Usted y sus amigos ya se vacunaron. ¿Por qué socializar de nuevo da tanto miedo?

VIERNES, 23 de abril de 2021 (HealthDay News) -- Heather Gould, una coordinadora de bodas de Sonoma, California, siempre ha tenido cierta ansiedad social.

Antes de la pandemia, le daban náuseas y se lo pensaba dos veces si tenía que salir. Pero Gould se obligaba, y lograba hablar todo lo necesario durante los eventos de la industria y las reuniones con los clientes sin revelar sus inseguridades.

Usted y sus amigos ya se vacunaron. ¿Por qué socializar de nuevo da tanto miedo?

Pero ahora, tras más de un año de interactuar solo con sus amigos y familiares más allegados, las dificultades que ya había conquistado parecen inaguantables.

"Tuve mi primera reunión presencial con un cliente hace un mes", comentó. "Estaba tan nerviosa que tuve que ponerme crema de CBD, porque estaba temblando. Literalmente tuve que darme una charla a mí misma y decirme que solo tenía que volver a la lucha y comenzar a hacerlo de nuevo, y que mejoraría. Y ha sido más o menos la misma sensación cada vez que he tenido que ir a una reunión".

Gould no es la única que se siente así. Un estudio reciente de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association) encontró que alrededor de la mitad de los estadounidenses se sentían ansiosos sobre las interacciones presenciales, un fenómeno que los expertos han denominado "ansiedad de reingreso".

Kimberly Quinn, profesora de psicología y coordinadora del Programa de Bienestar y Éxito del Colegio Champlain en Burlington, Vermont, lo ve mucho en el trabajo.

"Mis estudiantes tienen la opción de si desean venir a clase físicamente, y estamos hablando de caminar unos 200 metros pies (60 metros)", comentó. "Tengo de 16 a 20 estudiantes en cada clase, y todos dijeron que deseaban aprender de forma presencial. Pero cuando llegó el semestre de primavera, dos o tres vinieron presencialmente, los demás estaban en la pantalla aunque vivían a unas pulgadas del aula".

Quinn dijo que sus estudiantes se han acondicionado tanto a las pantallas de sus computadoras que son casi incapaces de salir de sus habitaciones, aunque haga un tiempo magnífico. Ha sido tan malo que el personal de Champlain ha estado organizando actividades y regalando videoconsolas para tentar a los adultos jóvenes a socializar.

"Al mismo tiempo, afirman que el aprendizaje virtual no funciona para ellos", apuntó Quinn. "Piense en eso. 'No es bueno para mí, pero no voy a caminar 200 pies para ir a clase'. Y las tasas de ansiedad y depresión se han disparado".

Reintegrarse en la sociedad será más difícil para algunos, aseguró, porque las actividades como hacer cuarentena y trabajar desde casa pueden reforzar la conducta de evitación de forma accidental. Esto conduce a que las personas se vuelvan más sensibles al llamado circuito de preocupación del sistema de lucha o huida del cerebro.

"Cada vez que un estudiante falta a clase, recibe una dosis de 'me libré del peligro'", apuntó Quinn. "Hay un alivio inmediato, que sabemos que empeora. La conducta de faltar a clase, o lo que sea que estén evitando, se fortalece, es más fuerte la próxima vez: eligen la opción virtual dos veces a la semana, luego tres, y luego cuatro".

Sanjna Selva, estudiante de último año del Colegio Skidmore en Saratoga Springs, Nueva York, dijo que para ella el confinamiento de 2020 fue difícil, pero que ahora disfruta de su ritmo diario.

"Siento que me he asentado en un patrón que sé qué funciona para mí, y cómo hacer que funcione para mí", señaló. "También he llegado a realmente disfrutar del tiempo que paso sola. No disfruto de 10,000 llamadas por Zoom al día, pero me gusta estar con unas pocas personas particulares, que no sea apabullante".

En otoño, Selva planifica hacer un postgrado en la ciudad de Nueva York. Está emocionada, pero también nerviosa.

"Creo que lo que más ansiedad me provoca es la idea de pasar de este mundo tan aislado y tranquilo a uno en que todo sucede a la vez y estoy rodeada de personas", dijo.

El coronavirus en sí contribuye a su preocupación, pero lo que más le preocupa a Selva es la energía que hay que gastar para socializar. Además, cree que su capacidad para las conversaciones casuales se ha deteriorado durante la pandemia.

Aunque las personas podrían sentirse renuentes, el Dr. Richard Catanzaro, director de psiquiatría del Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York, enfatizó la importancia de las pequeñas interacciones.

"Se han desarrollado agujeros en el entramado social en el año anterior, porque todos estos tipos de contactos incidentales que tenemos con las personas, ya fuera ir a un bar o a un parque de atracciones o a un evento deportivo, un concierto... no hemos tenido contacto con las personas de la misma forma", dijo. "Los humanos, como la mayoría de los mamíferos, necesitan contacto. Pienso que, en sí, esto ha elevado los niveles de ansiedad de todos".

Catanzaro dijo que también es importante que las personas recuerden que no están solas con sus sentimientos.

"En este momento, si no ha experimentado algún tipo de ansiedad o alteración del estado de ánimo a lo largo del año anterior, me preocuparía por usted", apuntó "Ha sido extremadamente estresante. Creo que debemos intentar normalizar esa experiencia. No está loco por sentirse ansioso y un poco triste o estresado por lo que sucede en el mundo".

Pero si sus miedos interfieren con su funcionamiento normal, Catanzaro aclaró que es importante buscar ayuda profesional.

Desarrollar mecanismos de afrontamiento también es esencial para seguir siendo resiliente.

"Escuchar música, bailar, escribir en un diario, la meditación... todos son formas en que las personas pueden distraerse y calmarse por sí mismas", añadió Catanzaro. "Cualquier cosa que le funcione a usted es buena, menos hacer cosas nocivas. Creo que lo que debemos hacer como individuos es programar tiempo para de verdad hacer algo de autocuidado. Porque, sin eso, las cosas nos superan".

Más información

Hay más información sobre el estrés que los estadounidenses están sintiendo en el confinamiento y al salir del confinamiento en la Asociación Americana de Psicología.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Heather Gould, wedding planner, Sonoma, Calif.; Sanjna Selva, college student, Saratoga Springs, N.Y.; Kimberly Quinn, PhD, professor, psychology, Champlain College, and coordinator, Well-Being and Success Program, Burlington, Vt.; Richard Catanzaro, MD, chairman, psychiatry, Northern Westchester Hospital, Mount Kisco, N.Y.

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