Una peligrosa afección ocular es poco común tras la infección con la COVID

VIERNES, 15 de abril de 2022 (HealthDay News) -- A medida que los médicos aprenden más sobre la infección con la COVID-19, encuentran que, en casos raros, parece vincularse con una preocupante afección de los ojos.

La oclusión venosa retiniana es un bloqueo de las pequeñas venas que sacan la sangre de la retina, y provoca vista borrosa. En general ocurre en personas que sufren de diabetes, aterosclerosis, hipertensión o afecciones del ojo como el glaucoma, el edema macular o la hemorragia vítrea.

Una peligrosa afección ocular es poco común tras la infección con la COVID

Y la COVID-19 quizá desencadene una oclusión venosa retiniana en las personas con estas enfermedades, sugieren los investigadores.

"Ha habido muchos informes de casos que observan el daño vascular en la retina tras la infección con la COVID-19", señaló el investigador principal, el Dr. Bobeck Modjtahedi, cirujano del ojo del Grupo Médico Permanente del Sur de California, en Pasadena.

"Anecdóticamente, muchos médicos también han observado estos eventos. Pero el riesgo real de las oclusiones vasculares retinianas tras la infección con la COVID-19 no se ha comprendido bien", apuntó.

Aunque es poco común tras la COVID-19, los investigadores encontraron un aumento en la incidencia de oclusiones venosas retinianas, pero no en las oclusiones arteriales retinianas, en los seis meses tras la COVID, cuando hicieron la comparación con seis meses antes de la infección, aclaró Modjtahedi.

"Esto podría deberse a retrasos en el diagnóstico, porque los pacientes quizá tarden algo de tiempo en buscar atención ocular tras los cambios en la vista, o podría indicar que la afección persiste tras la etapa de la infección aguda", apuntó.

Estas oclusiones venosas también podrían deberse a un empeoramiento del control de la presión arterial, o a la reducción de la actividad física, durante el periodo de recuperación de la COVID, comentó Modjtahedi.

"La COVID-19 puede tener unos efectos significativos en todo el cuerpo, efectos que pueden durar meses o más", advirtió.

"Las oclusiones vasculares retinianas pueden resultar en una pérdida permanente de la vista, y pueden requerir un tratamiento a largo plazo, así que es importante comprender que quizá haya una asociación entre la COVID-19 y las oclusiones venosas retinianas", añadió Modjtahedi. "Los pacientes con cambios visuales o síntomas oftalmológicos tras una infección con la COVID-19 se deben evaluar con rapidez".

En el estudio, el equipo de Modjtahedi recolectó los datos de casi 433,000 hombres y mujeres diagnosticados con COVID-19. De ellos, 65 desarrollaron una oclusión venosa retiniana, encontraron los investigadores.

El grupo de Modjtahedi también observó la incidencia de oclusión arterial retiniana, que es similar a la oclusión venosa retiniana, excepto que afecta a las arterias que llevan sangre a la retina.

Encontraron que los casos de oclusión arterial retiniana eran incluso menos comunes, y que la afección se diagnosticó a 16 pacientes. Además, la mayoría de estos casos se desarrollaron en los meses tras la COVID-19.

La Dra. Talia Kaden, una oftalmóloga del Hospital del Ojo, el Oído y la Garganta de Manhattan, en la ciudad de Nueva York, dijo que la COVID-19 podría provocar oclusión venosa retiniana, pero que este estudio no lo prueba.

La COVID-19 podría desencadenar la afección en pacientes que ya tenían un riesgo de oclusión venosa retiniana, planteó.

"Básicamente, se trataba de personas en el punto de inflexión, y contrajeron COVID, y esto las hizo cruzar el umbral", opinó Kaden, que no participó en el estudio.

"También es posible que mientras tenían COVID, permitieran que su presión arterial se disparara, o no se movieran tanto, que también son factores de riesgo", apuntó.

Kaden dijo que las personas que sufren de diabetes, hipertensión y colesterol alto ya deberían estar yendo al médico y al oftalmólogo para una revisión al menos una vez al año.

La oclusión venosa retiniana no se debe pasar por alto. La afección puede provocar que la retina se inflame o desarrolle unos vasos sanguíneos anómalos, comentó Kaden.

Algunas personas no tienen síntomas o tienen solo síntomas leves, pero a veces la oclusión venosa retiniana puede provocar una pérdida significativa de la vista, observó.

"Si no tiene un médico, consiga uno", aconsejó Kaden. "Si ha comenzado a notar cualquier borrosidad, aunque no sea borrosidad central, solo en la parte superior o inferior de la vista, es algo por lo que se debe ir a un médico de los ojos".

El informe se publicó en la edición en línea del 14 de abril de la revista JAMA Ophthalmology.

Más información

El Instituto Nacional del Ojo de EE. UU. ofrece consejos para mantener sus ojos sanos.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Bobeck Modjtahedi, MD, eye surgeon, Southern California Permanente Medical Group, Pasadena; Talia Kaden, MD, ophthalmologist, Manhattan, Eye, Ear and Throat Hospital, New York City; JAMA Ophthalmology, April 14, 2022, online

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