Un pequeño ensayo ofrece nuevas esperanzas contra la enfermedad de Parkinson

Un pequeño ensayo ofrece nuevas esperanzas contra la enfermedad de Parkinson

VIERNES, 1 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- Quizá sea posible restaurar las células cerebrales dañadas por la enfermedad de Parkinson y revertir la afección de un paciente, algo que ningún tratamiento actual puede hacer, según investigadores británicos que realizaron un ensayo clínico potencialmente revolucionario.

Advirtieron que el ensayo era pequeño (tuvo apenas 41 pacientes) y que la investigación todavía está en etapa inicial. Pero los resultados del método, que administra unas proteínas especiales de "factor de crecimiento" para restaurar las células cerebrales que fallan, son muy promisorios.

"La magnitud espacial y relativa de la mejora en los escáneres cerebrales va más allá de cualquier cosa vista antes en ensayos de tratamientos con el factor de crecimiento administrado quirúrgicamente en el Parkinson", aseguró el autor principal, el Dr. Alan Whone, en un comunicado de prensa de Parkinson's UK, que ayudó a financiar el estudio.

"Esto representa algunas de las evidencias más convincentes hasta ahora de que podríamos tener un medio de posiblemente reactivar y restaurar las células cerebrales de la dopamina que el Parkinson destruye de forma gradual", dijo.

Un experto en Parkinson de Estados Unidos mostró un optimismo cauto respecto a esta "reactivación" celular.

"Aunque algunas medidas de este cambio biológico no se correlacionaron con una mejora en los síntomas, en otras metas 'secundarias' de hecho hubo un efecto altamente positivo en las vidas de los pacientes", anotó el Dr. Michael Schulder, vicepresidente de neurocirugía en el Hospital de la Universidad de North Shore en Manhasset, Nueva York.

"Este ensayo debería ser el inicio, y no el final, de más esfuerzos por aprovechar el potencial regenerativo de [este método terapéutico] para curar a las personas con enfermedad de Parkinson", planteó Schulder.

En el ensayo, Whone y sus colaboradores se enfocaron en una proteína que ocurre de forma natural en el cerebro, llamada factor neurotrófico derivado de la glía (FNDG). Se pensaba que aumentar el FNDG en el tejido cerebral podría ayudar a regenerar las células cerebrales moribundas en las personas con enfermedad de Parkinson, revirtiendo así la afección.

Por supuesto, el cerebro humano está separado del resto del cuerpo mediante una defensa natural llamada barrera hematoencefálica, de forma que administrar el FNDG al cerebro plantea un problema.

En el ensayo, el equipo británico utilizó una cirugía asistida por robot para colocar cuatro tubos en los cerebros de seis pacientes con Parkinson, con el objetivo de que el FNDG pudiera evitar esa barrera y ser infundido directamente en las áreas cerebrales afectadas.

Una vez se determinó la seguridad del procedimiento, el ensayo se amplió para incluir a 35 pacientes más.

La mitad de esos pacientes recibieron el FNDG y la mitad un placebo. Tras los primeros nueve meses, se ofreció a los pacientes de ambos grupos el FNDG durante nueve meses más.

En el seguimiento a los nueve meses, los resultados del ensayo fueron mixtos. Aunque hubo algunas señales alentadoras de mejora en los pacientes que recibieron el FNDG, no hubo diferencias significativas entre ellos y el grupo de placebo en ninguna evaluación de los síntomas del Parkinson.

Pero una comparación de los escáneres cerebrales realizados antes del ensayo y nueve meses después mostró que el FNDG parecía estar sanando el daño en las células cerebrales productoras de dopamina.

Nueve meses después de la terapia, los pacientes que recibieron el FNDG experimentaron una mejora del 100 por ciento en un área clave del cerebro afectada por el Parkinson, lo que sugiere que el tratamiento comenzaba a reactivar y restaurar a las células cerebrales dañadas, dijeron los investigadores.

El cambio real ocurrió 18 meses tras el tratamiento, cuando todos los participantes habían recibido el FNDG.

En ese momento, ambos grupos mostraban mejoras entre moderadas y grandes en sus síntomas de Parkinson, en comparación con antes del estudio.

Esto indica que el tratamiento quizá de hecho tenga efectos beneficiosos a largo plazo, indicó el equipo de Whone.

Pero Whone advirtió que a los 18 meses ya no había un grupo de comparación (ambos grupos estaban recibiendo el FNDG). Además, el ensayo ya no era "ciego", lo que significa que todos los pacientes sabían que estaban recibiendo el FNDG. Esto hace que descartar el efecto placebo resulte más difícil.

Por tanto, los hallazgos a los 18 meses se deben considerar con precaución, señalaron los investigadores.

En cuanto al motivo de que los síntomas no parecieran verse afectados por la terapia a los nueve meses, "tal vez los efectos en los síntomas se rezagaban respecto a la mejora en los escáneres cerebrales, de forma que un ensayo doble ciego de mayor duración podría haber producido un efecto más claro", sugirió Whone.

"También es posible que una dosis más alta de FNDG hubiera sido más efectiva, o que los participantes en una etapa más temprana de la afección hubieran respondido mejor", teorizó.

"Por eso es esencial continuar la investigación que explore más este tratamiento; el FNDG sigue teniendo el potencial de mejorar las vidas de las personas con Parkinson", añadió Whone.

Schulder se mostró de acuerdo.

"Las imágenes cerebrales mostraron que el FNDG pareció haber provocado una regeneración de las células clave cuya muerte conduce a los síntomas progresivos de la enfermedad de Parkinson", apuntó, de forma que se justifica la realización de más ensayos.

Arthur Roach es director de investigación en Parkinson's UK. En el comunicado de prensa, comentó que "aunque los resultados no son claros, el estudio ha sido un éxito rotundo".

"Ha avanzado nuestra comprensión de los efectos potenciales del FNDG en las células cerebrales dañadas, ha mostrado que administrar una terapia de esta forma es factible, y que es posible administrar los medicamentos de forma precisa en el cerebro", dijo Roach.

Los resultados se publicaron el 26 de febrero en las revistas Brain y Journal of Parkinson's Disease.

Más información

La Parkinson's Foundation ofrece más información sobre la enfermedad de Parkinson.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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