Un medicamento común para la gota es seguro en pacientes con problemas renales

MIÉRCOLES, 26 de enero de 2022 (HealthDay News) -- El alopurinol, un medicamento que se usa con frecuencia para la gota, no parece aumentar el riesgo de muerte entre los pacientes con gota que también sufren de enfermedad renal crónica, muestra una investigación reciente.

El hallazgo se basa en un análisis de dos décadas de expedientes de salud británicos. Y podría acallar las preocupaciones más recientes sobre un medicamento bien conocido que tanto los pacientes de gota como los renales han utilizado durante décadas para controlar unos niveles peligrosamente altos de ácido úrico.

Un medicamento común para la gota es seguro en pacientes con problemas renales

"El alopurinol es el medicamento para reducir el urato de uso más común", aseguró el autor del estudio, Yuqing Zhang, profesor de medicina residente de la división de reumatología, alergias e inmunología del Hospital General de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

El problema, señaló Zhang, es que dos estudios recientes reportaron que "el alopurinol se asociaba con un aumento de dos veces en el riesgo [de muerte] de los pacientes con enfermedad renal [del riñón] pero sin gota".

Pero en el nuevo informe, que se publicó en la edición del 25 de enero de la revista Annals of Internal Medicine, la autora del estudio, Jie Wei, comentó que los investigadores "encontraron que iniciar el alopurinol no se asociaba con una mortalidad más alta que no usar alopurinol en pacientes con gota y enfermedad renal entre moderada y grave". Wei es profesora asociada del Centro de Gestión de la Salud del Hospital de Xiangya de la Universidad Central del Sur en Changsha, China.

La gota es el tipo más común de artritis inflamatoria, anotó el equipo del estudio. Se caracteriza por unos niveles altos de ácido úrico que, si no se controlan, se asocian con un rápido desencadenamiento de un dolor articular que con frecuencia es agonizante y debilitante.

El alopurinol, que fue aprobado inicialmente por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. en 1966, con frecuencia se receta como una forma barata y efectiva de controlar los niveles de ácido úrico y prevenir que estos ataques sucedan en primer lugar.

El alopurinol también se puede recetar a los pacientes con enfermedad renal crónica como forma de ralentizar la progresión de la enfermedad, apuntaron los autores del estudio. Además, alrededor de uno de cada cinco pacientes con gota (muchos de los cuales toman alopurinol a diario) también tiene una enfermedad crónica.

Aun así, los dos estudios publicados en 2020 en la revista New England Journal of Medicine provocaron alarma. Los estudios no encontraron ninguna evidencia de que el alopurinol ayude a conservar la función de los riñones entre los pacientes renales que no tienen gota. Además, las investigaciones descubrieron de forma inesperada lo que pareció ser un aumento de dos veces en el riesgo de muerte entre los pacientes renales que tomaban el fármaco.

Para ver si podría existir un riesgo similar en pacientes que enfermedad renal y también gota, el equipo de Zhang analizó los expedientes médicos de salud de casi 5,300 pacientes británicos de 40 a 89 años. Todos tenían tanto gota como una enfermedad renal entre moderada y grave.

Tras dar seguimiento a la incidencia de muertes a lo largo de periodos de monitorización de cinco años, los investigadores determinaron que no había un riesgo más alto de muerte entre los que justo comenzaban a tomar alopurinol. Tampoco hubo ningún aumento en el riesgo entre los que habían llevado sus niveles de ácido úrico al objetivo mediante el uso del alopurinol. También se encontró que aumentar la dosis de alopurinol era seguro.

"Nuestros hallazgos tienen una relevancia clínica para la atención de la gota, y proveen tranquilidad respecto a que el tratamiento con el alopurinol no tiene un efecto nocivo aparente en la mortalidad en los pacientes que tienen gota y enfermedad renal crónica", comentó Zhang.

Howard Feinberg, profesor de reumatología y director médico asistente de Touro University California, dijo que este nuevo estudio es uno de muchos que han buscado sopesar las ventajas y las desventajas de un fármaco que ha sido un pilar del tratamiento durante los últimos 55 años.

"Cuando se comenzó a utilizar hubo temores de que causaría daño renal", anotó Feinberg, que no participó en el nuevo estudio. "Recientemente, se han hecho evaluaciones para ver si podría prevenir el daño en los riñones. Nada de esto resultó cierto", apuntó.

"Durante estas pruebas, algunos de los pacientes murieron por sus enfermedades", reconoció, pero "pruebas posteriores mostraron que el alopurinol no cambió el riesgo de muerte por las enfermedades que estos pacientes sufrían. En dos estudios de investigación, cuando observaron a los pacientes que fallecieron durante la investigación, una mayor cantidad de los pacientes que tomaban alopurinol fallecieron. [Pero] no hubo pruebas de que esto se debiera al alopurinol. Los números eran muy bajos, y podría fácilmente haber sido una coincidencia".

Feinberg señaló que llegar a la conclusión de que el alopurinol es riesgoso basándose solo en estos hallazgos anteriores sería "justo como ver muchos accidentes de coche en el mismo lugar y pensar que la carretera es peligrosa, cuando en realidad se debe a los conductores que salen borrachos del bar de la esquina".

Su opinión es que "simplemente hay tanta información que muestra que el alopurinol es seguro, y tan poca información que muestre un riesgo, que no es un área de investigación importante. No podemos investigarlo todo. Hay riesgos mucho más grandes para evaluar".

Más información

Aprenda más sobre el alopurinol en la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Yuqing Zhang, DSc, professor, medicine in residence, division of rheumatology, allergy and immunology, department of medicine, Massachusetts General Hospital and Harvard Medical School, Boston; Jie Wei, PhD, associate professor, Health Management Center, Xiangya Hospital, Central South University, Changsha, China; Howard Feinberg, DO, professor, rheumatology, associate dean, graduate medical education and program development, and assistant medical director, Touro University California, Mare Island, Vallejo, Calif.; Annals of Internal Medicine, March 2022

Comparte tu opinión