Enfermedad celíaca en niños y adolescentes ¿qué debes saber?

Enfermedad celíaca en niños y adolescentes ¿qué debes saber?
Para muchos niños y adolescentes puede resultar difícil asimilar la celiaquía. | Foto: ISTOCK

Debido a que los signos y síntomas que provoca la enfermedad celíaca pueden confundirse fácilmente con otras afecciones, se la suele conocer como la "enfermedad de muchas caras". Muchos especialistas creen que esto se debe al escaso conocimiento sobre esta condición, motivo por el cual la mayoría de las personas que la padecen nunca llegan a recibir un diagnóstico. Por eso, aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre desde su etapa temprana.

La enfermedad celíaca, también conocida como Esprúe o Enteropatía sensible al gluten, es un trastorno digestivo que produce daños en el revestimiento del intestino delgado y es provocado por el consumo de alimentos que contienen gluten. Esta es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno, en algunos casos la avena, y en alimentos elaborados con estos ingredientes.

La dieta no es el único aspecto en el que deben cuidarse quiénes padecen esta enfermedad, ya que el gluten también puede estar en suplementos alimenticios y vitaminas, dentífricos, bálsamos para labios, labiales, productos para el cabello y la piel, y ocasionalmente, en medicamentos.

Otro característica de esta condición es que se creía que solo afectaba niños, aunque actualmente se sabe que puede aparecer en cualquier edad y afecta entre el 1 y 2% de la población mundial. Además de la enfermedad celíaca, existen dos tipos de trastornos relacionados con el gluten, la alergia al trigo y sensibilidad al gluten no celíaca.

Impacto en niños y adolescentes

Actualmente se desconoce qué causa esta enfermedad, pero, la Academia Americana de Pediatría (AAP) señala que aproximadamente entre el 35 y el 40 % de las personas son portadoras de uno o ambos genes celíacos, llamados HLA-DQ2 y DQ8. Este grupo se consideran "en riesgo" de celiaquía, aunque solo un pequeño porcentaje contraerá la enfermedad. Además, los niños con ciertas afecciones o síndromes pueden correr mayor riesgo de padecerla, entre ellas se destacan:

  • Deficiencia selectiva de IgA.
  • Diabetes tipo 1.
  • Síndrome de Down.
  • Síndrome de Turner.
  • Síndrome de Williams.
  • Tiroiditis autoinmune.

Los síntomas de esta condición varían según la edad. Los niños pequeños pueden experimentar problemas de crecimiento, diarrea o flatulencias, mientras que los más grandes o adolescentes pueden experimentar dolor abdominal, vómitos y estreñimiento.

Otras señales son los sarpullidos, anemia por deficiencia de hierro que no responde a los suplementos, pruebas de función hepática elevadas y problemas óseos (osteoporosis).

Los médicos pueden realizar diferentes pruebas para saber si se padece esta condición, como de densidad ósea, colesterol, conteo sanguíneo, nivel de folato, hierro, vitamina D, B12 o fertilidad. Sin embargo, esta es una enfermedad que no tiene cura y la única manera que los síntomas desaparezcan y la vellosidad intestinal sane, es mediante un dieta libre de gluten de por vida.

Esto puede resultar difícil de aceptar para muchos niños y adolescentes, ya que deberán idear una dieta por fuera de los alimentos tradicionales. Sin embargo, con el tiempo y enseñando a las personas que los rodean que implica tener enfermedad celíaca, la tarea de encontrar una alimentación adecuada se volverá más sencilla.

KidsHealth informa que, en muchos casos, los niños pueden consumir gluten accidentalmente. Esto no tiene porque representar un problema, ya que, aunque una pequeña ingesta puede causar una inflamación en el intestino, probablemente no ocasionará síntomas inmediatamente.

Normalmente el tejido que recubre el intestino delgado se regenera completamente en tres o cuatro días, por lo que, después de un pequeño incidente, las células dañadas serán reemplazadas por otras nuevas.

Qué comer

Los alimentos como carne, pescado, frutas, vegetales, arroz y patatas, sin aditivos ni condimentos, no contienen gluten y son parte de una dieta balanceada. Se puede comer pan, pasta y otros alimentos libres de gluten que ahora son más fáciles de encontrar en las tiendas. También pueden comer papa, arroz, soya, amaranto, quinua, trigo sarraceno o harina de frijol en lugar de harina de trigo.

Al momento de hacer las compras, los profesionales recomiendan leer las etiquetas de los alimentos, especialmente aquellos en conserva, congelados y procesados, para descartar que contengan gluten. También se puede preguntar en restaurantes o al anfitrión de una cena o fiesta si hay disponible un menú libre de gluten.

En el caso de las escuelas, se encuentran ligadas por ley a ofrecer opciones para niños celíacos durante los almuerzos si sus necesidades están respaldadas por una declaración firmada por un médico licenciado.

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