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Cirujanos "tuitean" mientras operan

En un caso de mala praxis en Dallas, Texas, una mujer de 61 años murió durante un procedimiento cardíaco menor, y los abogados de la familia descubrieron que el anestesista había estado chateando y usando google durante la operación. 

El médico admitió que texteaba, navegaba internet y leía libros electrónicos durante las cirugías, pero se defendió diciendo que eso no le hacía distraerse de su principal trabajo: monitorear los signos vitales de un paciente durante una cirugía. Por supuesto, su defensa no resultó creíble.

Cirujanos "tuitean" mientras operan
| Foto: THINKSTOCK

En el caso en juicio, la mujer murió a causa de que su cerebro dejó de recibir oxígeno por más de 5 minutos, el tiempo necesario para que este órgano comience a morir. Y esto ocurrió, según el testimonio del cirujano, sin que el anestesista siquiera se percatara.

Otros casos revelan un problema creciente que involucra las malas prácticas médicas, el desinterés por el paciente —en otro juicio polémico un médico hizo al menos 10 llamadas telefónicas durante una operación— y con un hábito que crece y, al parecer, resulta incontrolable.

Un estudio publicado en el Journal of Medical Physics comprobó que el 66% de los cirujanos utilizan sus celulares o tabletas durante sus cirugías. Es cierto que en algunos casos es con fines profesionales, por ejemplo, para documentar un daño en un intestino, pero en la mayoría de los casos es por razones absolutamente ajenas al paciente.

Este trabajo resaltó que, además del obvio riesgo para el paciente, las ondas que emiten los celulares pueden afectar a aparatos que son vitales durante una intervención, por ejemplo, los monitores cardíacos.

Un reporte de la Medical Devices Agency del Reino Unido reveló que el uso de celulares afecta el funcionamiento de aparatos de monitoreo de signos vitales en un 4%, un margen que puede significar para un paciente la diferencia entre la vida o la muerte.

Esta entidad recomienda que se restrinja el uso de celulares y dispositivos electrónicos en las salas de operación. La única excepción sería si su uso es para absoluto beneficio del paciente.

La Administración de Drogas, Alimentos y Tecnología de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), sólo tiene como antecedente una recomendación de 1979, en la era pre celulares, en la que indica que todos los equipos de una sala de cirugía deben ser inmunes a cualquier interferencia electrónica.

Sin embargo, los expertos dicen que la FDA debería ya estar pensando en actualizar esos consejos. El doctor Peter Papadakos, profesor de Anestesiología en la Universidad Rochester, asegura que la nueva tecnología tiene un componente adictivo y que hay que atacar el problema ya, para que no ocurran más muertes.

En una reciente conferencia de la Asociación Americana de Anestesiólogos, se presentó una investigación que prácticamente denunció que el 54% de los cirujanos que practican cirugías de alta complejidad usaba su celular en la sala de operaciones. "Es muy simple: si textean, leen o twitean, no prestan atención", enfatiza el doctor Papadakos.

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