Aumenta la violencia doméstica durante la pandemia

Aumenta la violencia doméstica durante la pandemia

Las evidencias de las radiografías apuntan a que los confinamientos durante la pandemia desencadenaron un aumento en los casos de violencia doméstica.

Los datos de un importante hospital de Massachusetts encontraron un aumento significativo de un año a otro en los casos de violencia de pareja entre los pacientes (casi todas mujeres) que buscaron atención de emergencia durante las primeras semanas de la pandemia de COVID-19.

"Estos datos confirman lo que sospechábamos", comentó la coautora del estudio, Mardi Chadwick Balcom. "Que estar confinado en casa durante un periodo largo aumentaría las posibilidades de violencia entre los miembros de la pareja".

Y es probable que el nuevo estudio exponga "apenas la punta del iceberg", señaló la coautora, la Dra. Bharti Khurana, ya que se enfocó solo en los pacientes que buscaron atención de emergencia en el Hospital Brigham and Women's en Boston, y que reportaron que fueron víctimas de la violencia doméstica.

Balcom es directora sénior de los programas de intervención y prevención en salud comunitaria del hospital. Khurana es directora de su centro de investigación e innovación en las imágenes de los traumatismos.

El estudio se enfocó en los resultados de unos escáneres radiológicos realizados en el hospital entre el 11 de marzo y el 3 de mayo, el periodo de nueve semanas después de que el gobernador de Massachusetts, Charles Baker, declarara un estado de emergencia y cerrara las escuelas en respuesta a la COVID-19.

Los escáneres identificaron a 26 pacientes con lesiones que eran consistentes con heridas superficiales o con un abuso grave.

Ese número fue casi equivalente a las 27 identificadas en el hospital durante las mismas semanas en 2018 y 2019 en conjunto. También superó a los 15 casos de abuso físico tratados en 2017.

Durante la primavera de 2020, el hospital trató 28 casos de lesiones graves por abuso doméstico, y algunos pacientes sufrieron más de una. Esas lesiones "profundas" resultaron de estrangulamientos, apuñalamientos, quemaduras y/o el uso de cuchillos o pistolas, reportó el estudio.

En 2020 se identificaron cinco víctimas de abuso grave, frente a una en cada uno de los tres años anteriores.

El estudio aparece en la edición del 13 de agosto de la revista Radiology.

Aunque son muy preocupantes, Khurana reconoció que los hallazgos provienen de una sola institución, y que quizá no apliquen de una forma más amplia.

Aun así, Balcom anotó que son preocupantes. "El aislamiento es un importante factor de riesgo [de la violencia de pareja, y] la COVID-19 ha aumentado el aislamiento, tanto físico como social, de muchas personas", apuntó.

Los hallazgos concuerdan con las preocupaciones sobre el abuso doméstico relacionado con la pandemia que expresó en abril el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres.

"Sabemos que los confinamientos y las cuarentenas son esenciales para suprimir a la COVID-19, pero pueden dejar a las mujeres atrapadas con sus parejas abusivas", advirtió Guterres en ese momento. "En las últimas semanas, a medida que han aumentado las presiones socioeconómicas y el miedo, hemos visto un aumento aterrador en la violencia doméstica".

"Para muchas mujeres y chicas", añadió, "la mayor amenaza se encuentra donde deberían estar más seguras, en sus hogares".

Barbara Paradiso, directora del Centro de la Violencia Doméstica de la Universidad de Colorado, en Denver, se hizo eco de esa idea.

"Cuando una víctima tiene que quedarse en casa sin acceso a las salidas usuales que ayudan a reducir la tensión, [como por ejemplo] pasar tiempo separados en el trabajo, las oportunidades de visitar a los amigos o a la familia, un lugar privado dónde buscar ayuda, la oportunidad de la violencia naturalmente aumenta", anotó Paradiso, que no participó en el estudio.

Es probable que el estrés de la pandemia en sí también contribuya, añadió.

"La persona que elige usar la violencia (el perpetrador) emplea la violencia como una herramienta para establecer y mantener el poder y el control sobre su pareja", explicó Paradiso. "Esa necesidad de poder es, en parte, un reflejo de la falta de poder sobre su ambiente que siente. La COVID ha conllevado casi toda incertidumbre que podamos imaginarnos: ¿Perderemos el trabajo? ¿Nos cesarán? ¿Cuándo podremos volver al trabajo o a la escuela? ¿Puedo pagar el alquiler? Y la lista continúa".

Es probable que los abusadores se vean muy afectados por esa incertidumbre, dijo Paradiso.

"Es probable que esa falta de control que todo sentimos se amplifique en el abusador, y entonces el abusador amplifica su violencia", advirtió.

Muchos refugios y hogares seguros han tenido que mudar a las personas a hoteles para cumplir las directrices de la COVID-19, de forma que el espacio para las víctimas de abuso doméstico puede ser limitado. Pero hay ayuda disponible, aseguró Balcom.

"Las líneas de ayuda y los programas de violencia doméstica están funcionando", dijo. Las personas que necesiten ayuda deben comunicarse con su programa local para recibir respaldo, o ponerse en contacto con la Línea Nacional Contra la Violencia Doméstica (National Domestic Violence Hotline) en el 1-800-799-7233. Si sitio web, thehotline.org, también ofrece información sobre los recursos locales.

"Aunque irse de casa e ir a un refugio quizá no sea lo que un superviviente desea hacer, hablar con el personal de los programas de hogar seguro es magnífico", señaló Paradiso. "Pueden proveer respaldo, ayudarlo a desarrollar un plan para mantenerse seguro y mantener a sus hijos seguros, y conectarlo con muchos recursos valiosos en la comunidad".

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