Una buena atención de final de vida está fuera del alcance de muchos residentes negros de hogares de ancianos

MARTES, 8 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- La atención paliativa puede ser una bendición en los últimos días de la vida de una persona, pero una nueva investigación muestra que los residentes negros e hispanos de hogares de ancianos tienen muchas menos probabilidades de recibirla que sus pares blancos.

En general, los hogares de ancianos del Noroeste proveían el nivel más alto de atención paliativa, mientras que los del Sur proveían la cantidad más baja de este tipo de atención.

Una buena atención de final de vida está fuera del alcance de muchos residentes negros de hogares de ancianos

Pero en el Noroeste y el Oeste, encontró el estudio, los hogares de ancianos que tenían una mayor cantidad de residentes negros recibían menos de este tipo de atención. En todas las regiones, mientras más residentes hispanos había en un hogar de ancianos, menos servicios de atención paliativa existían.

"Las disparidades raciales en los hogares de ancianos son ubicuas, y los residentes negros e hispanos tienden a residir en hogares de ancianos segregados, dependientes de Medicaid y con limitaciones financieras; además, los hogares de ancianos son un ambiente importante para la atención de finales de la vida", señaló la primera autora del estudio, Leah Estrada, candidata doctoral de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Columbia.

Antes de la pandemia, alrededor de un 25 por ciento de las muertes en Estados Unidos ocurrían en hogares de ancianos. Es probable que esa cifra fuera mayor en 2020, apuntó Estrada. En Estados Unidos viven unos 52 millones de adultos de a partir de 65 años, de los cuales más o menos 1.3 millones viven en hogares de ancianos en cualquier momento dado. Se estima que en algún momento un 56 por ciento necesitarán atención en un hogar de ancianos, mientras que un 21 por ciento de los residentes de los hogares de ancianos son negros o hispanos, según el estudio.

Aunque los residentes negros e hispanos de los hogares de ancianos tienden a tener una peor salud, también es menos probable que reciban atención de hospicio al final de sus vidas, reciben una peor gestión del dolor, y es más probable que se sometan a un tratamiento agresivo y a la hospitalización, de acuerdo con el estudio.

La atención paliativa es una parte esencial de una atención de final de vida de alta calidad, enfatizó Estrada. Se trata de una atención médica enfocada en mejorar la calidad de vida de las personas con una enfermedad terminal, se centra en el paciente y es holística, dijo Estrada. Puede incluir atención espiritual y psicológica, además de alivio del sufrimiento físico y emocional.

Para averiguar la atención en las distintas regiones, los investigadores encuestaron a 869 hogares de ancianos por todo Estados Unidos, que se buscó que representaran a los más o menos 15,000 hogares de ancianos que de todo el país. Estudiaron los hogares de ancianos según la concentración de residentes negros e hispanos.

"Mi esperanza es que, dado que la atención paliativa es esencial al final de la vida, es posible que una atención paliativa de una mayor calidad pueda ser el eslabón perdido para alcanzar la igualdad en la salud en los hogares de ancianos", planteó Estrada.

Los modelos de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid de EE. UU. se enfocan en mejorar la atención y la eficiencia del gasto en los hogares de ancianos, pero no en la igualdad de la salud ni en la atención al final de la vida, anotó Estrada.

"Incentivar algún tipo de opción de pago que aumente los servicios de atención paliativa es una forma que puede al menos mejorar la atención en los hogares de ancianos para los residentes, de una manera que sea holística, y que se ha encontrado que es rentable en otros mecanismos y ámbitos", aseguró Estrada.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Journal of Palliative Medicine.

Vickie Mays, la directora del Centro de Ciencias, Investigación y Políticas BRITE de la UCLA, en Los Ángeles, no participó en el estudio. Planteó que la disparidad observada en el estudio podría ser una función de unas diferencias duraderas en el seguro y los ingresos que comenzaron en un momento anterior de la vida.

"Es más probable observar en las minorías raciales y étnicas que los tipos de aseguradoras que tienen cerca del final de la vida son una función del tipo de empleo y los recursos que tenían en un momento anterior de sus vidas", dijo Mays. Entre los ejemplos se incluyen unos trabajos anteriores que pagaban por hora y que no ofrecían beneficios, o no poder comprar un seguro de salud para la atención a largo plazo.

"Y, al final de sus vidas y cuando utilizan estos centros de atención, esas desigualdades anteriores se reproducen más adelante respecto a cuáles cosas tienen acceso", explicó Mays.

Añadió que quizá sea importante pensar en cuáles son las mejores prácticas para la atención al final de la vida. Si se determina que la atención paliativa es una prioridad, entonces, estandarizar los niveles de atención, de forma similar a como se ha estandarizado la atención durante el parto y el nacimiento para las mujereres embarazadas y los bebés, podría ser una solución, observó Mays.

"Si la atención paliativa hace una diferencia, quizá debamos determinar que cuando las personas lleguen a una cierta etapa en el deterioro de la salud, deberían estar en un tipo particular de ambiente en que esos servicios estén disponibles", dijo Mays. "Se trata de estandarizar los niveles de atención y determinar que esos niveles de atención deben estar disponibles, independientemente de si una persona tiene mucho dinero o de si el gobierno federal lo paga".

"Una de las cosas en las que hay que pensar es que a veces consideramos que una conducta es, en término de esa cosa en particular, una desigualdad, pero en lo que debemos pensar es en si se puede prevenir si pensamos al respecto mucho antes", añadió Mays.

Más información

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento de EE. UU. ofrece más información sobre la atención paliativa.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Vickie Mays, PhD, MSPH, director, BRITE Center for Science, Research & Policy and professor, Health Policy and Management, Fielding School of Public Health, UCLA, and professor, Psychology, College of Letters and Science, UCLA, Los Angeles; Leah Estrada, MA, BSN, PhD candidate, Columbia University School of Nursing, New York City; Journal of Palliative Medicine, Feb. 10, 2022

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