Qué hacer para reducir el agrandamiento de la próstata

Después de los 50 años la mitad de los hombres pueden mostrar síntomas de hiperplasia prostática benigna, es decir, agradamiento de próstata.

Afortunadamente, existen distintos hábitos y medidas que se pueden tomar para controlar estos signos y prevenir cualquier clase de problemas.

Hombre mayor haciendo ejercicio. Una actividad que ayuda a controlar los signos de agrandamiento de próstata. | Foto: GETTY IMAGES

La hiperplasia prostática benigna, comúnmente llamada agrandamiento de la glándula prostática, es una afección frecuente en los hombres a medida que envejecen.

La próstata es una parte del aparato reproductor masculino que se encuentra debajo de la vejiga y delante del recto. Tiene el tamaño aproximado de una nuez y su función es producir el líquido que forma parte del pene.

Si el agradamiento de próstata no se trata puede empeorar gradualmente, causando distintos síntomas:

  • Problemas para orinar.
  • Flujo de orina débil o que se detiene y vuelve a comenzar.
  • Goteo después de orinar.
  • Necesidad de orinar frecuentemente o con urgencia.
  • Incremento de la frecuencia con que se orina por la noche.

En raras ocasiones, esta afección puede causar infecciones de la vías urinarias, sangre en la orina o imposibilidad de orinar.

Cabe destacar que el tamaño de la próstata no determina la gravedad de los síntomas. En algunos casos se pueden presentar severos problemas cuando el agradamiento no es significativo, mientras que en otros casos de mayor agradamiento los signos son leves.

Además del envejecimiento, otros factores pueden influir en el agradamiento de próstata, como los antecedentes familiares, tener sobrepeso u obesidad, o padecer afecciones crónicas, como enfermedad cardíaca o diabetes.

Cómo se trata el agrandamiento de próstata

En la mayoría de los casos de agradamiento de próstata los hombres no manifiestan complicaciones severas, sin embargo, la retención urinaria aguda que esta afección provoca, a la larga, puede dañar los riñones y desencadenar en peligros graves para la salud.

Por ello, deberás consultar a un médico si presentas alguno de los síntomas antes desarrollados. Para prevenir complicaciones, también se conseja que los hombres mayores de 50 años realicen visitas anuales al médico.

Tras realizar un examen, el profesional de la salud puede recomendar distintas opciones para tratar el agrandamiento de próstata:

Medicamentos

  • Alfabloqueantes: relajan los músculos del cuello de la vejiga y las fibras musculares de la próstata.
  • Inhibidores de 5-alfa reductasa: achican la próstata.
  • Tadalafilo: generalmente se usa contra la disfunción eréctil, aunque también es efectivo contra el agrandamiento de próstata.

Terapias mínimamente invasivas o quirúrgicas

  • Resección transuretral de la próstata: se introduce un endoscopio iluminado en la uretra y el médico extrae todo salvo la parte externa de la próstata.
  • Incisión transuretral de la próstata: se introduce un endoscopio iluminado en la uretra y el médico realiza cortes pequeños en la próstata para facilitar el paso de la orina a través de la uretra.
  • Terapia transuretral por microondas: se introduce un electrodo especial a través de la uretra hasta la zona de la próstata, y las microondas del electrodo destruyen la parte interna de la próstata agrandada.
  • Terapia con láser: se usa un láser de alta energía para destruir el exceso de tejido prostático.

Cómo reducir los síntomas

Los expertos advierten que no existen recetas o productos mágicos para reducir el tamaño de la próstata inmediatamente.

Sin embargo, incorporar un estilo de vida saludable puede ser especialmente útil para controlar los síntomas que esta afección causa. Prueba:

  • Evitar o limitar el consumo de bebidas por la noche, preferentemente entre una o dos horas antes de acostarte.
  • Evitar o limitar el consumo de cafeína y alcohol, ya que este tipo de bebidas pueden aumentar la micción y la irritación de la vejiga.
  • Evitar o limitar el consumo de medicamentos que dificultan orinar, como descongestionantes o antihistamínicos. 
  • Evitar las largas esperas para ir al baño, ya que esto puede estirar excesivamente el músculo de la vejiga y causar daño. 
  • Entrenar a la vejiga con "visitas programadas al baño", es decir, intentar orinar en los mismos horarios.
  • Mantener una dieta saludable, rica en frutas, vegetales, legumbres, cereales y carnes magras. Esta también debe verse acompañada por actividad física regular, ya que la obesidad está asociada al agrandamiento de la próstata.

También existen ciertos suplementos que se han mostrado beneficiosos contra los síntomas de hiperplasia prostática benigna, como extractos de beta-sitosterol, licopeno, o palma enana americana. Sin embargo, estos productos solo deben utilizarse bajo recomendación y supervisión profesional.

Para recordar:

Hasta contar con evidencia científica significativa proveniente de ensayos en humanos, las personas interesadas en utilizar terapias a base de hierbas y suplementos deben tener mucho cuidado.

No abandones ni modifiques tus medicamentos o tratamientos, antes habla con el doctor sobre los potenciales efectos de las terapias alternativas o complementarias.

Recuerda, las propiedades medicinales de las hierbas y suplementos también pueden interactuar con los fármacos recetados, con otras hierbas y suplementos, e incluso alterar tu dieta.

Fuentes consultadas: Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Clínica Mayo.