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Unas peores escuelas podrían aumentar las tasas de demencia décadas más tarde

MARTES, 14 de febrero de 2023 (HealthDay News) -- ¿Qué tienen que ver la raza y la educación temprana con el riesgo de demencia de los adultos mayores?

Bastante, sugiere un nuevo estudio.

Unas peores escuelas podrían aumentar las tasas de demencia décadas más tarde

Los investigadores dedicaron décadas a monitorizar el inicio de la demencia entre casi 21,000 adultos mayores de EE. UU., antes de llegar a dos conclusiones principales.

La primera es que los adultos mayores que, en la niñez, fueron educados en unos estados que en general tenían unos años escolares más cortos, unas clases con más estudiantes, y unas tasas más bajas de asistencia presentaban un riesgo más alto de demencia después de los 65 años, en comparación con los adultos mayores criados en estados que ofrecían una educación de "alta calidad", es decir, con más días de escuela, unas clases con menos estudiantes, y una mejor asistencia.

Y la segunda es que los adultos mayores negros son mucho más propensos a haber sido criados en un ambiente educativo de "baja calidad" que sus pares blancos, lo que los pone en un riesgo mucho más alto de demencia.

¿Significa esto que el riesgo de demencia se deba a una peor educación o a un profundo racismo?

"En cierto sentido, serían ambas cosas", señaló la autora principal, Yenee Soh, investigadora postdoctoral de Kaiser Permanente del Norte de California, en Oakland.

"Una peor calidad educativa se asocia con un riesgo más alto de demencia, pero si los individuos negros están más expuestos a una peor calidad educativa, [entonces] hay una carga poblacional de demencia más alta entre los individuos negros", explicó.

Y es probable que esta carga añadida de demencia entre las personas negras, añadió Soh, tenga su origen en "las inversiones desiguales en una educación de alta calidad, debido a un racismo sistémico".

Para examinar los vínculos entre la educación infantil, la raza y la demencia, los investigadores se enfocaron en los pacientes de Kaiser Permanente que habían completado una encuesta opcional sobre la salud entre 1964 y 1972, y que tenían al menos 65 años de edad y estaban libres de demencia en 1996. Todas las personas incluidas en el análisis nacieron entre 1902 y 1931.

Alrededor de un 57 por ciento de los pacientes eran mujeres. Más o menos 1 de cada 5 pacientes era negro, y los demás eran blancos. Cerca de 4 de cada 10 no habían completado la escuela secundaria.

Los investigadores también evaluaron la calidad de la educación que era probable que cada participante hubiera recibido en su estado cuando tenía 6 años. La calidad de calificó según las proporciones entre estudiantes y maestros, la duración del año escolar, y las cifras de asistencia.

En total, entre un 21 y un 23 por ciento de los adultos mayores blancos crecieron en estados que ofrecían la educación de "la calidad más baja" a los niños de 6 años.

Entre los adultos mayores negros, estas cifras se dispararon dramáticamente, a entre un 76 y un 86 por ciento.

Tras revisar los expedientes de nuevos diagnósticos de demencia entre 1997 y 2019, el equipo encontró que los adultos mayores que se criaron en el ambiente educativo de la calidad más baja tenían significativamente más probabilidades de acabar con demencia, en comparación con los que eran de estados con la mejor educación escolar.

Soh enfatizó que los hallazgos solo resaltan una "asociación" entre la educación, la raza y el riesgo de demencia, y que no son una prueba clara de causalidad.

En cuanto al motivo de que una educación inferior pudiera aumentar el riesgo de demencia, apuntó a varios factores potenciales.

Entre estos se incluyen la posibilidad de que los niños con estos antecedentes tengan menos acceso a la atención de la salud en general, además de un riesgo más alto de obesidad, tabaquismo e hipertensión.

"Identificar a los que han experimentado una peor calidad educativa a nivel estatal podría ayudar a comprender cómo dirigir los esfuerzos para resolver estos factores", anotó Soh.

Afirmó que los hallazgos sugieren que "unas inversiones a nivel estatal en la educación sí importan respecto al riesgo de demencia, y que podría ser importante abordar los factores sistémicos que contribuyen a una distribución desigual de este tipo de inversiones en los grupos raciales y étnicos minoritarios".

Andrea Roberts, científica sénior de investigación de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, afirmó que los hallazgos no eran sorprendentes, lo que incluye a la observación de los investigadores de que las diferencias estatales en la calidad de la educación no afectan a los estadounidenses de forma equitativa.

"Aunque no podemos estar seguros de que esta asociación sea causal, los hallazgos sugieren que trabajar para aumentar la asistencia, asegurar que el año escolar dure lo suficiente, y mantener unas proporciones bajas entre estudiantes y maestros podría proteger de la demencia, además de otros problemas de la salud relacionados", planteó Roberts, que no participó en el estudio.

Pero en una nota positiva, Roberts sugirió que incluso entre los que tienen un historial de educación de mala calidad, se pueden hacer algunas cosas para reducir el riesgo de demencia a largo plazo.

"Por ejemplo, realizar suficiente actividad física, comer una dieta rica en granos enteros, frutas, verduras y frutos secos, dormir lo suficiente, aumentar las conexiones sociales, y tratar los síntomas de depresión, podría reducir el riesgo de demencia, incluso entre las personas que no tuvieron una educación de la calidad ideal", añadió.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 13 de febrero de la revista JAMA Neurology.

Más información

Para más información sobre la raza, la etnia y el riesgo de demencia, visite la Asociación del Alzheimer (Alzheimer's Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Yenee Soh, ScD, SM, postdoctoral research fellow, Kaiser Permanente Northern California, Oakland; Andrea Roberts, PhD, MPH, senior research scientist, Harvard University T.H. Chan School of Public Health, Boston; JAMA Neurology, Feb. 13, 2023

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