embargo, esos resultados fueron observados principalmente en personas con una gran deficiencia de la vitamina.

"La evidencia sobre la vitamina D como tratamiento o protección contra la influenza en personas quienes ya tienen niveles normales de esta vitamina es bastante débil", dice Lipman, quien recomienda consultar con el médico si tienes dudas sobre tus niveles de vitamina D.

Y, comenta Heather Free, Pharm D., vocera de la Asociación estadounidense de farmacéuticos y que ejerce como farmacóloga en el área de Washington, D.C.; los suplementos son muy poco regulados por la Administración de alimentos y medicamentos (FDA).

"Así que no sabemos con exactitud cuál es la composición de ese producto", explica.

Los productos homeopáticos, que son clasificados por la FDA como medicamentos y pueden estar en los estantes de las farmacias junto con los fármacos de venta libre, son un asunto diferente. En homeopatía, un presunto ingrediente activo, en Oscillococcinum, extracto de corazón e hígado de patos salvajes, es diluido al punto de que es prácticamente indetectable.

Según Lipman, no existe ninguna evidencia sólida que demuestre que la homeopatía funciona. La Comisión Federal de Comercio dice que "las afirmaciones de productos homeopáticos no están basadas en los métodos científicos modernos". Y la revisión de investigación de 2015 del grupo independiente Cochrane Collaboration encontró que no hay estudios de calidad que demuestren que el Oscillococcinum alivia los síntomas de la influenza.

Consumer Reports se comunicó con Boiron, el fabricante de Oscillococcinum. En una declaración a través de correo electrónico, un representante de Boiron escribió, "Oscilococcinum tiene considerable satisfacción de los usuarios (y una garantía de devolución de su dinero)".

La declaración también dice: "Oscillococcinum ha demostrado en 2 ensayos clínicos doble ciego controlado con placebo aleatorizados que sí ayuda a disminuir la gravedad y reduce la duración de los síntomas similares a la influenza".

¿Qué debes hacer si tienes influenza? A menos de que seas candidato para un antiviral, nuestros expertos recomiendan estrategias como descanso, tomar mucho líquido y usar analgésicos de venta libre como lo indique el médico. También puedes seguir la guía día a día para el tratamiento del resfrío y la influenza de Consumer Reports.

Mascarillas quirúrgicas y respiratorias

Si recientemente has estado en la sala de espera de un consultorio médico, o en el centro comercial, probablemente has visto personas que están usando mascarillas de papel sobre la boca y nariz.

"Ahora en nuestra oficina, normalmente repartimos mascarillas a las personas que vienen con síntomas de influenza como tos, goteo nasal y/o fiebre", dice Lipman.

Mientras la mayoría de los estudios sobre las mascarillas han sido realizados en centros de atención médica, algunos sugieren que pueden ayudar a prevenir la influenza en otras situaciones también.

Por ejemplo, un estudio de la universidad de Michigan encontró que los estudiantes universitarios que viven en los dormitorios y usaron mascarillas a la vez que mantuvieron buenas prácticas de higiene de manos por 6 semanas tuvieron índices más bajos de enfermedades parecidas a la influenza que aquellos que no lo hicieron.

"La mascarilla puede ayudar a bloquear el virus de la influenza, que viaja a través del aire en gotitas cuando una persona infectada tose o estornuda", explica Lipman. También puede ayudar a evitar que te pases el virus de las manos a la boca o nariz.

Si tienes un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza, por ejemplo si tienes más de 65 años o tienes un sistema inmune comprometido, considera usar mascarillas ya sea que estés en un área que se encuentra llena de gente, como una sala de cine que esté llena, dice Lipman. Y usa una si estás enfermo y vas a estar rodeado de otras personas, o estas cuidando a alguien con influenza.

Por último, considera usar una mascarilla si vas a ir a un consultorio médico, o si vas a viajar en avión, especialmente si las personas a tu alrededor parecen estar enfermas.

Actualmente hay 2 tipos de mascarillas disponibles: las mascarillas quirúrgicas (disponibles en las farmacias y en línea), diseñadas para bloquear partículas grandes que pueden llevar los virus y las respiratorias N-95 (disponibles en algunas ferreterías, suministros médicos y tiendas de artículos de oficina y en línea), que impiden el paso de partículas aún más pequeñas.

Según un estudio de 2009 publicado en la revista médica JAMA, ambas parecen funcionar igual de bien. Solo asegúrate que se fije bien alrededor de tu boca y nariz. Para más consejos sobre las mascarillas y la influenza, mira lo que dicen los CDC.

Esteroides y antibióticos

Si tienes fiebre alta y te sientes muy mal, puedes sentirte tentado de pedirle antibióticos a tu médico. Pero estos solamente funcionan para las infecciones bacteriales, no para las virales como la influenza. Y usar medicamentos innecesariamente puede contribuir a un aumento de bacterias resistentes a los antibióticos e infecciones bacteriales que son difíciles o imposibles de curar, dice Lipman.

Sin embargo, algunas veces la influenza puede llevar a complicaciones que pueden ser apropiadas para tratar con antibióticos, como la neumonía bacteriana. Según la farmacéutica Heather Free, las infecciones secundarias como la faringitis estreptocócica pueden también ser tratadas con antibióticos.

Algunos médicos pueden también recetar esteroides como la prednisona para detener los síntomas como la tos que se presenta a causa de la inflamación producida por el virus de la influenza.

Sin embargo, esto es potencialmente peligroso, porque los esteroides deprimen el sistema inmune, haciendo más difícil luchar contra las infecciones, dice William Schaffner, M.D., profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas en la escuela de medicina en la universidad de Vanderbilt en Nashville.

Por lo general, los esteroides deben ser considerados para la influenza solo para las personas que fueron hospitalizadas con sibilancia grave a causa de un problema subyacente como una enfermedad pulmonar obstructiva crónica o asma, agrega Lipman. Incluso entonces, la revisión de Cochrane en 2016 encontró que los pacientes hospitalizados por influenza que recibieron esteroides tuvieron un riesgo mayor de muerte comparados con aquellos que no los tomaron, principalmente de infecciones contraídas en hospitales.

"No existe evidencia sólida que los esteroides funcionen y sabemos que estos tienen efectos secundarios" dice Hochman.

Así que a menos que tengas una infección bacteriana o problemas en los pulmones, evita los antibióticos y los esteroides para la influenza. En su lugar, sigue estas fases de tratamiento si te enfermas. "Las cosas más valiosas que puedes hacer son las cosas más simples, como darle a tu cuerpo tiempo para descansar y quédate en casa para proteger a los demás", dice Hochman.

Si quieres leer más, visita Consumer Reports

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